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Esta es la costosa factura china del chavismo

viernes 14 de septiembre de 2018, 11:00h
Por Orlando Zamora.- Pésima experiencia la de Venezuela con China. La del chavismo no. Porque la dirigencia se lucra. Con China se registra una relación de miles de millones de dólares. ¿Y qué ha quedado de ello? En Africa, China construye obras de infraestructura de gran calado. En Venezuela, casi todo se fue en consumo. Se despilfarró.
Nicolás Maduro / Foto: Presidencia de Venezuela
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Nicolás Maduro / Foto: Presidencia de Venezuela

Por Orlando Zamora.- Las relaciones imperiales chinas no explotan esclavos extranjeros sino que emplean a los propios, edificando enclaves en el eje que rodea parte del Mediterráneo europeo, pasando por el Mar Rojo, hasta el Océano Indico. Es la nueva Ruta de la Seda. Conexión de vías marítimas y terrestres concebida para afincar el comercio chino con Europa, África y Asia.

Estrategia y reto geo-económicos con el continente africano jugando un rol fundamental a cambio del suministro de materias primas o el control de enclaves estratégicos en puertos, como en Yibuti, un complejo comercial dotado de ferrocarriles, edificaciones y hasta una base naval china con una inversión que suma 20.000 millones de dólares.

Así, son dotados de sistemas ferroviarios dirigidos al mar: Nigeria (8.000 millones de dólares), Angola a cambio de petróleo, Etiopía (4.000 millones de dólares) por la entrega de uranio, Nigeria (23.000 millones de dólares), tres refinerías a cambio del dominio de un sexto de los barriles de reservas.

A Guinea le prestó 7.000 millones de dólares, una vez y media el PIB de ese país, en contraprestación por el uso de infraestructura local. En total desde el 2006 China ha comprometido 60.000 millones de dólares para sus menesteres en África.

Comparación con Venezuela

La neocolonial presencia china en África aporta al menos una infraestructura valiosa en tanto que en Venezuela la experiencia vivida con los chinos ha sido y es nefasta.

En Venezuela desde 2007 se recibieron del gigante asiático sólo por canje de petróleo: dinero en efectivo, autobuses, telas para morrales y uniformes militares, teléfonos, satélites, semáforos, bombillos, neveras, postes de luz, carros chinos para enchufados, unos pocos apartamentos en Barinas y Caracas, armas, aviones. En total: 68.000 millones de dólares.

Gran parte de estos bienes los devoró el consumo, otros desaparecen por una intensa depreciación. Muchas vías de penetración agrícola las recuperó de nuevo la maleza. Los aportes chinos a nuestra agricultura brillan por su ausencia. Muy pocos constituyen infraestructura durable, generadora de valor agregado permanente. Hablamos del famoso Fondo Chino-venezolano.

A ningún país petrolero africano o no, se le ocurrió suscribir un convenio como este, dirigido a la compra de bienes poco durables sin conexión con el desarrollo futuro. Lo pagamos ahora con miseria y desolación. Los africanos trabajan por proyectos muy concretos.

Los cuentos chinos de las finanzas entre China y Venezuela

Venezuela ha recibido más aportes dinerarios y materiales que toda el África completa en lapsos de tiempo similares. Aparte del Fondo Chino, antes referido, existe un cruce de arreglos financieros entre ese país y el nuestro totalmente opaco, desprovisto de la nitidez de las cifras estadísticas honestas.Xi JingPing / Foto: Wikipedia

Los anuncios presidenciales de Hugo Chávez y Nicolás Maduro por años hacen referencia a cifras redondas de aportes chinos muy distintos a los anteriores, siempre son cifras redondas mil, dos mil, cinco mil millones de dólares. Algunas fueron promesas, líneas abiertas, materializadas o no, a veces son sueños expresados en dólares, jamás hubo una contabilidad decente al respecto.

Estos números son difíciles de contabilizar por la gran variedad de anuncios realizados desde la era de Hugo Chávez, quien mencionó créditos chinos adicionales al fondo chino cercanos a los 10.000 millones de dólares.

En la gestión de Nicolás Maduro, dado que enfrenta la etapa con menores ingresos petroleros, ha acudido con mucho mayor frecuencia a la asistencia financiera de la República China. El mandatario podría, de confirmarse la nueva solicitud por 5.000 millones de dólares, acumular deudas cercanas a 15.000 millones de dólares distintas a las pendientes por las operaciones con el Fondo Chino, que ha amortizado dos tercios de sus compromisos de pagos.

Hagamos memoria que aporten alguna seriedad en este recuento, por ejemplo, en las áreas petroleras, están las inversiones chinas en la Faja Petrolera del Orinoco y Oriente, realizadas por Sinovensa que detenta el 40% de acciones de una empresa mixta con PDVSA en el bloque Carabobo, igual que el resto, la Petrourica del área Junín, Petrozumano, Paria, con aportes de8.000 millones de dólares.

El sistema ferroviario nacional se ha tragado 8.000 millones de dólares, un 25% es chino (2.000 millones de dólares más). Aquí los chinos abandonaron ese proyecto.

La Industria China Venezolana de Taladros fundada en 2008 en Anzoátegui nunca construyó los veinte taladros anuales que ofreció ¿Cuánto se perdió en las obras civiles? Por el contrario, durante 2009 se le compran a China 13 taladros, hoy activos el 25% del total.

Hay equipos y obras realizadas por los chinos que no producen: máquina entregada a Sidor para el colado de 500.000 toneladas de palanquillas empleadas por PDVSA, línea de producción de Venalum, máquinas gigantes de rayos X instaladas en varias aduanas del Seniat, 12 radares para el control aéreo, planta de engorde de animales Valles del Tuy.

Las cuentas con la República Popular China garantizadas con hidrocarburos, concesiones especiales y en dólares, de fallar los suministros de combustibles, son más cuantiosas de lo se pueda imaginar. No existe, por la condición discrecional del manejo de los recursos recibidos al margen de la Asamblea Nacional, que desconoce su real magnitud, información fehaciente de esta grave obligación financiera.