konzapata.com

Lo increíble es que la hiperinflación de Maduro contamina hasta al dólar

jueves 22 de noviembre de 2018, 18:00h
Por Orlando Zamora.- La atribulada economía venezolana se refugió con mucha fuerza en el dólar a partir de las señales tanto del mal gobierno de Nicolás Maduro como por las variaciones adversas de los precios petroleros a partir del 2014.
Maduro fracasó con el paquetazo rojo / Foto: @NicolasMaduro
Maduro fracasó con el paquetazo rojo / Foto: @NicolasMaduro

Entonces los bienes inmuebles y otros más se revalorizaron por un tiempo en moneda extranjera. Este fenómeno duró poco al insistir el mandatario actual en su orientación marxista y despertar incertidumbre en la economía y las propiedades inmobiliarias.

El gobierno de Nicolás Maduro destruyó al mismo al mismo tiempo la producción petrolera, mercados, fábricas y consiguientemente el producto nacional bruto. La incertidumbre y el temor hizo retroceder el valor de los bienes medidos en moneda extranjera.

Antes del paquetazo rojo del 20 de agosto, un dólar en Venezuela compraba más que en cualquier país de Suramérica. Ahora ocurre lo contrario. Por ejemplo: en Argentina el kilo de café está ahora en 3 dólares. En Venezuela se consigue en 6 dólares, la carne en un dólar y medio y en Venezuela se adquiere en 3 dólares. Un kilo de harina de trigo se ubica en Argentina en un dólar y en Venezuela en un dólar con veinte céntimos.

No obstante, se acentúa con firmeza la dolarización en la actividad económica y los prestadores de servicios, haciéndose común pagar en dinero estadounidense desde una moto hasta los recibos del médico o del condominio.

La arremetida inflacionaria es de tan grave proporciones que las sucesivas y diarias devaluaciones del dólar no oficial marcan con fuerza los precios.

Pero esta no es única fuerza impulsora de la hiperinflación. Es el terrible desorden monetario y el disparo del gasto público improductivo, unido a la destrucción de empresas, caída productiva, emisión colosal de dinero digital sin respaldo alguno, la terrible escasez de importaciones y de oferta de productos locales.

Es entonces cuando paradójicamente el valor del dólar se rezaga con respecto al alza de los precios. Ello hace que se demanden más divisas para poder acceder a los bienes más relevantes y requeridos por el colectivo.

El fracaso del paquete rojo acelera la hiperinflación y contamina al dólar local

Es la hiperinflación la que lleva a este fenómeno único en el mundo, conjuntamente con la merma de divisas provenientes de las subastas del Dicom, además de la represión financiera contra los bancos procurando que las remesas “se legalicen” a precios Dicom y finalmente la adopción del dislate del petro como unidad de cuenta. Todo lo cual lleva a requerir mucho más dólares para pagar, como si esta moneda experimentara un proceso inflacionario como lo sufre el bolívar.

Antes del paquetazo rojo del 20 de agosto, un dólar en Venezuela compraba más que en cualquier país de Suramérica. Ahora ocurre lo contrario. Por ejemplo. en Argentina el kilo de café está ahora en 3 dólares. En Venezuela se consigue en 6 dólares, la carne en un dólar y medio y en Venezuela se adquiere en 3 dólares. Un kilo de harina de trigo se ubica en Argentina en un dólar y en Venezuela en un dólar con veinte céntimos.

Cierran cuentas a venezolanos en el exterior por la inflación en dólares

Venezuela es víctima de otro hecho económico como...

Leer más

En la cercana Colombia un teléfono inteligente de alta gama se adquiere en 150 dólares y en Venezuela 420 dólares. Ambos países están casi equidistantes de los centros importadores de Panamá y Miami.

En el fondo la explicación se asocia a la cruda realidad de lo que viene en 2019; menor oferta de bienes, se agudiza la situación productiva de PDVSA y las empresas nacionales bajan a un 22% su capacidad productiva. La mejor muestra de ello es contemplar la muerte de la Navidades y la limitada llegada de cargueros a los puertos venezolanos.

La presencia de Nicolás Maduro en el poder es la causa última de paradojas como la del dólar venezolano “inflacionario” o el país con las mayores reservas petroleras del mundo sin gasolina ni gas ni aceite automotor.