konzapata.com

¿Hasta dónde es factible una intervención militar de EEUU en Venezuela?

miércoles 13 de marzo de 2019, 15:01h
Aníbal Romero (ALN).- El tema de una posible intervención militar extranjera en Venezuela tiene tres aspectos principales: 1) ¿Cuál sería el propósito, es decir, el fin político? 2) ¿De qué tipo de intervención estamos hablando, en función de ese fin? 3) ¿Es deseable la misma, y cuáles podrían ser sus consecuencias?
EEUU no desea por ahora intervenir militarmente en Venezuela / Foto: OEA
EEUU no desea por ahora intervenir militarmente en Venezuela / Foto: OEA

Para empezar conviene despejar un punto. Cuando se habla de una posible intervención militar “internacional” en Venezuela, en realidad estamos refiriéndonos a Estados Unidos. Washington es el único actor con las capacidades y la voluntad efectiva de emprender una acción semejante, a gran escala o de naturaleza limitada o “quirúrgica”. Tal hipotética intervención estadounidense podría contar, en un escenario aún conjetural, con la cooperación -más simbólica que concreta- de algunos países del cercano vecindario, y desde luego acarrearía la inevitable condena verbal de los europeos y de buena parte de América Latina. Ni hablar de la ONU y la OEA, cuyos duelos retóricos estallan casi siempre como fuegos de artificio. Estos organismos sirven para los escarceos diplomáticos, pero no para las decisiones de fuerza.

A mi modo de ver Washington no desea por ahora intervenir militarmente en Venezuela. La idea de llevar a cabo un cambio de régimen (o regime change) mediante la fuerza militar, al estilo de lo ocurrido con la invasión a Irak, no despierta entusiasmo entre el electorado y las élites políticas, económicas y mediáticas norteamericanas. Importa destacar también que Washington no ha realizado hasta el momento los despliegues militares necesarios alrededor de Venezuela, que son factores preliminares indispensables para una intervención a gran escala. Semejantes actividades preparatorias toman por lo común unos meses. Venezuela es un país con un muy extenso y variado territorio, y es un país social y económicamente invertebrado y políticamente desarticulado, que ya no soporta más destrucción. Para Washington es poco atractivo contemplar un compromiso armado de grandes proporciones, que podría con relativa facilidad experimentar un éxito operativo inicial sólo para convertirse después en un dolor de cabeza de complicado alivio. Las lecciones de Irak han dejado huellas profundas sobre un electorado y unos gobernantes estadounidenses, que no quieren repetir ni de lejos experiencias que se le parezcan..

Siga leyendo esta información en ALnavio.com