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La PDVSA del desastre que Guaidó tendrá que recuperar

viernes 15 de febrero de 2019, 15:00h
Por Orlando Zamora.- Luego de constituirse por décadas en la segunda economía petrolera de América, y hasta del mundo, Venezuela podría seguir perdiendo terreno y relegarse a ser el quinto productor del continente, detrás de EE.UU., Canadá. Brasil y Colombia. Sí, este último país avanza con sus proyectos pilotos de fracking en el Valle del Magdalena Medio.
PDVSA víctima del desastre del chavismo. / Foto: Sputnik
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PDVSA víctima del desastre del chavismo. / Foto: Sputnik

PDVSA se dirige este 2019 hacia una caída en la producción muy por debajo del millón de barriles diarios. En 1946, Venezuela debutó como productor millonario con 1.054.000 barriles por día.

Creció sostenidamente hasta alcanzar los 3.708.000 barriles por día en 1970. En la etapa última, en el año del triunfo de Hugo Chávez, 1998, el Informe Económico del BCV de esa fecha, señala que la producción de hidrocarburos se situaba en un promedio diario de 3.944.000 barriles por día.

En el último año de Nicolás Maduro, algunas fuentes la ubican en 1.114.000 barriles diarios y otras en 1.094.000. La caída bajo el chavismo ha sido colosal, más de 2.830.000 barriles por día.

Tampoco se supo el destino de los dólares recibidos por PDVSA por las 6 refinerías vendidas, algunas de ellas asociadas a Citgo, que perdió centenares de bombas y franquicias comerciales. No obstante, el fiscal General de Nicolás Maduro, Tarek William Saab, inicia investigaciones penales, no a los responsables de estos desmanes y delitos, sino a las nuevas autoridades ad hoc que buscar rescatar lo que queda de estos bienes de la Nación, designadas por Juan Guaidó y la Asamblea Nacional.

Esto ocurrió sin bloqueo petrolero y en el país con las mayores reservas petroleras del mundo, cifradas en 302.300 millones de barriles (el 18,3% del mundo), luego viene Arabia Saudita con 266.200 millones (16,2% mundial) y en tercer lugar Canadá con 170.500 millones, que representan el 10,3% del planeta.

PDVSA perdió todo lo que invirtió como accionista en las refinerías Camilo Cienfuegos de Cuba, en la del Pacífico ubicada en El Ecuador, la Abreu E Lima en Brasil, otra edificada en China. Los gobiernos de todos esos países dispusieron de las mismas.

Tampoco se supo el destino de los dólares recibidos por PDVSA por las 6 refinerías vendidas, algunas de ellas asociadas a Citgo, que perdió centenares de bombas y franquicias comerciales. No obstante, el fiscal General de Nicolás Maduro, Tarek William Saab, inicia investigaciones penales, no a los responsables de estos desmanes y delitos, sino a las nuevas autoridades ad hoc que buscar rescatar lo que queda de estos bienes de la Nación, designadas por Juan Guaidó y la Asamblea Nacional.

Rafael Ramírez acusa a Nicolás Maduro de destruir la actividad gasifica de PDVSA, lo que es cierto, el gas industrial está en caída libre. El déficit para cubrir la demanda de gas en los hogares es extraordinario, no se consiguen bombonas y el gas de cisterna es gratis, el conductor cobra para su provecho las contribuciones de los condominios que reciben el gas con gran retardo.

PDVSA lleva 6 meses regalando la gasolina a los bomberos que reciben supuestos pagos en formas de propinas. Obsequia así una gasolina muy costosa en divisas, cuyos componentes o mezclas ligeras provienen de Rusia, España, Arabia Saudita. Esto explica cómo las sanciones de EE.UU. no han generado aún colas abundantes en Caracas y otras ciudades estratégicas codiciadas para las metas de la “Venezuela Bella” de Maduro.

PDVSA eliminó el HCM de sus empleados, no tiene recursos para reinventarse como empresa, pero paga la pelota profesional local, financia PDVSA TV al señor Jorge Gestoso, mantiene aún decenas de fábricas sin productos como la fabricante de rines de aluminio “Rialca Socialista”, en un país que ya no produce ni carros ni cauchos.

En Venezuela hoy se corrobora que ninguna idea es tan...

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Tiene la fábrica de bloques más grande del país, También Industria Canaima, la de las “canaimitas”, auxiliada por 30 consejos comunales, es una supuesta ensambladora de mini computadoras escolares, tabletas, y “tecnologías de punta”, que en realidad es un desecho de un mal producto portugués.

Esta PDVSA intervenida y militarizada, bajo la etapa conocida como la “Nueva Era Petrolera”, su hunde irremediablemente en todos los sentidos. Es gerenciada con los mismos manejos despilfarradores, corruptos, que la descapitalizan cada día más, y carece de un plan de saneamiento integral.

Requiere ahora de miles de millones de dólares para intentar su definitivo rescate, a pesar de ser contradictoriamente la primera receptora de dinero inorgánico emitido sin respaldo por el BCV, elevando la liquidez monetaria a más de 1,7 billardos de bolívares soberanos.

Esta es la PDVSA que tiene que rescatar el nuevo gobierno. La era que está pariendo Guaidó.