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¿Llega el peor panorama para los tenedores de bonos venezolanos?

lunes 10 de septiembre de 2018, 10:05h
Por Juan Antonio Avellaneda.- No pagar la deuda puede ser una postura del gobierno de Maduro. Rafael Correa lo hizo. Los Kirchner lo hicieron. Forma parte del modelo de Maduro. La cotización de los bonos lo refleja. El modelo no genera confianza. Hay cálculos de que Maduro se queda mucho más tiempo en el poder. De paso, en los mercados emergentes ha comenzado un periodo de nervios. Todo atenta contra los bonos venezolanos.
Por Juan Antonio Avellaneda.- Hay nueva Junta Directiva de Petróleos de Venezuela. También Convenio Cambiario. Mas allá de la confusión en la interpretación de ese nuevo Convenio Cambiario o del poco conocimiento de los nuevos directores de PDVSA que tendrán la misión de una reestructuración 180 gradosde la industria, es evidente que el gobierno de Nicolás Maduro está proclamando una serie de medidas económicas que buscan consolidar un modelo socioeconómico.



En esta serie de medidas hasta ahora no ha habido pronunciamiento alguno sobre la reestructuración, manejo o cancelación de la deuda externa que se encuentra en default técnico y esta semana con el vencimiento del periodo de gracia del bono Venezuela 2018 podría entrar en default total.

El silencio es quizá la decisión del gobierno de Maduro sobre este tópico. Ecuador vivió toda la época de Rafael Correa en default de deuda externa. La Argentina de los Kirchner igualmente. Es por esto que no es descabellado pensar que para el equipo económico que asesora a Maduro la deuda externa no es importante, siendo el default parte del modelo económico que se está implementando.

En los mercados financieros, unos meses antes de noviembre de 2017 cuando se dejó de cumplir con la deuda externa, ya los grandes fondos y los expertos veían este escenario, por lo que muchos salieron de los papeles venezolanos y la inversión en los mismos era visto como algo especulativo.

Solo inversionistas individuales venezolanos se quedaron con los papeles, ya que los jugosos intereses que rindieron por mucho tiempo era la renta de aquellos.

La esperanza de que pagarían la deuda ocasionó que inversionistas individuales se quedaran con estos bonos que hoy están valorados entre 18% y 25%, dependiendo del vencimiento y características.

El banco suizo UBS publicó un reporte en el cual valora la deuda venezolana hoy en un precio de reestructuración de entre 22%-27%, aclarando que este precio tiende a bajar si el modelo económico-político existente se mantiene.

A la realidad de que el gobierno de Maduro parece que estará un mayor tiempo en el poder, hay que agregar la crisis que existe en los mercados emergentes.

El dólar revalorizado, el dólar fuerte como llaman en el mercado, está provocando una pequeña crisis en la deuda de mercados emergentes. Casos como Turquía y Argentina están creando un pequeño pero no descartable nerviosismo.

En lo que va de 2018, los índices de mercados emergentes han caído entre 10%-12%; el miedo en los mercados sobre estos productos comienza a crecer. ¿Llegará a pánico? Aquí el riesgo.

En consecuencia son dos fuerzas negativas que afectan a los bonos venezolanos. La interna, que es el modelo político-económico que no ofrece ningún tipo de confianza sobre el tema del default de la deuda. Y la fuerza de la crisis de los mercados emergentes.

No se avecina un panorama positivo para los inversionistas individuales que mantienen deuda venezolana. Se está a dos meses de pasar un año sin cobrar intereses. Seguramente esta semana se certifica el no pago de capital del Venezuela 2018. La fiesta de vivir de intereses de bonos de Venezuela se acabó. Algunos ya han tomado medidas. Otros inversionistas prefieren esperar. Mantienen la esperanza.