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Nace el gran especulador: Juan Carlos Escotet revela cómo lo hizo y sus ganancias (IV)

martes 28 de julio de 2015, 10:00h
Por Juan Carlos Zapata.- “Los que más nos quieren dicen que ha habido dos momentos, dos grandes momentos en el mercado de capitales: el antes de Latinoamericana y el después de Latinoamericana. ¿Qué fue lo que yo hice?: me di cuenta de que era un mercado pequeño, de una profundidad pequeña también, que había buenos valores en cartera, había una buena disponibilidad de títulos, estaba sobreofertado”. Lea los secretos mejor guardados del Escotet especulador bursátil. Son los secretos del éxito. Y no había cumplido 30 años.
bolsa de valores de caracasPor Juan Carlos Zapata.-En esta parte hay más de una confesión. Estrategia. Concepto. Maña. Reacción de grupos. Intrigas. Escotet no se iba por las ramas. Repetimos, en esta entrevista de 1990 ni él mismo se imaginaba a dónde iba a llegar. Tal vez ello explique la manera en que se expresa. “Ahí empezamos a ser muy conocidos, muy nombrados, muy mencionados, pero además mencionados con molestia porque, ya te digo, les estabas pegando directamente en el bolsillo a la gente tradicional”.

-¿Y quién compra, qué compran en ese momento?

-Oye, por primera vez en Venezuela hay gente que nos reconoce eso y hay gente que dice que no.  Pero los que más nos quieren dicen que ha habido dos momentos, dos grandes momentos en el mercado de capitales: el  antes de Latinoamericana y el después de Latinoamericana. ¿Qué fue lo que yo hice?:  me di cuenta de que era un mercado pequeño, de una profundidad pequeña también, que había buenos valores en cartera, había una buena disponibilidad de títulos, estaba sobreofertado a pesar de que era más bien un mercado pequeño porque estaba muy reprimido. Pero yo empiezo a hacer mis análisis y empiezo a hacer ciertas pruebas y me doy cuenta de que el mercado era altamente influenciable con muy poca inversión institucional. Entonces establezco una estrategia de desarrollo, empiezo a trabajar con varios corredores. Porque la verdad, para serte sincero, en un principio empezamos con todos los corredores. Esa era nuestra política, nosotros teníamos que trabajar con todos; después nos fuimos dando cuenta de que había unos con los que no se debía trabajar o que no estaban en nuestra línea de actuación y  fuimos reduciendo el número hasta que nos quedamos prácticamente con cuatro o cinco. ¿Qué fue lo que hice? Empezamos a recoger acciones de un determinado papel. En un primer momento nadie sabía que éramos nosotros los que estábamos comprando, lo cual fue una gran ventaja. Luego se fueron realizando compras sistemáticas de un determinado papel y en la estrategia de abarcar grandes grupos, grandes paquetes, una vez que lo lográbamos, lo podíamos botar al mercado a un precio considerablemente mayores y con grandes utilidades.

 -¿Con cuáles papeles especularon?

-Muchos. Te voy a decir los más importantes, en los que hubo mayores utilidades. Déjame decirte que eso reportó utilidades por más de ciento veinte millones de bolívares.

-¿Con el Banco de Venezuela hubo una vez también?

-Dos veces. Yo llegué a tener el dos y pico por ciento del Banco de Venezuela.

 -O sea que a la tercera va la vencida.

-Así es jajajajajaja, parece que sí. Tuvimos el dos y pico por ciento del Banco Venezolano de Crédito. Increíble eso.  Oscar García Velutini dijo compro y nos compraron y tuvimos una buena utilidad. Solo esa operación nos reportó una utilidad como de unos veintitrés o veinticuatro millones de bolívares.

-¿Y en el Banco de Venezuela?

-En el Banco de Venezuela, entre las dos, fueron cuarenta y pico de millones de bolívares.

 -Ustedes le vendieron incluso al Grupo Mendoza una vez.

-Es cierto, en el proceso en el que el Grupo Mendoza está en las compras, ese paquete, parte de ese paquete que ellos llegaron  a tener, fue vendido por nosotros.

-¿Y en Sivensa cuánto?

-En Sivensa…

 -¿Perdón, cuánto ganaron esas operaciones del Banco de Venezuela me dijiste?

-La sumatoria de las dos  arroja unos cuarenta y pico millones de bolívares. De hecho  fueron las que más utilidad dejaron. Vencemos también nos dio buena utilidad, y Mantex, pero no fue una cosa del otro mundo a pesar de que es un gran papel. Sivensa y Proagro…

-¿Con cuántos corredores trabajaban?

-Trabajábamos con cuatro, cinco corredores.

-¿Quiénes?

-Juan Domingo Cordero, Rolando Salcedo… La operación fue brillante. Fue una de las operaciones que más me ha gustado. La del Banco Venezolano de Crédito fue además una inversión muy comentada. En verdad, yo no sé si esto es cierto pero yo disfruté mucho aquella inversión porque se comentaban muchas anécdotas. Se hicieron muchas anécdotas alrededor de la inversión, aparte de que es un excelente papel. Nos contaron la llamada de atención fuerte que les hicieron a las personas que nos habían vendido, la molestia que les causaba que el cubano estuviera vendiendo papeles del Banco Venezolano de Crédito. Bueno tú sabes que los corredores son muy echadores de broma.

-¿Quiénes les vendieron a ustedes los papeles del Banco Venezolano de Crédito?

-Parte de esos papeles los tenía Pablo Gonzalo que era corredor y toda su vida había estado guardando esos papeles. Su ahorro eran, definitivamente, las acciones del Venezolano de Crédito y cuando las trató de vender, el Venezolano de Crédito no se las quiso pagar justamente y él se las ofreció a Salcedo y Salcedo, que sabía que yo estaba haciendo inversión institucional me las vendió y yo decidí comprárselas.

 -¿En cuánto compraron ustedes, te acuerdas?

-Creo que fue a seiscientos bolívares la acción.

-¿Y vendieron?

-Novecientos y pico de bolívares, pero todos esos datos, te los puedo confirmar.

-¿Y se las compró el mismo Oscar García? 

-Compró la misma gente del Banco Venezolano de Crédito. En realidad no te sé decir.

-Es una operación brillante, dices tú. Tenían el 2% del Banco Venezolano de Crédito.

-Llegamos a tener el 2,2% del Venezolano de Crédito. Sí, fue una operación muy bonita porque compramos  uno y pico por ciento primero y después sistemáticamente fuimos comprando. ¿En aquel momento qué era? Eran inversiones técnicas, totalmente técnicas, o sea aprovechando el ciclo del mercado.

-Especulativas.

-Totalmente especulativas. Utilizábamos a Cordero, Salcedo, a Dalmiro Guillén, a Víctor Flores, una que otra vez, en un principio, utilizábamos a Rafael Alcántara. Con éste no nos llevamos bien y decidimos no hacer más negocios con él.

-¿Y aquellas dos operaciones del Banco de Venezuela cómo fueron?

-Mira, operaciones  de compra sistemáticas. No, no, en verdad no te puedo decir que pasaron desapercibidas. No fueron muy connotadas dentro del mundo bursátil pero todo el mundo supo que hicimos grandes utilidades. Y no solamente eso, sino que hubo gente alrededor nuestra que ganó mucho dinero, y yo sé que todos o una cantidad de corredores hicieron mucha plata, gracias también a las inversiones de Latinoamericana. En todo caso, nuestra tesis ha sido que, bueno, cuál es el problema, yo tenía una estrategia, yo estoy ganando dinero y si los demás pueden ganar, perfecto.

 -Y se montan en el autobús y se acabó el problema.

-Así es, de hecho a nosotros se nos atribuye la paternidad de los autobuses. Nuestra intención fue ir haciendo compras sistemáticas para tener un paquete y llegar a acumular un paquete grande, pero no en el concepto del autobús como jocosamente y en echadera de broma se llevaba. Déjame decirte que eso fue muy polémico, fue muy interesante. A mí personalmente me dio una cultura adicional porque me permitió ver otro mundo. Fue muy polémico el motivo porque fue muy criticado. Te imaginarás, creaba mucha roncha porque normalmente los paquetes iban a parar siempre a manos de los accionistas de toda la vida. Entonces eso les molestaba mucho porque éstos se ganaron unos reales a costilla de nosotros. Ahí empezamos a ser muy conocidos, muy nombrados, muy mencionados, pero además mencionados con molestia porque, ya te digo, les estabas pegando directamente en el bolsillo a la gente tradicional.

 -Bueno, entonces comienzas en el mercado de capitales, tienes éxito en el mercado de capitales con esas tres o cuatro operaciones, me imagino que te meterías a Orlando Castro en el bolsillo.

-Acuérdate que cuando el grupo de empresas está ganando,  el principal accionista no puede estar sino contento. Evidentemente eso mejoró mucho nuestra relación y nos acercó mucho, pero paradójicamente y fue por lo que me fui hacia atrás y después hacia adelante, es cuando me doy cuenta  de que lo que está pasando en el Banco Zulia es grave y es molesto. Empiezo a presionar pidiendo la salida de Salazar, y reconozco que quizás se me pasó la mano en términos de la presión porque en un momento quizás arrinconé a Orlando Castro: o Salazar oyo. En ese momento la relación entre nosotros se puso muy tensa y yo decidí renunciar. Decidí renunciar y él me aceptó la renuncia y salió de Salazar también.

-Salieron los dos.

-El proceso fue de mucho desgaste. Hubo,  lamentablemente, muchos roces, muchos enfrentamientos, fue muy irascible también y yo entiendo que la situación para Orlando y para uno mismo fue muy dura. Para mí fue muy dura porque de alguna manera yo tuve la gran responsabilidad de haber sido quién sugiriera a la persona. Muy duro porque fue darme cuenta de que esa supuesta amistad no había sido tal, y aparte de haber tenido un fracaso profesional también tuve un fracaso personal. Es que me equivoqué definitivamente con la persona y yo digo que los amigos son muy pocos y cuando consideras que tienes un amigo debes tratar, por encima de todo, de preservarlo. Personalmente le doy mucha importancia al aspecto de la amistad, creo que es muy importante en la vida de las personas. Eso reconozco que me afectó mucho. Por otro lado, saberse traicionado en otros aspectos era muy molesto y qué decirte para el mismo Orlando Castro. Para Orlando Castro, que había tenido una confianza ciega y absoluta en las personas, el sentirse que había sido traicionado, el sentirse un poco hasta pendejo y burlado, es sumamente amargo. Fue una fase bien difícil dentro de la organización. Muy, muy difícil,  a tal extremo que considero que había sido tan tensa la situación que yo decido renunciar. Pongo mi renuncia pero en muy buenos términos. Era ya una relación de mucho tiempo, habíamos pasado muchas cosas juntos. Entonces yo decido renunciar y Orlando Castro me pide que me quede como asesor del Grupo de Empresas y en ese momento  decido que voy a comprar un puesto en la Bolsa de Valores de Caracas. Orlando decide apoyarme, monto mi oficina de corredor y empiezo a buscar la acción de la Bolsa de Caracas. Yo creo que yo he sido el corredor que más se ha demorado en entrar en la Bolsa de Valores de Caracas. Yo no diría que hubo una actitud deliberada. No puedo entrar a señalar a nadie en particular, pero sí te puedo decir que hoy que conozco un poco más el mercado, que conozco un poco más a las personas en general, me doy cuenta de que no había interés de que yo entrara. La razón era muy lógica, si se quiere hasta comprensible desde el punto de vista humano: yo era en aquel momento uno de los principales clientes de muchos corredores. Me imagino que dirían: imagínate tú si este entra nos fregamos porque nos van a quitar aquí una cartera, una  fuente importante de negocio; por eso te digo que era completamente lógico y normal. Por otro lado, nuestras relaciones con la Comisión Nacional de Valores no eran buenas, no eran buenas porque la Comisión Nacional de Valores había tenido muchísimas presiones por nuestra inversión en el mercado, por nuestra participación especulativa, de grupos tradicionales.

-¿Quién estaba en la Comisión?

-Enrique Urdaneta Fontiveros. Hoy tengo muy buenas relaciones con Enrique, tengo un gran aprecio por Enrique, pero en aquel momento tuvimos nuestro fuertes impases. Pero era fundamentalmente un poco lo que se planteaba hoy por hoy. La gente decía: ¿de dónde saca el dinero esta gente? No se daban cuenta de que, en este caso, el dinero era de la Sociedad Financiera y que era totalmente legítima la inversión, que estaba permitida por uno de los ordinales de ley, en uno de los artículos de la ley y en varios ordinales de esos artículos se señala o establece que la entidad financiera deberá promover el mercado de capitales. Entonces qué mejor promoción que esa. Porque, de hecho, yo creo que hubo una fuerte promoción y esa promoción creo que benefició considerablemente al mercado. Además, al final, aquí se acostumbra a ver la especulación como si fuese un pecado y resulta que la bolsa en su concepto es especulación fundamentalmente. Tú tienes forma de especular. Puedes especular en un corto plazo o puedes especular en un largo plazo. Pero al final la bolsa no es sino una apuesta a una ganancia en precio. Tan claro como eso. Sin embargo, en esos concepto que a veces queremos deformar se trataba de ver la especulación como algo turbio y algo doloso. Es más, en algunos casos nos  llegaron a acusar de maniobra en el precio, que eso ya sí sería doloso e inclusive un hecho punible que ha previsto sanciones en la ley. Dejaron de investigarnos y aquello  no nos había gustado porque nosotros habíamos actuadocon transparencia. Ciertamente estábamos apostando a un alza pero sobre la base de demanda real. Lógicamente esa demanda real hacía subir el precio, después descargábamos las acciones a ese precio, pero eso formaba parte del negocio y al final no era sino un negocio.Aún así muchas veces se nos intentó acusar de manipulación de precios, y la Comisión vivía pidiéndonos información, no por mala fe. porque yo en realidad no creo que hubiese una deliberada mala fe en perjudicarnos. Era un poco quizás respondiendo a las presiones de las que estaban siendo objeto. Había muchos grupos tradicionales, poderosos, de gente muy conocida presionando a la Comisión Nacional de Valores y diciendo que: ¿esa gente de dónde saca dinero? ¿Que cómo es posible que ustedes permitan que ellos estén ganando?

-¿De cuáles grupos se enteraron ustedes que presionaban?

-Eso preferiría no mencionarlo.

-Dilo, dilo.

-Bueno, evidentemente los grupos en los cuales invertimos pues. Fundamentalmente de los grupos que llegamos a tocar con fuertes cantidades de acciones y evidentemente los que se vieron afectados en sus bolsillos. Acuérdate que, repito, la mayoría de los casos terminaron comprándolos los mismos dueños. Eso fue muy bueno para la financiera porque le permitió un volumen de utilidades  interesante y además también la dio mucho a conocer en un mundo en el que no tenía presencia y que era fundamental. O sea,  nos dimos a conocer antipáticamente para mucha gente. Se hablaba también de que era un globo peligroso porque así como habíamos obtenido utilidades podíamos tener grandes pérdidas. Pero lo cierto es que nosotros, a partir de la primera utilidad, lo que hicimos fue crear un fondo de provisión para cartera de inversiones y nosotros cerramos el ciclo del capítulo de la bolsa en términos de inversiones con una provisión de sesenta y cinco millones de bolívares más setenta y pico millones de bolívares en utilidades ya registradas; o sea, que fue súper, súper, súper interesante y súper rentable.

(Esta historia continuará)

 

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