Edición testing
7 de junio de 2020, 12:06:29
Poder Kaníbal


Maduro tiene tanto miedo que todavía el asesinato del capitán Acosta sigue impune

Por Juan Carlos Zapata

Por Juan Carlos Zapata (KonZ).- El régimen persigue. El régimen se hace el valiente. El régimen descansa sobre los cuerpos de seguridad. Hasta los militares ahora forman parte de esa estructura de seguridad. El régimen sigue metiendo presos a diputados opositores y periodistas. Pero los crímenes siguen impunes.


Es el periodista Juan Jesús Aznarez quien recuerda hoy el asesinato del capitán Rafael Acosta. Aquel que estaba a buen resguardo en la Dirección de Contrainteligencia Militar. El periodista titula el artículo publicado en El País, Tan campantes seis meses después. Hace bien el periodista en recordar al capitán Acosta ahora que Maduro y los grupos de poder que lo rodean, vuelven a las arremetidas contra todo aquel que les resulta incómodo. La tolerancia está llegando a niveles cero, comentó para KonZapata un reconocido empresario. El régimen no se detiene en consideraciones. No importa que sea Navidad.

El régimen miente pero, señala Aznarez, “pocas mentiras han sido tan desvergonzadas como la emitida por la Fiscalía General cuando prometió depurar responsabilidades y una expedita investigación sobre el homicidio doloso del capitán de corbeta, inhumado casi clandestinamente, con sus familiares vigilados por la policía. La investigación pasó al olvido porque esa era la intención”.

Señala el analista de El País, a propósito del asesinato del capitán Acosta Arévalo, que nada, pero nada, puede “justificar las reiteradas violaciones de las convenciones internacionales contra la tortura y tratos inhumanos perpetradas en los centros de detención”.

El régimen no sólo miente sino que además rechaza cualquier señalamiento en contra como es el caso del informe de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, que como se sabe, ha vuelto a poner el dedo sobre la llaga, sobre la violación sistemática de los derechos humanos por parte de Maduro.

El régimen miente pero, señala Aznarez, “pocas mentiras han sido tan desvergonzadas como la emitida por la Fiscalía General cuando prometió depurar responsabilidades y una expedita investigación sobre el homicidio doloso del capitán de corbeta, inhumado casi clandestinamente, con sus familiares vigilados por la policía. La investigación pasó al olvido porque esa era la intención”.

Apunta que “desde la promulgación de la ley venezolana contra la Tortura, en 2013, se viene reclamando la corrección del artículo 17, que escuda a los funcionarios que infligen dolor y sufrimientos en el ejercicio de sus funciones”.

La verdad es que no hay separación de poderes en Venezuela. El Estado es una máquina de terror. En la calle, la maquinaria de la Guardia Nacional que reprime sin límites; o las FAES, premiadas por Maduro, que reprime y mata en los barrios; o los esbirros del Sebin y la DGCIM, que matan y torturan en las tenebrosas prisiones. También se mata de otra forma en los medios controlados por el régimen. O en programas conducidos por figuras del poder, tal como ha destacado el informe Bachelet del Con el Mazo Dando, de Diosdado Cabello, quien fue el que dijo que el capitán de corbeta Acosta Arévalo estaba a buen resguardo, cuando en verdad estaba siendo torturado hasta la muerte.

El régimen de Maduro no está bien y tiene mucho miedo

Leer más

Como si lo anterior no es suficiente, el analista de El País resalta que “la ausencia de humanismo y probidad en la formación profesional y comportamiento de los funcionarios encargados de aplicar la ley tiene efectos devastadores. Las autoridades competentes rara vez investigan cuando sospechan que se ha torturado; y el derecho al debido proceso de quienes denuncian haber sido víctimas de tratos degradantes funciona a beneficio de inventario”.

Dice que “seis meses después de la muerte de Rafael Acosta, ni el Ministerio Público, ni el Gobierno han castigado las barbaridades cometidas, las fracturas de huesos, las quemaduras de pies, los aplastamientos y derrames. Un avasallamiento de los protocolos internacionales contra la tortura que retrata la catadura moral de quienes los rubrican a sabiendas de que serán incumplidos”.

Y, lo peor, el régimen de Maduro se sienta en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, lo cual le ha valido la protesta de personalidades de todo el mundo. Hasta Carolina Herrera se pronunció esta semana contra esta barbaridad.

Konzapata.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  konzapata.com