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En cuál fase del conflicto se encuentra Venezuela

martes 29 de enero de 2019, 18:00h
Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Represión. Movimiento de tropas. Amenazas. Todo parece estar servido en Venezuela. Sanciones. Escalada verbal. Póker de las potencias. Hay como un estado de preguerra en el país. Frontera. Mercenarios. Guerrilla. Es como si ya hubiera partes de guerra, y no se ha declarado la guerra. Sangre. Violencia. Armagedón. ¿No hay regreso atrás?
Padrino López se prepara para la guerra / Twitter: @PrensaFANB
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Padrino López se prepara para la guerra / Twitter: @PrensaFANB

Lo decíamos este lunes. La inteligencia de Colombia, los Estados Unidos y España, ha detectado que el ELN se está concentrando en la frontera con Venezuela. Nicolás Maduro cuenta con el respaldo de este grupo guerrillero, y también con los grupos disidentes de las FARC. Ahora también se habla de tropas de los Estados Unidos hacia Colombia. Se habla de mercenarios rusos. Se habla de mercenarios de un bando y de otro. El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, señala que está esperando a los mercenarios. El Papa teme porque se desate la violencia. El Papa teme por un baño de sangre. Quien siga la crisis venezolana puede afirmar: Se está a las puertas de un conflicto.

Fuentes diplomáticas de España consideran que las probabilidades de que estalle un conflicto superan ya el 50%. Por ello, España y Europa, y el Vaticano, apuestan aun por el diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y las fuerzas del presidente Juan Guaidó.

Pero el chavismo sigue desafiante en el poder. Maduro ha comenzado a recorrer los fuertes militares, sin dejar de hablar de diálogo. La Fuerza Armada anuncia ejercicios como nunca antes se vieron en Venezuela. “En el marco de los preparativos de los Ejercicios Militares “Bicentenario de Angostura 2019”, la FANB ha iniciado la movilización de sistemas de armas hacia la frontera con Colombia ...”, escribió la experta militar, Rocío San Miguel. Padrino López señala que está en desarrollo una operación contra Venezuela tipo Libia.

El año pasado, cuando Luis Almagro, secretario General de la OEA, soltó como una de las opciones la intervención militar para echar a Maduro del poder, la operación parecía remota, y Almagro no las tuvo todas consigo. Hoy, aquella declaración puede transformase en realidad, como en realidad también la expresión de Donald Trump de que todas las opciones están sobre la mesa.

Pero el chavismo sigue desafiante en el poder. Maduro ha comenzado a recorrer los fuertes militares, sin dejar de hablar de diálogo. La Fuerza Armada anuncia ejercicios como nunca antes se vieron en Venezuela. “En el marco de los preparativos de los Ejercicios Militares “Bicentenario de Angostura 2019”, la FANB ha iniciado la movilización de sistemas de armas hacia la frontera con Colombia ...”, escribió la experta militar, Rocío San Miguel. Padrino López señala que está en desarrollo una operación contra Venezuela tipo Libia.

El chavismo se lo había previsto desde hace años. No la había descartado. Por ello Hugo Chávez quiso comprarles aviones a España. Por ello se convirtió en el principal cliente de Rusia comprando fusiles, comprando aviones. Por ello hasta quiso adquirir un submarino ruso a lo cual Estados Unidos impuso veto.

Dicen en los círculos de poder de Maduro que están preparados para resistir. Que las fuerzas extranjeras entrarán pero no saldrán del territorio nacional. Desde hace tiempo han amenazado con tirarse al monte y seguir luchando convertida en fuerza guerrillera.

Como el chavismo no había descartado este escenario de conflicto, se refuerza con los comandos cubanos que llegaron en los últimos días, y de allí, el llamado Método Táctico Revolucionario diseñado por la Fuerza Armada para involucrar a la mayor cantidad de civiles en la defensa del país. Esto también comenzó con Hugo Chávez en el poder. Chávez decía en 2009: "Tenemos que convertirla (a Venezuela) en un país inexpugnable, blindado por todos lados, por dentro y por fuera, y para ello es necesario darle vida y forma a la doctrina de la guerra de todo el pueblo. Todos somos soldados".

Pero Chávez soñaba con una mayoría popular que lo acompañara en lo que llamaba la unión cívico militar. No es el caso de Maduro. Y no es el caso de la Venezuela actual. La crisis total de Venezuela dejó al chavismo sin base popular. Hoy la mayoría se le opone. Sin embargo, ello no descarta que el poder madurista no disponga de gente ni de recursos con el fin de plantear la defensa. Siendo así, el escenario es de alta peligrosidad. De hecho, Padrino López advirtió la semana pasada del estallido de una guerra civil. Está por verse si puede fracturarse la Fuerza Armada, que es el sostén de Maduro en el poder. Si se fractura, habrá un bando combatiendo contra el otro. Las consecuencias son impredecibles.

Pensar que octubre de 2018, el ex embajador de Venezuela ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Diego Arria, resumía la situación y aun parecía impensable lo que se escucha y lo que se ve, lo que se comenta entre rumores, y lo que se dice en los micrófonos.

Decía Arria al diario ALnavío de Madrid: “Diego Arria es un firme convencido de que la intervención militar de Venezuela está sobre la mesa. Sobre la mesa de Donald Trump. Ya no se ocultan las formas. Ni los gestos ni los discursos. Ni lo que se dice en Twitter. Para Arria, el cuadro venezolano va unido a tres aspectos clave para una operación de este calibre. El primero es el de un Estado que es un narco-Estado. El segundo, un régimen que ha empobrecido a todo un país. Y el tercero, el terrorismo. Todo eso junto, señala, indica que el régimen de Nicolás Maduro no es sólo un peligro para los venezolanos sino también para el resto del mundo. Ya es grave, muy grave, pensar que los iraníes han cortado distancia con Estados Unidos al tener presencia en Venezuela, apunta. Y agrega que tampoco es nada comparable lo que pasa en Venezuela con lo que ocurría en Panamá, y en Panamá se decidió por la intervención para sacar a Manuel Antonio Noruega del poder. Manuel Antonio Noriega era la cabeza de un régimen criminal, y era narcotraficante. En perspectiva, “un niño de pecho al lado del Chapo Cabello (Diosdado Cabello) y de Nicolás Maduro y sus generales”. La operación militar en Venezuela sería para desalojar al régimen. No para echar mano de Maduro. Esto sería un error”.

El discurso militar de Nicolás Maduro ya es viejo. Suena...

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Arria hablaba entonces de que se estaba en la fase disuasiva. ¿A cuál fase ha llegado ahora? ¿El fin de la disuasión? ¿El inicio de la guerra? Rocío San Miguel escribió este lunes en Twitter: “Esto está escalando aceleradamente... Claramente se entró en un punto de no retorno, para todas las partes involucradas... Quedan por ver las definiciones a lo interno de la FANB…”. Previamente había colgado en referencia a los 5.000 efectivos que se supone Estados Unidos enviará a Colombia según se desprende de la línea de la libreta que le fue fotografiada al asesor de seguridad, John Bolton que “Está claro el mensaje deliberadamente publicitado (5000 efectivos de tropa a Colombia) tiene destinatario: “Maduro y la FANB”. Está por verse si es una realidad o una proyección con fines de disuasión. De ser cierto, las alarmas se encenderán en la FANB con efectos por determinar”.

El conflicto toca a la puerta. Ya no quedan dudas. Falta conocer detalles del número de apoyo de efectivos cubanos con que cuenta el régimen de Maduro. O si Rusia está ayudando con tecnología de punta. O si Brasil y Colombia van a intervenir de manera directa en el conflicto. O si la Fuerza Armada pudo superar los problemas de logística, y tiene los tanques a punto, y tiene los aviones a punto, y los buques de guerra, y los submarinos, y la tropa con el apresto y la comida suficientes. Está por verse, no se descarta, si lo que dice Padrino López es para forzar una negociación, pues Maduro hasta ahora no ha descartado negociar con Trump, o dialogar con la oposición, o hablar con el diablo, como suelen decir. Se ha llegado al punto de lo impredecible. Como impredecible son los eventos colaterales en caso de estallar el conflicto. Por lo pronto se sabe, señala una fuente vinculada a la Fuerza Armada, que las sanciones decretadas por los Estados Unidos contra PDVSA han unido más al alto mando militar en torno a Maduro.

¿De estallar la guerra se corre el riesgo de que se desate un polvorín en la región?, le pregunté a Arria entonces. Y respondió:

-Siempre se puede salir de las manos. No hay ninguna operación garantizada. Un plan puede colapsar desde el día Uno. Los imprevistos de un país donde hay presencia rusa, china, de las FARC y el ELN, de Cuba, de Hezbollá. Tampoco hay que descartar lo siguiente. ¿Qué pasa si alguna fuerza militar comienza otra operación bélica en Colombia para distraer? Expande el conflicto. Y la manera más fácil de empezar ese conflicto es la frontera. Esto significa que han movido el campo de acción del plan inicial. Y eso debe estar contemplado en el escenario de guerra.

Se recordará, hace dos semanas estalló un carro bomba en Bogotá. Y este lunes informamos que el chavismo del poder amenaza con un elemento que no estaba en el radar: entrar el terreno del terrorismo. Iniciar operaciones en países de América Latina. Y ya esto implica entrar en dimensión desconocida. Esto lo sabemos por fuentes de inteligencia de España. Las mismas que nos han dicho que el chavismo ha insistido en que no va a dejar el poder, y que en caso de una operación que implique sacarlos por la fuerza, el costo va a ser alto. No van a entregar sin dar la pelea. De hecho, desde la oposición y desde Estados Unidos, se ha escuchado esta frase en los últimos días: Por las buenas o por las malas. O sea: Que está en manos de Maduro decidir si se va por las buenas o por las malas. Parece que ha escogido la segunda opción. Porque no es que Maduro sea prisionero de tres o más grupos en el poder que no lo dejan escoger la ruta de la negociación. No. Maduro es el más radical en este aspecto.

Diego Arria, excandidato presidencial, exministro, exgobernador..

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Y eso lo tiene bien claro Washington. En tal sentido, las declaraciones del Jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, almirante Craig Faller, citado en reciente artículo por Heinz Dieterich:

"Hay dos maneras de resolver este tipo de problemas. En 1989 nosotros sacamos a Manuel Noriega de Panamá. Y en 1994 depusimos al presidente de Haití… Por otro lado, al final de la década de los 80 cuando Ferdinand Marcos tenía cientos de miles de manifestantes protestando en las calles de Filipinas, nosotros organizamos su salida y le garantizamos a Marcos que no sería enviado de nuevo a Filipinas para ser juzgado allí por los crímenes cometidos. Creo que esa es la vía para salir de Maduro. Tal vez se la puedan proponer alguien cercano a él de otro país… pero necesitamos darle una salida en la que no sea obligado a regresar, y así, posiblemente, salir de este problema sin violencia".

En el mismo sentido, siempre usando el artículo de Dieterich como fuente, el oficial plantea la fórmula de la amnistía para desarticular el apoyo de la Fuerza Armada a Maduro: "Para lograr el control de las Fuerzas Armadas, es necesario que se le den garantías a los altos mandos, que son esencialmente corruptas. Maduro los está comprando. Pero, para acabar con esa falsa lealtad a Maduro es necesario darles alguna forma de amnistía. Y eso es muy importante. Solo (funcionará), si ellos están convencidos de que la amnistía es verdadera".