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Llega otra fase de la presión externa de Trump y la presión interna de Guaidó contra Maduro

martes 23 de abril de 2019, 21:30h
Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Porque el arma petrolera entró en acción. El arma petrolera de los Estados Unidos contra Nicolás Maduro. Hace buen rato. Solo que ahora apunta en varias direcciones. No se trata solo de PDVSA y Citgo. No se trata solo de las operaciones de las multinacionales que operan en Venezuela. La mira es Cuba, la mira es Irán. El arma apunta más lejos.
Trump apurado con el tiempo por una solución en Venezuela / Foto: Casa Blanca
Trump apurado con el tiempo por una solución en Venezuela / Foto: Casa Blanca

Mike Pompeo, secretario de Estado de la administración de Donald Trump lo ha dicho. Que “observamos cómo Irán sigue intentando y tiene un papel en la protección de Maduro en Venezuela. Esto está causando que los países de América del Sur entiendan que la naturaleza expedicionaria de la república islámica es algo que amenaza a los ciudadanos de todo el mundo".

Estados Unidos quiere cortar por lo sano. Cuba es clave en el sostén de Maduro. Si nada más la semana pasada lo anunciaba el jefe de las misiones cubana que operan en el país: que hay 20.000 cubanos en Venezuela. Y lo que se supone son médicos, parecen en verdad soldados, de acuerdo con lo dicho por el propio funcionario, Julio García, de que esos soldados están para luchar, junto al ejército de Maduro, contra los gringos y cualquier país que se atreva a agredir a Venezuela. Luego de estas afirmaciones, ¿qué dudas caben del papel que juega Cuba en el régimen de Maduro? ¿Cómo paga Maduro la contribución y el apoyo de La Habana? Pence apunta: "Cuba continúa beneficiándose y apoyando al régimen ilegítimo de Maduro a través de esquemas de petróleo por represión mientras intentan mantener a Maduro en el poder".

En este marco cabe la decisión de la Casa Blanca de eliminar las exenciones con las que contaban algunos países de comprarle petróleo a Irán. Ahora el que lo haga será objeto de sanciones. Y entre una y otra afirmación, no hay duda de que el problema es Maduro. El régimen de Maduro. Estados Unidos pretende debilitar la economía de Irán como una forma de seguir debilitando a Maduro. Trump confirma así también que si Rusia quiere jugar a la geopolítica en Venezuela apoyando a Maduro, él también quiere hacer lo propio con Irán, aliado de Rusia.

La expresión de hace semanas del vicepresidente Mike Pence, de que el petróleo de Venezuela es “la sangre que mantiene vivo al régimen de Maduro pero el petróleo es venezolano no cubano", puede aplicarse a Irán. Y de un polo a otro, la estrategia está clara. Washington aprieta el torniquete contra estos dos aliados de Maduro.

Las sanciones contra Cuba no se han quedado en el ámbito petrolero. Ahora incluyen la decisión de desempolvar la Ley Helms-Burton que abre la posibilidad de sanciones contra países que hagan negocios con Cuba. Inclusive la posibilidad de demandas contra aquellas empresas que operen en propiedades confiscadas por la revolución castrista. Las multinacionales españolas, por ejemplo, se encontrarían entre las más afectadas. Y ya pegaron el grito en el cielo. Ya Europa, en general, observa con alarma lo que está haciendo Trump. Y es a Europa a la que Estados Unidos también le está solicitando que amplíe las sanciones contra el régimen de Maduro.

Por lo pronto, el petróleo que todavía fluye hacia Cuba desde Venezuela, es objetivo clave. De allí que Pence haya dicho también: "Cuba ha sido una fuerza subyacente que alimenta el descenso de Venezuela a la crisis. El (Departamento) Tesoro está tomando medidas contra los buques y las entidades que transportan petróleo, proporcionando un salvavidas para mantener a flote el régimen ilegítimo de Maduro".

Estados Unidos quiere cortar por lo sano. Cuba es clave en el sostén de Maduro. Si nada más la semana pasada lo anunciaba el jefe de las misiones cubana que operan en el país: que hay 20.000 cubanos en Venezuela. Y lo que se supone son médicos, parecen en verdad soldados, de acuerdo con lo dicho por el propio funcionario, Julio García, de que esos soldados están para luchar, junto al ejército de Maduro, contra los gringos y cualquier país que se atreva a agredir a Venezuela. Luego de estas afirmaciones, ¿qué dudas caben del papel que juega Cuba en el régimen de Maduro? ¿Cómo paga Maduro la contribución y el apoyo de La Habana? En 16 años, y solo para la Misión Barrio Adentro, según Maduro, Venezuela ha destinado 120.000 millones de dólares. Pence apunta: "Cuba continúa beneficiándose y apoyando al régimen ilegítimo de Maduro a través de esquemas de petróleo por represión mientras intentan mantener a Maduro en el poder".

Foto: @jguaido

La decisión de poner en vigencia la Ley Helms-Burton ya repercute en España y Europa. Sobre la presión directa a las empresas de occidente que operan en Venezuela, no incluye solamente a las de origen de los Estados Unidos. La española Repsol, es una de las multinacionales que ya ha tomado nota. A finales de julio expira la licencia que permite que las multinacionales puedan operar en Venezuela. Al tiempo, se acaban las exenciones para los países que importan crudo iraní. Al tiempo, la consecuencia es que sube el precio del petróleo. En consecuencia, a Europa la impacta la subida del precio. También a China, India, Italia, países que compran petróleo a Irán. Todo al final está concatenado.

El alcance hacia Irán coincide con lo que se busca hacia Cuba. Privar a estos países de las fuentes de ingresos. Para Cuba es vital petróleo que le envía Maduro. Para Irán, sus mercados naturales. Esta decisión “pretende llevar a cero las exportaciones de petróleo de Irán para privar al régimen de su principal fuente de ingresos", dice el comunicado de los Estados Unidos. Si esta frase se enlaza con lo que dicen Pompeo y Pence sobre el apoyo de Cuba e Irán a Maduro, resulta claro hacia dónde apunta el arma petrolera de Washington.

Pero la Casa Blanca va en serio. Comienza a presionar a...

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Trump apura el plan contra Maduro. El proceso electoral se le viene encima, y es punto de honor que acabe tragedia veneolana o que comience la transición. En tal sentido, queda muy poco para que termine el plazo de la licencia que permite a las multinacionales de los Estados Unidos a permanecer en Venezuela. Mientras, la política interna vuelve a calentarse. Con el ingreso de la ayuda humanitaria. Con la Operación Libertad anunciada por Juan Guaidó. Por la crisis que se hace más profunda, pues ya no es crisis, sino crisis con problemas estructurales, al punto de que no habrá gasolina en las próximas semanas. Por la incapacidad del régimen de Maduro de solucionar esa crisis.

Dos cifras han salido a la luz. Que el país ha pagado al...

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Así, Estados Unidos quiere aumentar el costo contra Maduro y los aliados, de adentro y de afuera. Y Guaidó aumentar la presión con movilizaciones internas. Todavía se piensa en la posibilidad de que ocurra una fractura en los factores que respaldan a Maduro. Y por presión interna y externa, esa fractura beneficie el cambio o beneficie una solución negociada para el cambio. La crisis, la presión, la movilización, todo junto, puede conducir a que lo que el experto John Magdaleno llama la “coalición dominante”, se vea a sí misma y piense si vale la pena continuar en tal condiciones, y si ello favorece los intereses de la propia coalición dominante.