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17 de noviembre de 2019, 5:29:17
Konfidenciales


China hace de Maduro una pieza en la geopolítica continental

Por Juan Carlos Zapata

Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Si hay frases, también hay gestos. Por ejemplo, la ceremonia de bienvenida que se le brindó a Maduro. ¿Imaginan a Maduro? El pase de revista a las tropas élites chinas. Salvas de honor. Los discursos en el Gran Palacio del Pueblo. Aquella parafernalia. Maduro sintiéndose en el centro del mundo. El imperio chino extendiéndole la alfombra roja. Era lo mismo del imperio soviético con Fidel Castro. Y era lo mismo. La confrontación. La geopolítica. La lucha contra los Estados Unidos.


Hay palabras claves en un discurso. Frases. Y allá en Pekín hubo varias. En la reunión que sostuvieran los presidentes Nicolás Maduro y Xi Jinping. De las frases, esta de Maduro importa: Cooperación china "para recuperar la estabilidad económica" de Venezuela. Una confesión clara. Ratificada este martes en Caracas con aquello de que China “nos va a ayudar con el programa de desarrollo económico”. China en petróleo. China en minerales. China en la Cantv. China en satélites para seguir explorando la riqueza minera del país. China en educación. China hasta en la política cambiaria, pues Maduro admitió que los chinos alabaron el sistema cambiario, y la verdad es que los chinos van a estar vigilantes del esquema cambiario.

Por parte del presidente de China, la frase es la siguiente: Que las relaciones con Venezuela son estratégicas, de largo plazo, lo cual es clave en este momento en que “existen factores de inestabilidad en el mundo”. Aquí está. Xi venía de reunirse con Vladimir Putin y de realizar unas inéditas maniobras militares conjuntas. China y Rusia. Dos aliados de Caracas. De Maduro. Del chavismo. Hay poco de ideología en esto. Hay más pragmatismo. Por un lado, el plan de la nueva ruta de la seda. Por otro lado, la respuesta a la administración de Donald Trump y la guerra comercial. Ese es el factor de inestabilidad del que habla Xi. Y el apoyo de China a Maduro hay que colocarlo en este contexto. China desafía a los Estados Unidos apoyando más a Caracas.

De desarrollo compartido habla Maduro. De vía de desarrollo propia, habla Xi. Pero esto siempre lo dicen los imperios. Tienes mi apoyo para tu desarrollo. La verdad es que se van introduciendo y tutelando al país donde llegan.

Si hay frases, también hay gestos. Por ejemplo, la ceremonia de bienvenida que se le brindó a Maduro. ¿Imaginan a Maduro? El pase de revista a las tropas élites chinas. Salvas de honor. Los discursos en el Gran Palacio del Pueblo. Aquella parafernalia. Maduro sintiéndose en el centro del mundo. El imperio chino extendiéndole la alfombra roja. Era lo mismo del imperio soviético con Fidel Castro. Y era lo mismo. La confrontación. La geopolítica. La lucha contra los Estados Unidos. Solo que ahora China sí cuenta con un plan hacia América Latina. Y tiene un plan hacia Venezuela. Y ello es notorio en los acuerdos firmados. Y en las frases de Maduro que no tiene empacho en admitir el grado de dependencia con Pekín.

"Venezuela agradece el apoyo y comprensión de China y quiere aprender de su excelencia, seguimos activamente el desarrollo del plan de las Nuevas Rutas de la Seda y queremos debatir posible inversión financiera". Eso dijo Maduro en Pekín. Y palabras menos, palabras más, confirmó el mensaje en Caracas. “China nos va a ayudar con el programa de desarrollo económico, los chinos alabaron el sistema cambiario nuestro, y las medidas económicas nuestras”.

De desarrollo compartido habla Maduro. De vía de desarrollo propia, habla Xi. Pero esto siempre lo dicen los imperios. Tienes mi apoyo para tu desarrollo. La verdad es que se van introduciendo y tutelando al país donde llegan. "China apoya a Venezuela en la búsqueda de una vía de desarrollo propia, adecuada a su propia situación", dijo XI en Pekín. Pero es claro que el gobierno de Maduro se suma al plan de la nueva ruta de la seda. Y esto tiene implicaciones políticas y económicas. De dependencia.

A Maduro le dicen desde La Habana, aguanta. Que Mauricio Macri no aguanta. Que la crisis puede derrumbar a Argentina.

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Queda claro. El elemento geopolítico tiene su peso. Hay una guerra de posiciones en América Latina. Una guerra de modelos. Por ejemplo, Trump juega en Argentina. Y Xi en Venezuela. El problema es que los países que entran en la dinámica geopolítica quedan sometidos a las directrices de las potencias. Son parte de un tablero. Peones de ese tablero. ¿Terminan mal? En buena parte de los casos sí. De hecho, la intervención militar para echar a Maduro del poder es una opción no descartada. Que la polémica en torno a este punto ha estado encendida y ello es consecuencia de la dinámica geopolítica.

Cuando Xi habla de relación estratégica y de largo plazo está apuntando hacia un escenario de occidente en crisis. Los valores de occidente en crisis. Y América Latina es parte de occidente. ¿Dejará América Latina de ser parte de occidente? Hay expertos que no descartan tal posibilidad con el avance chino. Para China, América Latina es un continente clave por las riquezas en materia prima. Pero es un continente con constante crisis. Donde una gran parte de los países que lo integran pueden convertirse en estados fallidos. China apura el paso para que ello no ocurra. Es el caso de Venezuela. La debilidad del gobierno de Maduro le abre las puertas al plan de largo plazo de Pekín. Y con China, Rusia y Turquía. Un expresidente de un país europeo me dijo:“China, Rusia y Turquía no van a soltar esta pieza”.

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