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Un incendio, unos papeles, varios problemas legales…. y el Petro

miércoles 17 de octubre de 2018, 16:00h
Por José Manuel Rotondaro.- El enredo del Petro. El Gobierno se contradice. El proceso no va a la velocidad que se anuncia. Y tampoco aterriza. Entonces aparecen las zonas oscuras. Y todo trae a la memoria un triste episodio de la historia financiera venezolana.
Que no sorprenda si un futuro cercano aparecen tenedores de petros demandando a Venezuela. Foto: Twitter: @Mippcivzla
Que no sorprenda si un futuro cercano aparecen tenedores de petros demandando a Venezuela. Foto: Twitter: @Mippcivzla

En las postrimerías del gobierno de Luis Herrera Campins, ocurrió un incendio en la sede del Banco de Desarrollo Agropecuario, Bandagro. Como en otros casos de incendio de entes oficiales, en su momento hubo la sospecha de que fue provocado para ocultar manejos indebidos en la administración saliente. Pero en este caso hubo una consecuencia adicional y que ocasionó múltiples problemas por más de 30 años al Estado venezolano.

A los pocos años del siniestro, y liquidado Bandagro, aparecen unas personas manifestando ser los propietarios de una ‘notas promisorias’ supuestamente emitidas por Bandagro antes del incendio. Por supuesto, cualquier evidencia documental de tales notas desapareció en el incendio.

En la notificación que incluye la negociación con el Petro dentro de las transacciones prohibidas por las sanciones al régimen venezolano, la Tesorería de los Estados Unidos equipara al criptoactivo con un instrumento de deuda.

En el transcurso del tiempo la pugna entre tenedores y el Estado venezolano se fue desarrollando en diversos escenarios jurídicos. La suma involucrada, además, iba creciendo pues los tenedores seguían acumulando y capitalizando los intereses no pagados. Sospechosas decisiones en la Procuraduría General de la República y el Ministerio de Finanzas, bajo varios gobiernos, mantuvieron vivo un caso que en condiciones normales hubiese sido desechado rápidamente.

No fue sino hasta 2016 que la saga de las notas promisorias de Bandagro finalizó con una sentencia en tribunales norteamericanos desechando los alegatos de los demandantes.

En la notificación que incluye la negociación con el Petro dentro de las transacciones prohibidas por las sanciones al régimen venezolano, la Tesorería de los Estados Unidos equipara al criptoactivo con un instrumento de deuda. Esto está en línea con la caracterización de los criptoactivos en la mayoría de los países con centros financieros.

Eventualmente, de acuerdo con lo que el Gobierno implícitamente ha colocado en las tres versiones del documento técnico de los Petros I y II, el Estado venezolano debería redimir a los poseedores de ese criptoactivo, bien con dinero o como pago de bienes y servicios públicos o de impuestos.

En estos momentos, existen dos criptoactivos, con el mismo código (PTR), manejados en plataformas diferentes (NEM y la propia del Gobierno), sin una clara distinción entre uno y otro. Que no sorprenda si un futuro cercano aparecen tenedores de petros demandando a Venezuela en tribunales internacionales para apropiarse de activos como envíos de crudo.