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7 de diciembre de 2019, 13:30:06
Kolumnistas


Por qué Guaidó no pierde la fe y cree que puede derrotar a Maduro

Por Juan Carlos Zapata

Por Juan Carlos Zapata (KonZ).- Juan Guaidó insiste. Nadie tiene que acostumbrarse a la tragedia creada por Maduro. Ni las enfermeras. Ni las maestras. Ni los profesores. Ni los estudiantes. Nadie. Ningún sector del pueblo. Guaidó lo dice: no es la lucha por el poder. Es la lucha por la recuperación del país. De modo que la ruta sigue intacta. ¿Pero qué falta?


Es uno de los mejores discursos en mucho tiempo pronunciados por Juan Guaidó. Sucedió este jueves, desde el aula magna de la UCAB. Es el Guaidó Presidente. Preciso y claro en la táctica y los objetivos. Es el Guaidó que mide el terreno de la realidad, de las fuerzas y está consciente de la dimensión del reto planteado. Más allá del diagnóstico, es el Guaidó que a casi un año de la lucha y la ruta diseñada para lograr el fin de la usurpación y de la dictadura, se revela seguro, intacto, parejo, sin grietas. Uno de su equipo dijo a KonZapata:

-Donde otros sucumbimos, él mantiene la fe. Y está convencido de que vamos a ganar.

Aquí es donde Guaidó recalca que hay margen para la lucha. Pero la lucha es de todos. La lucha es de los venezolanos. La lucha ni la victoria no depende de terceros. Por ejemplo, y va con el mejor ejemplo, es que en 2007 se le ganó a Chávez el referendo por la reforma de la Constitución, y era el mejor tiempo de Hugo Chávez que venía de ganarle en 2006 las elecciones a Manuel Rosales por un margen infinito, y era el Chávez de todos los dólares del mundo, con toda el carisma y la fuerza que le era consustancial.

Otro ya no hablara en los términos que habla Guaidó. Porque la calle se desmovilizó. Porque la crisis regional le puede restar apoyos urgentes de algunos presidentes. Porque hay un sector de la oposición que solo espera a que cometa un error para cargar en su contra. Porque hay otro sector que le hace el juego al régimen de Nicolás Maduro. Porque le han desmantelado el equipo. Porque otros se han desilusionado.

Pero Guaidó sigue. Guaidó señala que lo peor es acostumbrarse a la tragedia y al libreto del régimen. Guaidó quiere que la calle despierte. Y le señala al pueblo que no está solo. Que es el momento de la lucha, y la lucha es por y con dignidad. Guaidó explica: “El objetivo del régimen es normalizarnos en la crisis”. Que la tragedia se vea como algo natural. Que estaba allí, que seguirá allí, que no la creó Maduro. El objetivo del régimen, apunta, es “entregarnos un caja de comida, y que le demos gracias por eso. Que demos gracias por un subsidio”. Pero si “ellos generaron la crisis”. Son ellos los responsables.

Aquí es donde Guaidó recalca que hay margen para la lucha. Pero la lucha es de todos. La lucha es de los venezolanos. La lucha ni la victoria no depende de terceros. Por ejemplo, y va con el mejor ejemplo, es que en 2007 se le ganó a Chávez el referendo por la reforma de la Constitución, y era el mejor tiempo de Hugo Chávez que venía de ganarle en 2006 las elecciones a Manuel Rosales por un margen infinito, y era el Chávez de todos los dólares del mundo, con toda el carisma y la fuerza que le era consustancial.

El ejemplo de Guaidó es clave para explicar lo que puede ocurrir hoy. Porque en aquel tiempo la gente decía: bueno si los estudiantes luchan…y esperaban a que los estudiantes lucharan. Y en aquella expresión está el problema. Dejar en manos de otros lo que cada quien puede hacer. Hay que involucrarse dice Guaidó. Hay que activarse, señala. No decir:

Esto cambia cuando bajen los barrios.

Esto significa que se depende otra vez de un factor ajeno a cada quien.

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O decir:

Esto cambia cuando venga la ayuda del exterior.

Y esto es lo mismo. Esperar el milagro.

Guaidó está claro en algo. El pueblo que rechaza a Maduro y a la dictadura es mayoría. Y dice: Aquí no hay polarización. La hubo en otro tiempo. Ya no. El régimen está en minoría.

Para Guaidó la victoria debe comenzar internalizando que sí se puede. “Hay que creerse que se puede ganar”, recalcó. “Nosotros lo creímos en 2007”. Hay que tener fe.

Guaidó apela a una imagen. Hay energía abundante en el Guri. La represa del Guri está llena de energía. Pero no hay electricidad en el país. Lo mismo pasa con la mayoría que se opone a Maduro y al régimen. (“A esta dictadura porque esto es una dictadura”). Esa mayoría tiene una energía represada. A esa energía hay que activarla. Hay que ejercerla. Para ello todo este tiempo se ha venido acumulando fuerzas. Y aunque cambie la táctica, la ruta es la misma. Los tres pasos. Ya la gente los conoce de memoria.

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