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Tarek William Saab: "Nadie saldría ileso en un conflicto interno".

miércoles 12 de diciembre de 2018, 15:00h
Por Elizabeth Fuentes @fuenteseliz.- Este quien habla es el fiscal de Nicolás Maduro. Rescatamos esta entrevista realizada por Elizabeth Fuentes el 13 de enero de 2015 cuando Tarek William Saab recién había sido nombrado Defensor del Pueblo. Vale la pena releerla. Por el juicio de la historia. ¿Qué queda de ello? Decía: “Conozco a Nicolás Maduro desde hace 20 años y sé que tiene cualidades políticas más allá de las que mucha gente pretende caricaturizar”. En aquella fecha, Fuentes tituló: “Debo dialogar con la oposición sin que me califiquen de traidor”.
Saab: Este cargo tiene un enorme poder moral y ético / Foto: http://ciudadccs.info
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Saab: Este cargo tiene un enorme poder moral y ético / Foto: http://ciudadccs.info

“Estoy contento porque es un reto importante el que voy a asumir. Es una trinchera de lucha para serle útil a mi país”, dice de entrada el nuevo Defensor del Pueblo, abogado Tarek William Saab. Tan útil, que en medio de la entrevista lo llama, a su línea directa, la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, para proponerle que en la Oficina de Atención al Público de Caracas, haya también un delegado de la Defensoría. Muy recatado, midiendo cada palabra, todavía le resulta muy difícil deslastrarse del guión aprendido sobre el golpe de Estado, el paro petrolero y su versión del 2014, La Salida.

-¿Del 1 al 10, cuánto es tu poder?

-Jaja… Yo no lo cuantificaría en números. Pero sí puedo decir que este cargo tiene un enorme poder moral y ético. Un gran valor de opinión o de influencia en la sociedad.

-¿Crees que tú puedas marcar la diferencia en lo días por venir?

Vamos a establecer un Convenio de Participación en Derechos Humanos con la Guardia Nacional y con las policías, porque nuestro deber es la mediación, defensa, educación y protección de los Derechos Humanos. Porque, además, tengo la responsabilidad de ser el jefe del Poder Ciudadano, porque se me eligió para eso también.

-Siento que esta es una gran responsabilidad que me toca en base a que no basta con el poder financiero, económico o el de las armas, sino que también debe haber un poder moral. Esta institución siempre ha sido vista como la Cenicienta de los poderes públicos. Tenemos muchas limitaciones: escasez de personal, poca logística y pocos recursos financieros. Son limitantes que tenemos, pero si nos ha tocado este momento, lo vamos a repotenciar. A mí me tocó presentar esta estructura. Yo redacté el texto, fui presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Constituyente. Esta institución existía en toda Latinoamérica, menos en Venezuela.

-Entonces se trata ahora de cumplir contigo mismo…

-Sí. Darle un perfil más dinámico. Aquí hay gente con mucha mística. La Defensoría no investiga delitos ni tampoco imputa. Tampoco es un cuerpo judicial. Somos un organismo mediador entre el ciudadano y los poderes, la empresa privada y hasta las transnacionales. A través de la conciliación podemos llegar a acuerdos. Somos un organismo defensor que puede acompañar a quien haya sido violado en sus derechos humanos. Luchamos por la paz, los valores y la convivencia.

-¿Eso en la práctica es…?

-Vamos a establecer un Convenio de Participación en Derechos Humanos con la Guardia Nacional y con las policías, porque nuestro deber es la mediación, defensa, educación y protección de los Derechos Humanos. Porque, además, tengo la responsabilidad de ser el jefe del Poder Ciudadano, porque se me eligió para eso también.

-¿Cómo vas a divorciar tu responsabilidad de tu militancia política?

-Para este cargo se presentaron 51 personas pero hubo una evaluación donde hasta diputados de la oposición me apoyaron. Interpreto que allí se reconoció que yo provengo de un movimiento por los Derechos Humanos previo a estos últimos 15 años. Me recuerdan por eso. Yo lo estudié, tengo especialización en la universidad.

-En el pasado, cuando fuiste defensor de las Derechos Humanos, mucho antes de Chávez, defendías básicamente a los militantes políticos que estaban en la oposición. A los presos en la Disip, en la DIM, que eran los organismos represores de antes.

-Cuando fui defensor de los Derechos Humanos en el pasado, siempre busqué tener buenas relaciones con la Disip y los organismos similares, para que me permitieran ver a un preso, por ejemplo. Hoy, yo debo entender a la oposición. Dialogar sin que me califiquen de traidor de lado y lado. Yo creo en una oposición seria. No todo en la oposición es fascismo. Y no dudo de que las elecciones son la vía más expedita y pacífica para las soluciones en democracia. Pero con el golpe del 2002 y el paro de 2003, se repotenció la polarización. Y luego hubo La Salida, donde sectores de la ultraderecha buscaron una vía no electoral que dejó 43 muertos… Como figura política, cuando fui gobernador, siempre busqué el diálogo.

-¿Te vas a reunir con los integrantes del Foro Penal Venezolano?

-Sí. El día 22 de enero habrá una reunión nuestra con más de 50 ONGs venezolanas. Están invitados desde PROVEA hasta Cantaura Vive. Desde COFAVIC hasta el Foro Penal Venezolano. Todas. En el país hay 80 o 90 ONG´s de derechos humanos que han nacido en estos últimos 15 años. Hay quienes defienden a los incapacitados, al medio ambiente. Todos ellos merecen nuestra atención.

-¿Cuando ves a los abogados del Foro Penal Venezolano, como Alfredo Romero o Gonzalo Himiob, defendiendo los Derechos humanos de los presos políticos de la oposición, no sientes nostalgia? ¿No te recuerdan lo que alguna vez fuiste?

Hoy sigo defendiendo los derechos humanos desde acá. Vamos a presentar una Ley especial para el buen funcionamiento de la policía y los militares frente a las manifestaciones públicas callejeras. Una ley que trate ese tema para que exista proporcionalidad en la respuesta.

-Son momentos históricos diferentes. Cuando a mí me tocó defender los derechos humanos, era un gesto casi heroico. Sin recursos, sin exposición mediática, sin prensa ni medios aliados. Obviamente, que aquel ciudadano que trabaje en pro de los derechos humanos y que lo haga con mística, merece nuestro respeto. Y a mí no solo se me da la oportunidad de ser lo que fui, sino de ser el garante de eso. Hoy sigo defendiendo los derechos humanos desde acá. Vamos a presentar una Ley especial para el buen funcionamiento de la policía y los militares frente a las manifestaciones públicas callejeras. Una ley que trate ese tema para que exista proporcionalidad en la respuesta.

-¿Eso se debe a que, por la escasez, la colas, la inflación, temen otro Caracazo o algo peor?

-No. Sino porque se trata de una visión integral de los derechos humanos. Si somos una institución preparada en derechos humanos, a quien deberíamos darle preparación debe ser precisamente a la policía y a los militares. Es el deber ser. Queremos colocar a la Defensoría del Pueblo en la calle. Sobre el temor a un Caracazo o algo peor, nadie saldría ileso en un conflicto interno, nadie. Recuperarse de algo así, tardaría años.

-Hace poco fuiste a visitar las colas de gente frente al Bicentenario de la Plaza Venezuela. ¿Cómo te sentiste frente a esa realidad? Porque el maltrato de la GN a los que hacen cola en el Bicentenario de San Bernardino, es indignante.

-En estos casos hay que ser creativos. Vamos a visitar también las cárceles, los hospitales…lo que vamos a hacer es que nuestros funcionarios se coloquen en los grandes supermercados. En el Bicentenario de Plaza Venezuela vi algo que me pareció bien y es la compra de alimentos según el número final de la cédula de identidad, como el día de parada de los autos. Y la gente estuvo de acuerdo. Vamos a supervisar también que todas las cajas estén funcionando, que los artículos anunciados existan. Tiene que haber prioridad en las colas para los ancianos, las mujeres embarazadas, los discapacitados…

-Pero desde el punto de vista emocional, ver a aquel gentío hacienda cola desde la madrugada para adquirir un litro de leche, cómo te afectó?

-Es que cuando yo fui, no había cola en la calle, sino dentro del supermercado y todo funcionaba normalmente. Y sentí que muchos de ellos van a hacer compras por el temor de que se acaben los productos. Eso es algo que debemos combatir también.

-¿Si Maduro no llegara al 2019, te ves como un factor de diálogo ante esa eventualidad?

-A mí no me corresponde eso…mi vocería es institucional. Yo soy muy realista y aspiro que el debate y todo lo que tenga que ver con las diferencias de carácter político, tengan su base en el voto.

-Pero la Constitución permite un revocatorio…

-En lo personal, conozco a Nicolás Maduro desde hace 20 años y sé que tiene cualidades políticas más allá de las que mucha gente pretende caricaturizar. Debemos cooperar con alguien que debe ejercer una función tan delicada. El Presidente merece la cooperación de los poderes del Estado para que cumpla a cabalidad sus funciones.