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El oro venezolano en Uganda: ¿Con quién negocia el BCV?

lunes 18 de marzo de 2019, 15:00h
Por José Manuel Rotondaro.- La penuria de los ingresos fiscales y las restricciones financieras por las sanciones de los Estados Unidos están llevando al Banco Central de Venezuela a realizar transacciones con personajes y empresas cada vez más dudosas.
Maduro se afana con el oro venezolano. / @NicolasMaduro
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Maduro se afana con el oro venezolano. / @NicolasMaduro

La denuncia del paso de oro salido de las bóvedas del BCV por una refinería en Uganda muestra claramente cómo la directiva del instituto está dispuesta a negociar con empresas señaladas de participar en actividades irregulares.

La información de medios internacionales identifican a la empresa ugandesa African Gold Refinery Limited, pero propiedad del ciudadano belga Alain Goetz, como la receptora de más de 7 toneladas de oro minero venezolano. Goetz ha estado involucrado en el negocio de diamantes y metales preciosos desde inicios de los 60, con estrechos vínculos con la antigua colonia belga del Congo.

A mediados de los años 90, en una movida estratégica para desvincularse de la publicidad negativa, abandonó el negocio de diamantes y se concentró en el oro. Inicialmente el metal extraído ilegalmente en zonas de conflicto (Congo, Ruanda y Burundi) era transportado a la refinería en Antwerp, Bélgica. En 2009, un reporte del llamado ‘Grupo de Expertos de la ONU-República Democrática del Congo’ que investigó las atrocidades cometidas en la guerra civil y la expoliación de los recursos naturales de ese país, identificó a Goetz como uno de los principales facilitadores de la acción de varias de las facciones del conflicto mediante al convertir oro bruto en dinero. El informe presentado al Consejo de Seguridad describe cómo Goetz mintió abiertamente al panel sobre sus actividades en el Congo.

Desde hace más de 10 años, Goetz ha venido siendo vinculado con el financiamiento de grupos armados irregulares y dictaduras sangrientas en África, primero con los llamados “diamantes sangrientos” y más recientemente con oro y otros metales.

A mediados de los años 90, en una movida estratégica para desvincularse de la publicidad negativa, abandonó el negocio de diamantes y se concentró en el oro. Inicialmente el metal extraído ilegalmente en zonas de conflicto (Congo, Ruanda y Burundi) era transportado a la refinería en Antwerp, Bélgica. En 2009, un reporte del llamado ‘Grupo de Expertos de la ONU-República Democrática del Congo’ que investigó las atrocidades cometidas en la guerra civil y la expoliación de los recursos naturales de ese país, identificó a Goetz como uno de los principales facilitadores de la acción de varias de las facciones del conflicto mediante al convertir oro bruto en dinero. El informe presentado al Consejo de Seguridad describe cómo Goetz mintió abiertamente al panel sobre sus actividades en el Congo.

En Burundi las actividades también causaron inquietud por la forma como Goetz y sus empresas se relacionaban con líderes de facciones armadas, en detrimento del país. En ese país no sólo realizaba operaciones mineras sino que tenía un banco (African Bank of Commerce) y una aerolínea (City Connection Airlines). Al producirse un cambio político, la suerte de Goetz en Burundi cambió y sus empresas fueron cerradas. En 2012, Goetz demandó ante el Centro de Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones al gobierno de Burundi, obteniendo una módica compensación.

A comienzos de siglo, quizás buscando un ambiente menos sujeto a vigilancia internacional, Goetz empezó a hacer negocios con una empresa en Dubai, Kaloti Precious Metals, aunque ha negado ser el propietario. Pero las actividades de esa empresa se vieron comprometidas cuando en 2015 fue suspendida de emitir certificados de “Good Delivery” por refinar oro de procedencia dudosa.

En 2016 decide instalar una planta de refinación de oro muy cerca de la fuente primaria, la empresa AGR en Uganda. Los volúmenes procesados fueron relativamente modestos, 7 millones de toneladas en 2017.

Foto Leyenda: African Gold Refinery Limited - Alain Goetz

Además del reporte del grupo de la ONU, actualizado en 2018, también una ONG, The Sentry, publicó en octubre pasado un largo trabajo de investigación sobre Goetz y su relación con el oro ilegal del Congo, La Lavandería Dorada (The Golden Laundromat). Allí se detallan las actividades alrededor de la empresa ugandesa.

Ya en 2019, pareciera que la buena relación de Goetz con Yoweri Museveni, el autócrata que gobierna Uganda, se desvaneció. Eso explicaría la denuncia de la oficina de aduanas sobre el paso del oro venezolano por la empresa AGR. Además indican que hay una diferencia de 600 kg entre el oro entrante y el saliente. ¿Será el monto de la coima?

En todo caso, usar una empresa altamente cuestionada demuestra la desesperación de Nicolás Maduro y su grupo por sobrevivir, sin importar las acciones que tengan que hacer.

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