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Por qué no se va el ELN de Venezuela

viernes 09 de noviembre de 2018, 17:00h
Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- El ELN se queda. No se puede ir. Porque el ELN es un aliado del gobierno de Nicolás Maduro. Como lo eran las FARC que se acogieron al proceso de paz y como lo son las FARC que siguen alzadas en armas.
¿La  amenaza del general Padrino López se quedará solo en palabras? / Foto: ciudadccs.info
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¿La amenaza del general Padrino López se quedará solo en palabras? / Foto: ciudadccs.info

El ELN se queda. Y continuará operando. Que viene operando desde hace años. Con toda la impunidad del mundo. Ya en Guasdualito, La Victoria, El Amparo, Elorza, el ELN y las FARC disputaron territorio hace más de una década. Se mataban en la zona. Morían inclusive niños. Se mataban a plena luz del día. Y todo ante los ojos de la Fuerza Armada. Y todo ante el poder del chavismo. Ante el poder de Hugo Chávez que entonces ya había vociferado que las FARC y el ELN eran grupos de combatientes y no grupos terroristas. Decía Chávez que había que reconocerlos y la Asamblea Nacional chavista aplaudía de pie. Las FARC y el ELN son un ejército, afirmaba, que tiene un proyecto político. Y más aplausos de los diputados. Y mientras, el sicariato entraba y se instalaba en la frontera. Y el corredor de la droga se hacía más ancho. Y la violencia se desataba. Y aparecía otro grupo, las FBL. Y aparecían los colectivos armados.

El ELN se queda por más que el general Vladimir Padrino López vocifere que los irá a buscar, que los echará del territorio de la patria sagrada. Cuando el militar, el jefe de armas, va a actuar no pronuncia discursos incendiarios. Parece más movido por la demagogia y el oportunismo. U obligado por la circunstancia de que en el enfrentamiento ocurrido en el Amazonas hubo bajas militares, y ya este hecho obliga a reaccionar. Sin embargo, a Padrino López se le observa la costura cuando no menciona por nombre propio al grupo que enfrentó a los efectivos de la Guardia Nacional. Habla el general en Jefe de que, llámese como se llame, el grupo terrorista, guerrillero, delincuente, paramilitar, narcotraficantes, disidentes, va a ser objeto de la ofensiva militar, que van a ir por ellos, pero curioso que no identifica al ELN, cuando está más que identificado. El general lo sabe. El ministro de la Defensa lo sabe. El que conoce bien los llanos de Barinas y Apure. El que conoce los confines de la Patria.

El ELN se queda porque el propio Nicolás Maduro también en la intervención de este miércoles, obvia toda referencia directa al ELN. Igual que Padrino López prefiere hablar de grupos paramilitares. Y las palabras expresan mucho. El sentido de con quién se camina. Dijo Maduro: “He ratificado instrucciones al Estado Mayor Conjunto, al comandante del Comando Estratégico Operacional y al ministro Vladimir Padrino de reforzar todas las medidas de inteligencia, contrainteligencia, todas las medidas de carácter militar para dar con los responsables de este ataque vil y criminal de las fuerzas paramilitares contra nuestras fuerzas militares”. Y añadió: “Queremos ratificar la línea histórica de no tolerar, de combatir y neutralizar, cualquier grupo armado que entre de Colombia a territorio venezolano ¡Venezuela se respeta! y no aceptamos que ningún grupo armado del signo que sea, venga a ejercer funciones armadas”. Por ningún lado se menciona al ELN. Lo que resulta obvio. Una manera de protegerlo. Por ello el ELN se queda.

El ELN se queda por más que el general Vladimir Padrino López vocifere que los irá a buscar, que los echará del territorio de la patria sagrada. Cuando el militar, el jefe de armas, va a actuar no pronuncia discursos incendiarios.

El ELN se queda porque esa Fuerza Armada que se dice chavista, socialista, antimperialista, no va a contradecir lo que ya sentenció Chávez del ELN y las FARC. Y no va ir esa Fuerza Armada contra el ELN, precisamente ahora que suenan tambores de guerra entre Venezuela y Colombia, que hay una escalada de incidentes, que se habla de intervención militar, y si hubiera una intervención, y si hubiera una agresión hacia el país gobernado por el poder chavista, ¿de qué lado estará el ELN? ¿De qué lado los grupos disidentes de las FARC? Del chavismo, por supuesto. Ahora se necesitan. Tal vez lo del Amazonas quede como un accidente entre aliados. Porque la historia sigue. Y el ELN dirá: Tu enemigo es mi enemigo. El imperialismo. La oligarquía colombiana. El Estado colombiano. Ya lo advirtió el ex guerrillero y gestor de paz, Carlos Velandia en recientes declaraciones: “Creo que el ELN, al involucrarse en la defensa de la revolución bolivariana, adquiriría otra connotación que lo llevaría a resignificarse ya no como organización nacional colombiana sino como una organización de carácter continental y bolivariana”.

El ELN se queda porque los discursos oficiales no solo dejan de lado el nombre propio del grupo en cuestión, sino que además no entran a señalar las causas del hecho, ni a explicar qué actividad desarrolla el grupo en la vasta frontera y en el Arco Minero, y más bien esos discursos vuelven al tema de siempre: la violencia en Colombia, la guerra en Colombia, la droga colombiana. “Los primeros interesados en la paz somos los venezolanos, porque somos víctimas no solo de la cocaína, del tráfico de drogas, del tráfico de combustible, de la guerra económica. Somos víctimas de la violencia colombiana". Eso dijo Maduro. Que suena a excusa. Que suena a fórmula. Que se oye como una manera de mirar hacia allá y no poner el foco en el problema. El ELN se queda, sin que nadie lo mencione y lo diga. Seguirán actuando. Protegidos. Que de esto un oficial que estuvo destacado en La Victoria de Apure cuenta:

-Cuando se iba a proceder con un operativo de patrullaje se le avisaba a los efectivos del ELN para que no apareciera por la ruta de la movilización.