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14 de julio de 2020, 16:15:10
Katalejo


Maduro se fue a Nueva York pero dejó en Caracas el chinkungunya

Por KonZapata

Por Redacción.- Si faltaba poco, surge la inaquietante noticia de médicos cubanos en Africa que combaten el ébola. Los familiares se preocupan por su salud y porque lleven el virus de vuelta a la isla. Y ahora habrá que preocuparse en Venezuela debido a las constante idas y venidas de cubanos a nuestro país.


Por Redacción.- Tuvo que morir un magistrado. Tuvo que ser detenido el presidente de Conindustria por ofrecer declaraciones sobre el chinkungunya. Tuvo que ser allanada la residencia del presidente del Colegio Médicos de Aragua por hablar de muertes producidas por una extraña enfermedad. No son 8 sino 11, se contradijeron en el gobierno. Maduro, entonces, comenzó a hablar de guerra bacteriológica. Hasta que al fin, ayer, antes de irse a Nueva York a la Asamblea de la ONU, reconoció que el cuadro realmente es grave. Lo reconoció en tanto que anunció la creación del Estado Mayor Nacional para el combate contra el dengue y el chikungunya. Además, el anuncio lo hizo en la inauguración de un "Simoncito", precisamente  en el estado Aragua, en cuya capital, en el hospital central de Maracay, se hizo el alerta desde el principio, aunque el gobernador, Tarek El Aissami, protegido de Maduro, negaba la versión, y más bien decía que se trataba de un ataque contra Aragua por ser este estado "el epicentro de la revolución". Maduro dijo que él mismo supervisará el operativo del estado mayor contra el combate del dengue y el chikungunya. Pero luego se fue a Nueva York. Ya aterrizó en la Gran Manzana acompañado de Cilia Flores y María Gabriela Chávez, entre otros.

"Pido a los gobernadores, alcaldes, Fuerza Armada, gremios médicos, a todos, activar este plan especial para reducir el impacto del dengue y el chikungunya en la población venezolana, aprovechar el impulso que nos ha dado este ataque despiadado para atender ahora aún mejor estas enfermedades virales". Palabras textuales. Tomadas de VTV, el canal estatal. Textuales y contradictorias, pues al mismo tiempo señalaba que al virus y al mosquito "lo estamos combatiendo y está muy controlado en el país". Si está muy controlado, ¿para qué el estado mayor? ¿Para qué el alerta?

A Maduro y al gobierno hay que tomarle las declaraciones con pinza. Reconocen y no reconocen. Lo que no se puede ocultar es la realidad. Lo que era un operativo más contra el país desde los laboratorios del enemigo, resulta que ahora amerita la unión de todas las fuerzas del gobierno porque en verdad, el mosquito existe, está en todas partes, menos en el Palacio de Miraflores.

Pero si faltaba poco, a lo anterior se une una información inquietamente. Y es que Cuba ha enviado médicos a Africa a combatir el ébola.  Ya se fueron a Sierra Leona, una de las zonas más contaminadas por el ébola. Son 62 médicos y  103 enfermeros cubanos los que viajaron el sábado pasado a combatir la enfermedad, no sin antes despedirse de sus familiares a través de la televisión estatal,  enviando  mensajes de tranquilidad. 



“Le digo a mi familia, al pueblo de Cuba, que tenga confianza en nosotros, que vamos a regresar todos vivos, con vida, que nos vamos a proteger”, señaló  el enfermero Eduardo Prieto a la agencia AFP.

Según esta agencia,  los profesionales que marcharán a Sierra Leona cumplen con una estricta preparación previa en La Habana, que incluye “el uso de traje y equipamiento para enfrentar esa enfermedad”, relató el médico Ediel Ramos.

¨La comitiva también estudia sobre enfermedades hemorrágicas virales, bioseguridad, promoción de salud e  inglés¨, señaló Ileana González, una de las responsables  de la brigada.

Cabe suponer que esas enfermedades hemorrágicas virales, que señala González, deben ser parecidas a las que han aquejado a algunos pacientes en Venezuela y sobre la cual el presidente Maduro ha señalado que se trata de una ¨guerra biológica¨, el mismo argumento que han utilizado en La Habana para excusar su incapacidad a la hora de combatirlas.

De hecho, llama la atención que la Revista Cubana de Medicina Militar, en su edición de diciembre de 2013, alertaba entonces sobre un cuadro viral muy semejante al que algunos pacientes venezolanos han padecido recientemente:

 “Las fiebres hemorrágicas víricas son un grupo de trastornos causados por diversos virus RNA. Dependen para su trasmisión y mantenimiento de un roedor o un insecto, que actúen como hospedadores y reservorio. Estas enfermedades pueden adquirirse al ponerse en contacto con un hospedero u otros animales infectados...  Todas estas zoonosis comienzan con fiebre y mialgias, a menudo de forma brusca, postración creciente, acompañadas de cefalea intensa, fotofobia, hiperestesia, dolores torácicos o abdominales, anorexia, náuseas o vómitos y otras molestias digestivas. Al examen físico inicial se encuentra a un paciente grave con sufusiones conjuntivales, hipersensibilidad con la palpación de los músculos o el abdomen e hipotensión en el límite o hipotensión postural, a veces con taquicardia. A menudo hay petequias, rubefacción de cabeza y tórax, erupciones maculopapulares o eritematosas, edema periorbitario. Las formas graves presentan choque. El choque, las hemorragias multifocales y la afectación del sistema nervioso central (encefalopatía, coma, convulsiones) son signos de mal pronóstico”.

No sería exagerado preguntarse si algunos de esos virus se coló en cualquier avión de los que van y vienen de La Habana a diario. Y, obviamente, preocuparse ante la eventualidad de que alguno de los médicos o enfermeros enviados a Sierra Leona pueda contraer el ébola y, conociendo el misterio que siempre rodea a todo lo que ocurre en Cuba, los venezolanos nos enteremos  demasiado tarde.



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