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El cuento de los 2.000 millones de euros del gobierno de Maduro

viernes 19 de octubre de 2018, 16:01h
Por José Manuel Rotondaro.- El vicepresidente del Area Económica, Tareck El Aissami soltó el mensaje. Lo dijo este miércoles. Y de entrada pocos le creyeron. Dijo que el gobierno de Nicolás Maduro inyectará 2.000 millones de euros como ofertante en el mercado. Esto representa otra claudicación frente a la realidad del mercado.
Muchos tiempo necesita el Gobierno para acumular 2.000 millones de euros.
Muchos tiempo necesita el Gobierno para acumular 2.000 millones de euros.

Hay que recordar que los ‘genios’ de la estrategia cambiaria madurista -dentro y fuera del gobierno- sostienen que el sector privado tiene una capacidad de oferta de divisas suficiente para atender las necesidades de los demandante.

Habían erigido como punto de honor que la relajación del control cambiario en marcha no supondría que las divisas del sector público se dirigieran a compradores del sector privado.

Luego de varias semanas en las mal llamadas ‘subastas’ de dólares esa oferta privada no ha aparecido. Mientras, el Gobierno está analizando cómo fue que se perdió el esfuerzo (interno) hecho en agosto para aparejar el tipo de cambio oficial con el del mercado paralelo.

La factura petrolera en condiciones normales se reflejaba en ventas de divisas por parte de PDVSA al BCV con dos o tres meses de rezago.

Como habíamos advertido varios analistas en ese momento: sin una oferta sustancial del BCV, la oferta privada no va a aparecer. Mucho menos si sólo algunos bancos privados contaban con la autorización para participar.

Pero el despegue del mercado paralelo no es solamente un problema de ausencia de oferta de divisas del único exportador con volumen en Venezuela. Por comentarios de algunos tesoreros corporativos que por instrucciones superiores intentaron vender divisas en el esquema del BCV, se sabe que no hay una subasta genuina pues el ‘sistema’ rechaza órdenes de venta o compra a tasas de cambio que superen cierto nivel que tácitamente ha fijado el BCV.

Si a través del ‘DICOM’ (como se empecina en denominar El Aissami), no puede una empresa vender sus divisas a un tipo de cambio que refleje la dinámica económica nacional, irá por los otros canales, aún a sabiendas de que la derogación de la Ley de Ilícitos Cambiarios no elimina completamente el riesgo de ser víctimas de acciones gubernamentales.

Paradójicamente, este desvío de la oferta más la restricción de la capacidad de demanda por el salto que ha tenido la divisa en los últimos meses y las mayores exigencias que sobre la liquidez de las empresas imponen las medidas tributarias y fiscales, ha tenido como efecto que el tipo de cambio paralelo no esté acompañando la pérdida de valor del bolívar por la inflación.

Por supuesto, está la pregunta que planteaba KonZapata: ¿De dónde sacará el Gobierno los 2.000 millones de euros que promete al sector privado?

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Nadie se explica de dónde sacará el gobierno de Nicolás Maduro los 2.000 millones de euros que anunció va a entregar en los próximos meses al sector privado.

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El Aissami indicó que vendría de los ingresos adicionales de PDVSA por el aumento en el precio del crudo. Efectivamente, la cesta venezolana ha aumentado casi 25% desde mediados de agosto. Pero paralelamente el volumen exportado ha caído, por lo que el efecto neto es mucho menor. Adicionalmente, las compras de gasolina y otros productos refinados también se encarecen.

Y todo esto no es dinero hoy. La factura petrolera en condiciones normales se reflejaba en ventas de divisas por parte de PDVSA al BCV con dos o tres meses de rezago. Con las maromas financieras y operativas a los que se ve obligada la empresa petrolera por las sanciones y los juicios pendientes, seguro ese rezago debe ser mayor.

Asumiendo que el aumento de la cesta se refleja en su totalidad en los ingresos de PDVSA, tomando como real el volumen de exportación que reporta el gobierno (1,2 millones de barriles diarios) y que todo ese volumen se vende de contado (obviando las entregas a otros países y los pagos en especie a China), acumular 2.000 millones de euros demorará más de 130 días. ¿Con cuál cuento chino vendrá El Aissami la próxima vez?