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Otro gran frenazo de la industria automotriz en el paraíso de Maduro

miércoles 03 de octubre de 2018, 16:00h
Por Redacción @konzapata.- Las ventas cayeron en agosto 43,1% con respecto al mismo lapso de 2017. Solo Toyota y Mack produjeron vehículos en agosto. La industria automotriz en Venezuela sigue retrocediendo sin parar. Las cifras del sector son la mayor evidencia.
Lo que no para es la crisis de la industria automotriz / Flickr: Mario Baloa
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Lo que no para es la crisis de la industria automotriz / Flickr: Mario Baloa

La producción de vehículos en el octavo mes del año fue de apenas 109 unidades, de las cuales 100 salieron de la planta Toyota en Cumaná y las restantes 9 de Mack de Venezuela; que fueron las únicas ensambladoras activas en ese período. Esta cifra refleja una caída de 21% con respecto a los resultados de julio de 2018.

No constata el paraíso que dibujó Nicolás Maduro en el discurso en la ONU la semana pasada.

La industria automotriz nacional tiene capacidad para producir aproximadamente 180.000 vehículos al año y actualmente no llega ni al 1%.

Así que en los primeros 8 meses del año se ensamblaron un total de 705 vehículos de las marcas Toyota, Mack y Ford Motors de Venezuela, lo que representa una disminución de 46,3% con respecto al mismo período de 2017.

Las estadísticas que aparecen en la página de la Cámara de Fabricantes Venezolanos de Productos Automotores (Favenpa) revelan que las ventas de vehículos en agosto fueron de 91 unidades nacionales (-43,1% con respecto a agosto del año pasado) y 55 importados (-5,2% con relación a agosto 2017). En total, las ventas de enero-agosto ascienden 1.012 unidades, mientras que en igual lapso del año anterior se colocaron 1.708 en el mercado nacional.

La pobreza de un sector

La industria automotriz nacional tiene capacidad para producir aproximadamente 180.000 vehículos al año y actualmente no llega ni al 1%.

Este declive tiene su origen en la decisión del gobierno de Maduro de no autorizar licencias ni divisas para la importación del material CKD (de ensamblaje), por lo cual las empresas que aún quedan en el país están limitándose a armar vehículos importados en años anteriores, mientras tengan inventarios y no haya cambios fundamentales en los modelos que tienen en existencia, como son los casos de Ford con la Eco Sport y Toyota con el Corolla.

Hace dos años, hubo un intento por parte de las empresas ensambladoras de reactivar la actividad del sector mediante la venta de los vehículos a través de un esquema mixto (pago en bolívares y en dólares), mediante el cual los concesionarios hacían los pedidos previa solicitud de los clientes. No obstante, esto no tuvo éxito debido a que los precios de las unidades eran demasiado elevados.

El resto es historia: las plantas que aún siguen en el país solo trabajan durante cortos períodos en el año; otras, como MMC-Hyundai vendieron sus instalaciones; General Motors se fue del país y las que tenían planta de reiniciar operaciones, como Fiat, decidieron no hacerlo. Mientras tanto, el parque automotor venezolano envejece y el que existe se enfrenta a fuertes obstáculos para seguir activo, dado el encarecimiento del mantenimiento (servicio, repuestos, etc).

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