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La crisis de Nicolás Maduro debatida en el centro del mundo

jueves 27 de septiembre de 2018, 16:02h
Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- No había forma de que Maduro escapara al debate. Pero hay que reconocerle que no hizo lo que Daniel Ortega. El dictador de Nicaragua se anotó en la agenda y no asistió. Maduro en cambio voló hasta Nueva York y en vez de estar a la defensiva se colocó en plan de ataque. No podía ser de otra manera. El chavismo desafía como en su tiempo lo hizo la Unión Soviética y como en su tiempo lo hizo Cuba.
Venezuela sufre una ofensiva diplomática / Foto: Prensa Presidencial
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Venezuela sufre una ofensiva diplomática / Foto: Prensa Presidencial

De algo puede jactarse Nicolás Maduro. Es el tema central en la ONU. Ni siquiera China. Ni siquiera las elecciones de los Estados Unidos. Ni siquiera Corea del Norte. Ni siquiera Rusia. Es Maduro. Es la dictadura. Es la crisis humanitaria. Es la crisis migratoria de Venezuela. Es la intervención militar. Y la agenda la ha impuesto América Latina. Los presidentes de América Latina. Porque la migración venezolana ya se ha convertido en una crisis regional. De alto riesgo. De un riesgo expansivo que alarma a Colombia, que alarma a Perú, que alarma a Ecuador, entre otros países. De hecho, el que con mayor acento habló en la Asamblea General fue el presidente de Colombia, Iván Duque, quien llamó a un “reto global” que haga frente a la situación.

No había forma de que Maduro escapara al debate. Pero hay que reconocerle que no hizo lo que Daniel Ortega. El dictador de Nicaragua se anotó en la agenda y no asistió. Maduro en cambio voló hasta Nueva York y en vez de estar a la defensiva se colocó en plan de ataque. No podía ser de otra manera. El chavismo desafía como en su tiempo lo hizo la Unión Soviética y como en su tiempo lo hizo Cuba, ahora en posición diferente, cuyo presidente Miguel Díaz-Canel, ha invertido parte de su tiempo para reunirse con las grandes compañías tecnológicas del planeta, aunque, por supuesto, no ha ahorrado palabras para defender al gobierno de Maduro. Maduro jugó a negar la crisis, achacándosela, en todo caso al cerco internacional, y a jugar a la víctima de toda una estrategia contra su gobierno.

Las intervenciones de los presidentes Duque, Colombia, y Lenin Moreno de Ecuador pueden considerarse entre las más firmes contra el régimen de Maduro. De Duque era de esperar. Es su discurso. Es la línea que ha mantenido desde que era candidato presidencial.

Las intervenciones de los presidentes Duque, Colombia, y Lenin Moreno de Ecuador pueden considerarse entre las más firmes contra el régimen de Maduro. De Duque era de esperar. Es su discurso. Es la línea que ha mantenido desde que era candidato presidencial. Pero la de Moreno significa un desmarque total del chavismo, del correísmo, del madurismo, y de todo lo que huela a dictadura, personalismo y a modelo antidemocrático. Allí, frente al mundo, el mandatario de Ecuador denunció el drama del éxodo venezolano, las condiciones en las que se desplazan y arriban a tierra ajena, y el volumen de gente. Enfermos y por miles. Moreno apeló a José Martí. Citó al líder de la independencia cubana para atacar a Maduro: “Cuando un pueblo emigra, sus gobernantes sobran”. Y de la cita, salta al mensaje político directo. “Sobran aquellos que se perpetúan en el poder, y se vuelven gobiernos sombríos, siniestros, con mafias corruptas”. Mensaje al chavismo. Mensaje al correísmo.

Duque tampoco se mordió la lengua. Si Moreno habló de gobiernos sombríos y siniestros y de mafias corruptas, el presidente de Colombia habló de dictadura. De una dictadura que ha confiscado la esperanza. Que aniquiló las libertades. Una dictadura responsable de “la crisis migratoria y humanitaria más indignante de la historia reciente de la región”.

Los ambiciosos del poder

Sobre dictadura, también el presidente de Chile, Sebastián Piñera, fue claro y fustigó al “grupo de personas” que “le ha usurpado” a los venezolanos “su libertad, su democracia, su estado de derecho y el respeto a los Derechos Humanos". "Me parece increíble que un Presidente que sabe lo que está pasando con su pueblo se niegue a abrir ese canal humanitario. Por eso, yo quisiera preguntarle al Presidente Maduro, ¿cómo puede ser tan ambicioso respecto a retener el poder, que está dispuesto a sacrificar y hacer sufrir en forma tan intensa a su propio Pueblo con tal de aferrarse al poder?”.El presidente de Colombia alertó otra vez sobre el éxodo venenezolano / Foto: Prensa Presidencial de Colombia

Palabras estas que van en consonancia con lo dicho por Moreno. La ambición del poder. Los gobiernos sombríos y siniestros. Y hay que decirlo. Esta es una historia repetida de los ambiciosos en el poder que se perpetúan sin importarles los pueblos. El sufrimiento de los pueblo.

En efecto, Maduro ha sido en estos días el centro del mundo. En su opinión, se trata de una ofensiva diplomática contra su gobierno. Contra Venezuela. Que Venezuela es un país “acosado”. De allí, pasó a tomarle la palabra al presidente de los Estados Unidos de un posible diálogo, de una posible reunión. Enfatizó sobre el presunto atentado de que fue objeto en el desfile militar en Caracas con el fin de centrar el debate en este punto y no en la crisis migratoria y en la naturaleza del régimen.Se pretende implantar una campaña de crisis para justificar acciones en contra de nuestro pueblo”, señaló. Y esto tiene que ver con lo que se ha venido debatiendo en los últimos días, la intervención militar, aspecto que los países de le región no respaldan, ni siquiera Colombia, aunque el presidente Donald Trump había señalado antes que todas las opciones están sobre la mesa, incluyendo la militar, ratificando lo que ya había adelantado el año pasado, y siguiendo el libreto del secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien levantó un polvorín de reacciones cuando hace una semana desde Colombia dejó abierta también la idea de todas las opciones.

El alto poder chavista aplaudió desde Caracas la intervención de Maduro. #Venezuela alza su voz en la ONU, colgó el poder chavista como etiqueta en Twitter, en la que apuntó Diosdado Cabellonuestro hermano Presidente Nicolás Maduro voz de los Pueblos libres. La Independencia y la Soberanía no se negocian. Somos libres: Viva la Patria, Viva Bolívar, Viva Chávez, Viva Maduro. Nosotros Venceremos!!”. Es la línea como Maduro cerró el discurso: Venezuela no se rinde. Y para demostrarlo, las cuentas oficiales colgaron fotografías de maduro reunido con el presidente de Irán, con la delegación rusa.

Este debate no terminará. Apenas ha comenzado. Y lo que es más importante. Comenzaron a ejecutarse desde este miércoles mismo ciertas operaciones para tender puentes de acercamiento. Para que se contacten los gobiernos de Colombia y Venezuela. Para propiciar un acercamiento entre el Palacio de Miraflores y la Casa Blanca. Porque, si algo apremia a Caracas son las sanciones. Otro aspecto que Maduro no dejó por fuera en el discurso.