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¿Por qué Maduro está vendiendo el oro del BCV?

viernes 01 de febrero de 2019, 15:01h
Por José Manuel Rotondaro.- Allí radica la denuncia angustiosa del diputado José Guerra. Si bien el oro monetario puede y debe ser usado en situaciones de emergencia económica, la venta o entrega como garantía de las reservas del metal en las circunstancias actuales sólo se traducirá en un poco de oxígeno para un gobierno que repetidamente ha demostrado incapacidad para manejar adecuadamente la economía.
Maduro también arrasa con el oro de las reservas. / Foto: Ministerio de la Presidencia de Venezuela
Maduro también arrasa con el oro de las reservas. / Foto: Ministerio de la Presidencia de Venezuela

El diputado José Guerra lanzó la denuncia con detalles: un Boeing 777 con autonomía de vuelo de 14 horas, procedente de Rusia, estaría cargando 20 toneladas de oro que reposan en las bóvedas del Banco Central de Venezuela.

Bloomberg agregaría más detalles: El avión es de una empresa charter llamada Nordwind. Pero el destino aún se desconoce; funcionarios rusos y venezolanos se niegan a confirmar la denuncia.

Luego aparece el alerta del senador de los Estados Unidos, Marco Rubio, sobre otro viaje con personajes y trama identificados que estarían montados en una operación para sacar oro de Venezuela.

También Reuters informó que el BCV venderá 15 toneladas de oro a los Emiratos Arabes Unidos tras la búsqueda de euros en efectivo. No es el primer cargamento, según Reuters, ya que se habría producido otra venta el 26 de enero de 3 toneladas.

El BCV históricamente ha estado entre los mayores tenedores de oro entre los bancos centrales. A fines de 2013 ocupaba el puesto 15 con 368 toneladas. Desde esa fecha, el BCV ha venido negociando el oro de sus reservas, usualmente en operacionesswap, es decir entregando la propiedad del metal temporalmente a cambio de un préstamo en divisas. Los reportes internacionales más recientes indican que a fines de 2018, el BCV sólo contaba con 151 toneladas, una merma de 59% bajo el gobierno de Maduro. Según Reuters, habrá otro envío de oro a Emiratos Arabes Unidos este mismo mes de febrero, con lo que, según la agencia, las reservas en oro tocarán niveles mínimo

La verdad es que Venezuela le ha estado vendiendo oro a Emiratos Arabes Unidos. Ese es el secreto del aumento de las exportaciones en 2018 a este país que registró un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo. “Paolo Giordano, economista principal de Integración y Comercio del BID, dice a ALnavío que “24% de las exportaciones venezolanas entre enero y agosto de 2018 se destinaron a los Emiratos Árabes”. No pudo precisar el contenido de las ventas, pero hay un antecedente. En 2017 los Emiratos Árabes compraron 1.030 millones de dólares de oro venezolano, según la ONU”.

Señala ALnavío que “El pasado noviembre, la agencia Redd Latam, citando datos de las Naciones Unidas, informó que Venezuela vendió a Emiratos Árabes 1.030 millones de dólares en oro en 2017 después de años sin apenas relación comercial”.

Y apunta este diario de Madrid que “El BID reitera que no posee datos desagregados, pero todo indica que esta relación siguió fortaleciéndose con envíos de oro. Aquí cobra relieve la denuncia que hizo en marzo de 2018 el periodista Javier Ignacio Mayorca, del Observatorio Venezolano del Crimen Organizado. Ese mismo mes, en la noche del miércoles 28, efectivos de la Fuerza Armada Nacional trasladaron, en 57 cajas, 2,1 toneladas de oro del Banco Central al Aeropuerto Internacional de Maiquetía para un vuelo especial hacia Emiratos Árabes. ¿Será ese el oro que disparó las exportaciones?”.

Lo cierto es que el oro reluce en esta etapa del gobierno de Nicolás Maduro. Oro para Turquía. Oro para los Emiratos Arabes. Oro para Rusia. Y el oro que el Banco de Inglaterra retiene en sus bóvedas. El oro importa cuanto y más por lo que agrega la nota de Reuters: "Las ventas de los lingotes son casi la única alternativa que tiene el Gobierno de Nicolás Maduro para conseguir liquidez, ante la merma de sus ingresos petroleros y el cierre de casi todas las opciones de financiamiento internacional por las sanciones que impuso Estados Unidos".

En situaciones normales, estas operaciones no tendrían mayor relevancia. Si bien Venezuela no es un gran productor de oro, el metal se ha convertido en una fuente importante de divisas para el Banco Central, comprador único en el país. Desde hace décadas, el BCV ha exportado la mayor parte del oro que compra localmente para venderlo en el mercado internacional.

¿Por qué entonces la alarma con esta operación?

El BCV históricamente ha estado entre los mayores tenedores de oro entre los bancos centrales. A fines de 2013 ocupaba el puesto 15 con 368 toneladas. Desde esa fecha, el BCV ha venido negociando el oro de sus reservas, usualmente en operacionesswap, es decir entregando la propiedad del metal temporalmente a cambio de un préstamo en divisas. Los reportes internacionales más recientes indican que a fines de 2018, el BCV sólo contaba con 151 toneladas, una merma de 59% bajo el gobierno de Maduro. Según Reuters, habrá otro envío de oro a Emiratos Arabes Unidos este mismo mes de febrero, con lo que, según la agencia, las reservas en oro tocarán niveles mínimo. Así, “el Gobierno en dos meses habrá vendido 29 toneladas y reducido a mínimos de ocho décadas las reservas internacionales de Venezuela, que están en lingotes de máxima pureza”.

Hay que señalar que ese oro representa la mayor proporción (77%) de las reservas internacionales a nivel mundial. Ni siquiera los Estados Unidos (74%) lo supera, pese a que por razones obvias el oro siempre ha sido el más importante respaldo del dólar.

El destino es menos relevante. Sea que lo vendan o entreguen como garantía de nuevos préstamos, lo probable es que lo que se obtenga esté destinado a cancelar deudas con gobiernos amigos, preocupados por la asfixia financiera luego de las medidas de Estados Unidos. De hecho, Rusia espera que Caracas cumpla con los pagos de la deuda este marzo.

Allí radica la denuncia angustiosa de Guerra. Si bien el oro monetario puede y debe ser usado en situaciones de emergencia económica, la venta o entrega como garantía de las reservas del metal en las circunstancias actuales sólo se traducirá en un poco de oxígeno para un gobierno que repetidamente ha demostrado incapacidad para manejar adecuadamente la economía.

El régimen de Maduro es como un apostador empedernido que se apropia del dinero para emergencias de la familia para irresponsablemente gastarlo en más apuestas. Sólo que en este caso la emergencia ya se ha producido y la apuesta es simplemente comprar tiempo para evitar salir del poder.