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Qué tienen los noruegos para abonar una solución a la crisis en Venezuela

jueves 16 de mayo de 2019, 19:05h
María Rodríguez (ALnavío).- El papel negociador de Noruega en los acuerdos de paz de Colombia le valió el respeto de todas las partes, incluidos los gobiernos de Cuba y Venezuela, que también participaron en la resolución del conflicto. Lo dice al diario ALnavío Leiv Marsteintredet, profesor noruego de Política Comparada de la Universidad de Bergen. Ahora el foco negociador vuelve de nuevo a Noruega. Esta vez por la crisis venezolana. “Y Noruega está aprovechando esos contactos para seguir trabajando”, esta vez por la resolución de la crisis venezolana. Este es el valor de Noruega como facilitador del diálogo.
El Storting es el edificio del Parlamento noruego / Foto: Stortinget
El Storting es el edificio del Parlamento noruego / Foto: Stortinget

Noruega ha hecho del apoyo a la paz en el mundo una verdadera política de Estado”. Son palabras del expresidente colombiano Juan Manuel Santos en la obra La batalla por la paz, en la que desgrana desde las vivencias personales en el arduo camino hasta la firma de los acuerdos de paz en Colombia. En esta complicada tarea participó una delegación noruega encabezada por el diplomático Dag Nylander. Noruega, junto a Cuba, fueron los países garantes presentes en la mesa de negociaciones.

Con esa labor, Noruega se ganó el crédito de todos, incluidos cubanos y venezolanos, subraya al diario ALnavío Leiv Marsteintredet, profesor asociado de Política Comparada de la Universidad de Bergen (Noruega). Este experto noruego es investigador de fenómenos políticos y especialista en estudios de resolución de conflictos, con un marcado interés por América Latina, especialmente Venezuela.

Ahora el foco negociador vuelve de nuevo a Noruega. Esta vez por la crisis venezolana. Según adelantó el diario ALnavío -y se hacen eco medios noruegos y españoles- este martes y miércoles delegados de la oposición y del régimen de Nicolás Maduro mantuvieron dos encuentros en Oslo. Ya están de regreso hacia Caracas. En ambos encuentros estuvo presente un grupo de intermediarios, un equipo noruego. Marsteintredet subraya que parte de ese equipo es el mismo que participó en la mesa de negociación de los acuerdos de paz en Colombia, incluido Nylander.

“Noruega lleva ya probablemente un año o más hablando con las dos partes, con gobierno y oposición de Venezuela. Por lo menos por separado. Lo confirmó la ministra de Exteriores noruega, Ine Eriksen Søreide”, recalca este experto.

El rumor de que Noruega podría tener un papel en la mediación entre ambas partes despertó cuando Yván Gil, viceministro para Europa de Nicolás Maduro, visitó Oslo a mediados de febrero. Gil se reunió con el diplomático noruego Nylander. El mismo de las negociaciones de paz en Colombia años atrás. “Intercambiamos opiniones sobre la situación de Venezuela, pero en el marco de la posición oficial de Noruega”, dijo Gil al medio noruego Aftenposten. Recuerden que hasta ahora Noruega no ha reconocido a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela.

¿Por qué los noruegos están mediando en la crisis venezolana? “Es natural ver esto como una continuación del buen contacto que Noruega obtuvo en la negociación de los acuerdos de paz en Colombia tanto con los cubanos como con el gobierno de Venezuela, primero de Hugo Chávez y ahora de Nicolás Maduro, ya que Venezuela también formó parte de las conversaciones para el tratado de paz en Colombia”, explica Marsteintredet.

Este experto subraya que Noruega ha mantenido una presencia en Colombia para seguir la implementación del acuerdo de paz, que “se ha ganado el respeto del gobierno de Venezuela” y que “ha aprovechado esos contactos para seguir trabajando”, esta vez por la resolución del conflicto venezolano.

El valor de Noruega como negociador

Noruega, “con apenas algo más de cinco millones de habitantes, ha logrado acumular una experiencia y hasta una metodología para generar confianza y facilitar el acercamiento entre contrarios, que ha puesto al servicio de la humanidad. Eso es algo que el mundo le debe agradecer, tal como lo agradece Colombia”, recalca el expresidente Santos en La batalla por la paz.

El exmandatario también subraya en el texto que Noruega sigue “de alguna forma” el legado de Alfred Nobel, quien confió a esa nación la entrega anual del máximo galardón de la paz (que también posee Santos por los acuerdos de paz).

Santos: Noruega "ha logrado acumular una experiencia y hasta una metodología para generar confianza y facilitar el acercamiento entre contrarios, que ha puesto al servicio de la humanidad"

Santos cuenta que en la primera toma de contacto entre las delegaciones del gobierno colombiano y las FARC, los noruegos organizaron un evento informal. “Con salmón y vino blanco traído desde las lejanas tierras nórdicas, para que los plenipotenciarios y los demás delegados se encontraran, se conocieran y rompieran un poco el hielo, antes de iniciar las discusiones formales”, relata Santos. Añade que ese primer encuentro “fue tenso pero cordial”, el inicio de “un nuevo compás de esperanza para Colombia”.

En un segundo encuentro, más exploratorio, el delegado noruego enfatizó “el papel de garante imparcial que tendría su país, entendiendo que la solución al conflicto colombiano sólo la podían alcanzar los mismo colombianos”, recuerda Santos.

Una negociación a la noruega

Pero entonces, ¿cuál es la técnica de negociación de los noruegos? “Más que todo se identifican como facilitadores. No plantear demasiadas ideas y no ser autoritarios, para nada, en la negociación. Sino mantenerse al margen. Mover las partes un poco, sobre todo. El de facilitador es un rol más modesto que el de negociador”, recalca Marsteintredet.

Este experto subraya que Noruega tiene la fortuna de “caer bien a todos” como país. También a parte de la oposición en Venezuela. Subraya que Noruega está negociando con el “visto bueno” de la Administración de Donald Trump.

“Mantenemos buenas relaciones con EEUU, somos miembros de la OTAN, y por nuestra tradición de país socialdemócrata también mantenemos buenas relaciones con la izquierda en Venezuela. Unos buenos enlaces que se forjaron con la ola de gobiernos de izquierda en América Latina”, resume este profesor noruego.

“Claro está que parte de la oposición, la más intransigente, que no está interesada en negociar o dialogar, ve con escepticismo a Noruega, al igual que ocurría en Colombia con la parte más conservadora, porque consideraron que el tratado de paz fue demasiado bueno para las FARC”, puntualiza Marsteintredet. Y añade: “La derecha de los países de América Latina considera a Noruega un país demasiado de izquierdas, por eso sospechan de esta iniciativa”.

Esta política de negociación no es nueva para Noruega. “Como país llevamos desde hace por lo menos 25 años con ella. En los tiempos más modernos hemos estado tratando de negociar acuerdos con Israel y Palestina, Guatemala, Centroaméricaen general, intentamos en Colombia bajo el gobierno de Andrés Pastrana y también hemos estado en Sri Lanka. En ciertos casos hemos tenido éxito y en otros no”, puntualiza este politólogo.

Destaca que Noruega “trata de utilizar esta posición un poco independiente, por lo menos de la Unión Europea, y el hecho de ser un país pequeño que no constituye una amenaza a nadie para poder ganarse la confianza de las dos partes de cualquier conflicto”.

También contribuye al prestigio de Noruega como país negociador la imagen que ellos mismos, los noruegos, han creado. “Un país pacífico, que tiene éxito en lo económico y social, un país estable, que realmente lleva buenas relaciones tanto con Rusia como con el mundo occidental. Esa imagen de Noruega de país exitoso”, subraya Marsteintredet. Y en el caso de mediar en Venezuela, “esto tiene que ver con nuestra experiencia en Colombia y los contactos que Noruega obtuvo del proceso”, recalca.

Ahora bien, entre una crisis y otra hay diferencias. “La diferencia en Venezuela es que no es un conflicto de guerra civil, sino un intento de ir a una transición democrática. Aquí la oposición no cuenta con armas, diferencia muy grande frente al conflicto en Colombia, donde ambas partes contaban con armas y ejércitos. Es la gran diferencia entre los conflictos que ha negociado Noruega”, explica Marsteintredet.

Una Noruega cautelosa

Dice el profesor noruego que en el último año y medio, Noruega ha sido muy “cuidadosa” en cuanto a criticar al régimen de Maduro. “Aunque Noruega indirectamente ha apoyado todas las declaraciones de la Unión Europea al respecto, ha tratado de no criticar demasiado a Maduro para no perder ese rol [negociador] y los contactos”, subraya Marsteintredet.

De hecho, “ha habido un poco de crítica al gobierno noruego por no haberse distanciado o por no criticar suficientemente a Maduro durante este último año y medio. De ahí se puede ver que Noruega ha logrado que ambas partes hablen, dialoguen, conversen. Se nota que esa ha sido una estrategia que lleva un tiempo. Ha tratado de mantenerse callada y no criticar las muchas violaciones de derechos humanos que se han visto del régimen de Maduro”, recalca este profesor.

Marsteintredet: "El príncipe y la familia real no tienen ningún rol político"

En cuanto al papel que puede tener el príncipe heredero Haakon Magnus de Noruega en las negociaciones, Marsteintredet lo descarta. “No juega ningún rol en esto. No tiene nada que ver. El príncipe y la familia real no tienen ningún rol político. Lo que se sabe es que es la sección de negociación de conflictos y de paz, dentro del Ministerio de Exteriores, la que está manejando este proceso”, recalca.

Se trata de “una sección especial que sólo trabaja con conflictos alrededor del mundo. Son una sección particular que se ha especializado en este tipo de procesos”, concluye el profesor noruego.