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16 de septiembre de 2019, 12:53:51
Konfidenciales


Diosdado Cabello no tiene dinamita para bloquear las negociaciones

Por Juan Carlos Zapata

Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Diosdado Cabello hace de policía malo. O policía peor. Porque en el chavismo no hay policía bueno. Maduro es cruel. Maduro es otro policía malo. Solo que ha reconocido que Cabello es un duro de la revolución. Y Cabello se come la historia. Actúa como tal. Se comporta como el esbirro y disfruta con su papel. Sigue el relato. Se inventa un relato. El del ataque permanente. Y así lo refleja el informe Bachelet cuando analiza el programa Con el mazo dando.


Cabello conoce lo que se negoció en Oslo. Y lo que se ha seguido negociando en Barbados. Ahora pretende enredar con aquello de que no hay elecciones presidenciales. Que lo que vienen son elecciones parlamentarias. Cabello sabe que todas las opciones están sobre la mesa. Que entre los puntos que se discuten las elecciones presidenciales aparecen como prioridad. Bajo qué esquema, es lo que se sabrá pronto, o lo que seguirá negociando.

Pero Cabello intenta confundir. Juega un papel. Hay quienes dice que con su postura dinamita las negociaciones. ¿Será verdad? Maduro dice que las negociaciones han sido un éxito. Y Cabello se comporta como si no lo fueran. Tal vez Cabello pueda seguir golpeando con el mazo. Pero no hay dinamita en el mazo porque Cabello sabe que:

Buena parte del régimen quiere negociar.

El fallido golpe del 30 de abril dejó al descubierto a muchos que quieren el cambio.

El presidente del TSJ quería el golpe.

Los boliburgueses y testaferros quieren poner un lado a Maduro.

Hay militares, jefes militares, que estaban conspirando y prefieren la negociación.

Rusia quiere la negociación.

En Cuba hay un fracción del poder que quiere la negociación.

China quiere la negociación.

América Latina quiere la negociación.

El Vaticano quiere la negociación.

Europa quiere la negociación.

Estados Unidos quiere la negociación.

Michelle Bachelet, ONU, quiere la negociación.

Cabello siempre se ha mostrado en contra del diálogo. Lo hizo con aquel promovido por el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Solo que en esa ocasión ni Maduro ni la oposición estaban jugando con cartas limpias. O los desacuerdos eran evidentes en cada sector. Hoy Cabello sabe que:

Maduro quiere negociar.

Hay ministros que quieren negociar.

Cilia Flores quiere negociar.

El general Vladimir Padrino López quiere negociar.

La oposición unida en torno a Juan Guaidó quiere negociar.

Las encuestas reflejan que el venezolano se inclina por la negociación y una salida electoral a la crisis.

Cabello sabe que una negociación también le conviene a él. Tal vez la ataque para ubicarse al margen pero sin dejar de ser un factor de peso en la decisión final. Además, a Cabello le interesa porque es la ruta para seguir avanzando en la consolidación de la estructura de poder que mantiene en el PSUV y en el chavismo civil y militar. Porque Cabello no se ve fuera de las elecciones. No todo está cantado por Héctor Rodríguez, que sería la figura del madurismo para ser el candidato presidencial. ¿Pero y si Cabello aspira? No hay que olvidarlo. En el pacto con Chávez, él tendría prioridad para sustituir a Maduro. La situación ha llevado a que sean mínimas las opciones de Maduro por repetir, y que el pacto siga su curso. El país se descalabró y con ello el pacto. Pero Maduro ¿podrá imponer a Héctor Rodríguez? ¿Lo permitirá Cabello? Estas preguntas nos llevan al cuadro de una elecciones primarias dentro del chavismo. Las primeras. Y esto ya será una novedad. Cabello sabe que aun perdiendo las elecciones, queda en posición de fortaleza dentro del chavismo. Y ya después se verá.

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