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Diego Arria: Cuánta falta hace en la región un liderazgo como el de Carlos Andrés Pérez

lunes 22 de octubre de 2018, 22:00h
Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Hace poco, en un reciente artículo, Thays Peñaver, resaltaba el papel de Carlos Andrés Pérez en la transición de Nicaragua, de Daniel Ortega a Violeta Chamorro. Pero no fue solo en Nicaragua. Diego Arria, ex presidente del Consejo de Seguridad, recuerda que la solución del conflicto de Centro América no hubiera sido posible sin Pérez. Sin el compromiso de Pérez. Pero hay muchos casos más es lo que Pérez fue determinante.
CAP fue clave en la solución de conflictos / Foto: KonZapata.com
CAP fue clave en la solución de conflictos / Foto: KonZapata.com

Entonces aparece este otro problema para Venezuela. No parece un problema pero sí que lo es. Que en la región no hay un presidente, un líder que domine la escena, con voluntad y discurso. Un líder como lo era Carlos Andrés Pérez. Que era en sí mismo una potencia. Que tomaba iniciativas. Una y varias a la vez. Y las agotaba hasta alcanzar el cometido. El caso es que el tema Venezuela, que deriva hacia la posible intervención militar, requiere de un activista, de un presidente con liderazgo, que tome iniciativas y que proponga soluciones, que convoque, que arme consensos. Pero no lo hay.

Hace poco, en un reciente artículo, Thays Peñaver, resaltaba el papel de Carlos Andrés Pérez en la transición de Nicaragua, de Daniel Ortega a Violeta Chamorro. Pero no fue solo en Nicaragua. Diego Arria, ex presidente del Consejo de Seguridad, recuerda que la solución del conflicto de Centro América no hubiera sido posible sin Pérez. Sin el compromiso de Pérez.

Y hay un hecho casi desconocido. Pérez había tomado la iniciativa en cuanto a Manuel Antonio Noriega, antes de la intervención de los Estados Unidos en Panamá. Se había conversado con Noriega y con España para que este país sirviera de refugio a Noriega. Pero Noriega se negó.

-Con un Pérez se resolvió Nicaragua, El Salvador, Guatemala. Y luego Haití.

Esto recuerda Arria. Quien estaba de embajador en la ONU. Y señala que Pérez movilizaba a Francia, a Estados Unidos, a Canadá, para el caso de Haití. Pérez movilizaba a los amigos del secretario General de la ONU a la hora de encarar el conflicto de Centro América. Pérez se entendía con Virgilio Barco. Con Carlos Salinas de Gortari. Con Felipe González.

-El articulador era Carlos Andrés Pérez.

Toda esta historia es por la situación de Venezuela. Y por la situación de la región. ¿Cuál presidente del continente tiene la fuerza y el compromiso que tuvo Pérez con la democracia continental? Veamos hoy el escenario. Iván Duque en Colombia. Acaba de llegar. No ha forjado una imagen que proyecte. Lenin Moreno en Ecuador. Confronta problemas internos. Sin liderazgo hacia afuera. Mauricio Macri. La crisis interna lo devora. Michel Temer, la manera como llegó al poder le impidió cualquier acción de alcance continental, y eso que el peso de Brasil dice mucho. En México, Enrique Peña Nieto pasó sin pena ni gloria y ahora Manuel López Obrador es una incógnita. Martín Vizcarra, en Perú. No es un presidente con fuerza propia. Sebastián Piñera, Chile. Sería el de mayor proyección, pero no alcanza a ejercer un liderazgo. No une. Así se puede decir lo mismo de los presidentes de Paraguay. O de Uruguay. O de Evo Morales. En Centro América no hay mandatario que sobresalga. En Brasil, llegará Jair Bolsonaro, pero ya su discurso ultraderechista es un sello que le impide el consenso.

Foto: KonZapata.com

Arria también recuerda. ¿Quién fue el que puso al frente de la oposición contra Alberto Fujimori? Carlos Andrés Pérez. La historia le dio la razón. Es quien toma la iniciativa y lo denuncia. Sin olvidar el papel que ejerció en los tratados del Canal de Panamá. La oposición a la dictadura de Augusto Pinochet. Y todo lo que hizo para atraer a Fidel Castro y a Cuba al campo democrático.

Y hay un hecho casi desconocido. Pérez había tomado la iniciativa en cuanto a Manuel Antonio Noriega, antes de la intervención de los Estados Unidos en Panamá. Se había conversado con Noriega y con España para que este país sirviera de refugio a Noriega. Pero Noriega se negó.