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Cuántos carros producen las agónicas ensambladoras del país

jueves 19 de julio de 2018, 16:00h
Por Redacción @konzapata.- Al cierre del primer semestre de 2018, apenas se vendieron 833 unidades nuevas, lo que representa una disminución de 38,8% con respecto a las cifras del mismo período del año anterior. Pero lo más resaltante es que la producción de los primeros seis meses del año apenas se ubicó en 458 unidades, correspondientes a 3 de las 6 ensambladoras que aún se mantienen operando en el país.
Cuántos carros producen las agónicas ensambladoras del país
Por Redacción @konzapata.- El futuro de las ensambladoras en Venezuela es cada vez más oscuro. Los tiempos en que se llegaron a vender más de 200.000 vehículos (hacia 2010) solo quedan como parte de un pasado que no se sabe si volverá. Las estadísticas que exhibe hoy el sector automotor son paupérrimas y refieren a lo que es hoy la economía de un país empobrecido, sin capacidad de compra de los bienes básicos y mucho menos de productos más costosos como un carro o un camión.

Las cifras suministradas por la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) –prácticamente desaparecida, al igual que sus empresas afiliadas- y por la Cámara Venezolana de Fabricantes de Productos Automotores (Favenpa) revelan que de las seis ensambladoras que aún se mantienen en el mercado nacional: FCA-Chrysler, Ford Motors de Venezuela, Iveco, Mack de Venezuela, MMC-Hyundai y Toyota, solo tres han logrado producir algo.

Toyota se mantiene como líder del sector con 450 unidades producidas; le siguen Ford con siete y Mack con una. Esto hace un total de 458 unidades entre enero y junio de 2018, lo que representa una caída de 48,4% con respecto a las estadísticas del mismo lapso del año pasado.

Las ventas del sector en este semestre apuntan a 1.284 unidades, que incluyen no solo la producción sino también la comercialización de vehículos que fueron ensamblados el año pasado, y los importados. Esta cifra también habla de una reducción de 38,4% con respecto a la data de 2017.

El mercado automotor venezolano, que actualmente está envejecido e inoperante por los altos costos de los modelos nuevos y de los repuestos, requiere de unos 150 mil vehículos al año pero –en las actuales condiciones- solo se pueden vender 1.500.

Las razones para este declive están principalmente en las políticas automotrices definidas por el gobierno nacional, según las cuales no se autorizan divisas para importación de material de ensamblaje ni se otorgan las licencias. Por ello, los vehículos que se están produciendo internamente corresponden a inventarios que tienen rezagados las empresas fabricantes.

Hace unos dos años, Ford y otras empresas firmaron un acuerdo que les permitiera vender los carros en bolívares y en dólares, a través de convenios con los concesionarios. Sin embargo, este esquema no fue muy exitoso debido a los altos precios de los vehículos y la mermada capacidad adquisitiva de la población.

Hoy, la realidad es que el fantasma del cierre se cierne sobre las pocas ensambladoras que resisten a duras penas esta crisis. Recientemente, Ford anunció que dejará de producir 4 de los cinco modelos que tenía en el mercado venezolano: la camioneta Explorer, los camiones 350, el Cargo y el Fiesta. Solo mantendrán la Eco Sport.

FCA-Chrysler –tal y como lo han venido denunciando los trabajadores de esa compañía- está en vías de oficializar el cierre definitivo de sus operaciones en el país, pues este año no ha producido nada y ni siquiera tiene planificación de producción.

Solo quedaría activa Toyota, y eso mientras que los modelos de los vehículos que están produciendo no sufran cambios en su país de origen. Situación que aplica también para Ford con la Eco Sport.

Para finales del año, de seguir la actual tendencia, a duras penas se producirán unos 900 vehículos y probablemente las ventas (nacionales más importados) se ubiquen escasamente en 2.000 unidades. Eso si la hiperinflación no termina colocando el cartel de cierre sobre las ensambladoras que hasta ahora han resistido.

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