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¿Tienen razón Guaidó y la Asamblea Nacional en pagar los intereses del bono PDVSA 2020?

martes 14 de mayo de 2019, 20:45h
Por Juan Antonio Avellaneda.- De hecho los “tiburones de los fondos de inversión arquitectos de este bono” no contemplaron que el porcentaje de garantía de Citgo bajara de acuerdo al pago concurrente de capital. Es fácil pensar que este bono fue diseñado previendo que existía un alto porcentaje de probabilidad de una cesación de pagos ocasionando que estos fondos como Ashmore, Blackrock, entre otros, tomaran a un precio muy barato el control de Citgo.
La Asamblea Nacional procedió con criterio en torno al bono 2020 / Foto: @AsambleaVE
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La Asamblea Nacional procedió con criterio en torno al bono 2020 / Foto: @AsambleaVE

La Asamblea Nacional autorizó el pago de 71 millones de dólares de los intereses correspondientes albono PDVSA 2020 con cupón de 8,5%. Estos intereses debían haber sido pagados este 27 de abril.

Luego, la llamada fracción parlamentaria 16 de Julio conformada por 13 diputados de los partidos Vente Venezuela, ABP y Convergencia, ha venido criticando esta decisión levantando un fuerte debate en las redes sociales sobre si es o no correcto este pago de intereses.

Desde 2017 hemos venido abordando el tema de la emisión del bono PDVSA 2020, en especial porque tiene como garantía el 50,1% de las acciones de Citgo Holding, la matriz de todas las operaciones de Citgo. Por lo tanto conviene analizar esta decisión de la Asamblea Nacional.

En primer lugar, debemos regresar a 2005. Ese año fueron las elecciones parlamentarias a las que la oposición no se presentó, permitiendo que el chavismo se alzara con la mayoría absoluta. Este error político tuvo grandes implicaciones económicas dado que fue desde 2006 que Hugo Chávez profundizó el plan de nacionalizaciones en todos los sectores usando la caja de PDVSA.

El otro tema vendrá en octubre de 2019 cuando haya que pagar de nuevo esos intereses más casi 800 millones de dólares de capital. Pero antes de llegar a octubre había que resolver el punto de los intereses vencidos que hubiesen provocado la pérdida de Citgo. Porque recordemos: los tiburones o buitres de Wall Street no son conocidos precisamente por su corazón y solidaridad.

Las nacionalizaciones incluyeron grandes empresas como La Electricidad de Caracas, Cemex, Banco de Venezuela-Santander, entre otras. Esto obligó a PDVSA a iniciar un proceso de endeudamiento, quizá el mayor visto por una corporación latinoamericana en tan poco tiempo.

De la mano de operadores de Wall Street y locales se inventó el famoso bono “ bolívar-dólar” y comenzó la piñata de emisiones de deuda.

Es en 2007 cuando PDVSA hace dos mega emisiones: una por 6.150 millones de dólares en un bono con vencimiento en abril de 2017 y con cupón de 8,5% y tres amortizaciones; y otra por 7.500 millones de dólares en octubre de ese 2017 en un paquete de tres bonos ( PDVSA 2017 5,25%, PDVSA 2027 5,375% y PDVSA 2037 5,5%) .

Es decir, en 2017, PDVSA emitió más de 13.000 millones de dólares. Toda una extravagancia financiera que vería su primer gran vencimiento 10 años después, en 2017.

En segundo lugar, PDVSA, al ser considerada una corporación, sus emisiones de deuda, a diferencia de la Republica, no deben ser aprobadas por el Parlamento por lo que no es coincidencia que desde 2010, cuando la oposición regresa a la Asamblea Nacional y, más aun, en 2015, cuando logra la mayoría absoluta frente al chavismo, la administración de Nicolás Maduro ha optado por la ingeniería financiera de emitir sólo bonos de PDVSA y Citgo.

En tercer lugar, hay que analizar el valor de Citgo, del que mucho se especula. Desde 2015, Citgo,esta filial de PDVSA en los Estados Unidos, ha sido hipotecada brutalmente con emisiones de deuda, garantía sobre préstamos bilaterales y otros vehículos financieros. Esto ha llevado a que hoy la deuda de esta empresa ronde los 4.771 millones de dólares, según se obtiene de Bloomberg.

En una hipotética venta de Citgo, el valor de su negocio y activos debe ser reducido por esa deuda.Usando parámetros de empresas del ramo como Valero Energy, Phillips 66 y otras, podemos ubicar el valor de Citgo cercano a los 10.000 millones de dólares (cifra que se debate en las redes sociales). Pero si le restamos la deuda concluimos que hoy la Republica recibiría neto entre 6.500 y 7.000 millones de dólares por CITGO.

Con estos argumentos llegamos a 2016. Eulogio del Pino en la presidencia PDVSA, y Nelson Martínez (fallecido en una cárcel chavista) en la presidencia de Citgo, buscan evitar el inminente default de la deuda y de la mano de grandes fondos de inversión en mercados emergentes como el londinense Ashmore y bufetes de abogados de primera línea llaman en septiembre de ese año a un canje de los bonos PDVSA 2017 (ambos) por un bono, elPDVSA 2020 con 8,5% de cupón, con las particularidades de que amortizara 25% del capital en octubre de 2017,octubre de 2018, octubre de 2019 y, finalmente, el 25% restante en su vencimiento Octubre 2020.

Además, ponen como garantía de este bono el 50,1% de Citgo Holdings. Tal como lo señalé en su momento, el bono fue tan blindado jurídicamente por sus asesores, que una cesación de pagos de intereses o capital activaría rápidamente la garantía.

De hecho los “tiburones de los fondos de inversión arquitectos de este bono” no contemplaron que el porcentaje de garantía de Citgo bajara de acuerdo al pago concurrente de capital. Es fácil pensar que este bono fue diseñadopreviendo que existía un alto porcentaje de probabilidad de una cesación de pagos ocasionando que estos fondos como Ashmore, Blackrock, entre otros, tomaran a un precio muy barato el control de Citgo.

PDVSA anuncia el 28 de Octubre del 2016 los resultados del canje. Solo 39,43% de los tenedores del bono PDVSA 2017 aceptaron el canje por unos 3.367.529.000 millones de dólares, naciendo así el polémico PDVSA 2020 que se convirtió en el único papel que Nicolás Maduro pagó a tiempo, tanto los intereses como las amortizaciones, enoctubre del 2017 y 2018.

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Hoy, luego de estas amortizaciones, en el mercado se le otorga un valor de 1.693.764.500 millones de dólares aeste bono, y la garantía de Citgo, usando los valores expuestos arriba se estima en unos 3.500 millones de dólares,casi el doble de lo que queda por pagar del bono.

Por lo que considero acertada desde todo ámbito la decisión de la Asamblea Nacional y de Juan Guaidó de pagar esos 71 millones de dólares en intereses. No tiene sentido, y dada la cantidad en juego, perder el control de Citgo.

El otro tema vendrá en octubre de 2019 cuando haya que pagar de nuevo esos intereses más casi 800 millones de dólares de capital. Pero antes de llegar a octubre había que resolver el punto de los intereses vencidos que hubiesen provocado la pérdida de Citgo.

Porque recordemos: los tiburones o buitres de Wall Street no son conocidos precisamente por su corazón y solidaridad.

Anexo:

Comunicado del Procurador José Igancio Hernández quien explica lo acertado de esta decisión de la Asamblea Nacional http://www.asambleanacional.gob.ve/noticias/_comunicado-del-procurador