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Esta es la estrategia de negocios de Ron Santa Teresa para sortear la crisis

viernes 14 de junio de 2019, 16:00h
Por José Farías / Rendivalores.- Ron Santa Teresa es una de las marcas más emblemáticas de ron venezolano y una de las empresas más importantes que aún continúa de pie en Venezuela. Es posible, incluso, que sea la compañía con mayor historia en nuestro país. Es la productora de ron venezolana de mayor tradición y sigue siendo -desde finales del siglo XIX- administrada por la familia Vollmer desde su icónica hacienda.
Alberto Vollmer tiene un plan internacional para Ron Santa Teresa / Foto: @ronsantateresa
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Alberto Vollmer tiene un plan internacional para Ron Santa Teresa / Foto: @ronsantateresa

Además de los impresionantes 222 años de Ron Santa Teresa en Venezuela, la marca representa el propósito de una compañía que decidió continuar apostando por hacer negocios y abrirse mercados dentro y fuera del país. Una muestra de este compromiso se evidenció este miércoles, cuando Ron Santa Teresa realizó la presentación en el Teatro de Chacao de la nueva imagen del ron “Premium” 1796.

Fue una noche donde se corroboró que, a pesar de todo, seguirán apostando por mantenerse. Como lo aseveró el presidente de la empresa, Alberto Vollmer: “Vale la pena seguir trabajando duro por nuestro país y sobre todo por las generaciones futuras.”

Una opción de inversión y cobertura para los venezolanos

En medio de la crisis económica más severa que ha vivido nuestro país, la acción de Ron Santa Teresa –que cotiza en la Bolsa de Valores de Caracas- se ha erigido como una opción de inversión y de protección de poder adquisitivo para el inversionista venezolano.

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Según los datos presentados en su última asamblea celebrada en noviembre de 2018, la empresa -por sexto año consecutivo- logró obtener resultados positivos. Asimismo, y a pesar del contexto hiperinflacionario que fustiga al país, la acción de la productora de ron cerró diciembre ofreciendo rendimientos que -a pesar de ser inferiores a la tasa de inflación del año- continúan mostrándose como una de las mejores opciones de inversión y cobertura para sobrellevar la crisis.

¿En que se está centrando actualmente la empresa?

En 2018, la empresa promovió una nueva presentación para los rones Santa Teresa Gran Reserva y Santa Teresa Linaje; lanzó al aire diferentes campañas publicitarias, y se realizaron actividades en distintos puntos de venta alrededor del país con el fin de acercarse más al cliente y consumidor. Esta estrategia de mercadeo es la que ha permitido proteger el valor de sus productos y mantener una saludable participación en el mercado.

Durante 2019, además de la presentación de la nueva imagen del ron “Premium”, la compañía también ha participado en diferentes eventos donde incluso ha sido galardonada, tal como ocurrió en “International Spirits Competition” en Los Ángeles, donde el “Ron Santa Teresa 1796” recibió la medalla de oro.

Comportamiento de la acción en 2019

Tomando en cuenta las expectativas de un cambio en el rumbo económico del país, quizás sea recomendable para el inversionista venezolano centrarse en las perspectivas crecientes del negocio internacional de Santa Teresa. En 2018 la empresa siguió aumentando su participación en los diferentes mercados extranjeros en los que ha incursionado gracias a distintas alianzas alcanzadas para la exportación de los principales productos de la marca. Asimismo, el volumen de ventas al exterior aumentó 97% en 2018 y particularmente, en el caso del “Premium” Ron Santa Teresa 1796, se registró un sólido crecimiento de 339%. Asimismo, la marca logró ubicarse en el canal de Global Travel Retail, y ahora se encuentra presente en más de 40 localidades internacionales, incluyendo algunos aeropuertos emblemáticos como Charles de Gaulle en París y JFK en Nueva York.

Durante los primeros 5 meses del año, el precio de la acción de Ron Santa Teresa aumentó 519%. A pesar de ser nominalmente exagerado, el rendimiento de la acción en términos reales se encuentra por detrás de la inflación estimada por la Asamblea Nacional para el mismo periodo, cuya tasa acumulada ha sido 905,6%.

En medio del entorno contractivo del país, parece una tarea titánica exigirle a las empresas que sean capaces de generar beneficios. Este es un punto que resulta vital a la hora de comprar acciones de las empresas que cotizan en la Bolsa de Valores de Caracas. Ron Santa Teresa, por ejemplo, pasó de vender 1.700.000 cajas de ron en 2017 a vender la mitad durante 2018, dato que no debería ser obviado por los inversionistas.

Hay que tener claro que resulta prácticamente imposible que en un entorno tan adverso como el que se vive actualmente en Venezuela, una empresa pueda ser rentable, por lo que lo más recomendable sería establecer un horizonte de inversión conservador y adecuado con estos lineamientos y objetivos si la meta es generar retornos superiores en el largo plazo.

Como tal, la crisis que padece Venezuela puede y puede no ser un motivo de “desazón” para la inversión en acciones de la bolsa local. Es cierto que, si la empresa arroja beneficios de manera sostenida y si además éstos resultan mejor de lo esperado, el precio de las acciones generalmente aumenta. Si por el contrario los resultados decepcionan, es posible que éste caiga. Pero como bien diría el legendario inversor Howard Marks, la inversión exitosa en acciones también involucra el hecho de ser “contraria” e ir a contracorriente, por lo que en este punto entra en juego un factor importante como lo es el sentimiento y las expectativas a futuro, que tal vez además sean el factor más complejo a incorporar en el precio de una acción.

Habitualmente, los precios de las acciones reaccionan con más fuerza a las expectativas del rendimiento futuro de la compañía. Dichas expectativas se construyen sobre una serie de factores, como los cambios en la legislación empresarial o industrial, la confianza pública en el equipo directivo de la empresa o el estado general de la economía. Este último factor, resulta vital a la hora de invertir en Venezuela, donde en vísperas de un posible cambio en el rumbo económico de nuestro país, no resulta difícil imaginarse a un vilipendiado sector privado como el ganador número uno en ese cambio.

En qué debería centrarse el inversionista venezolano

Tomando en cuenta las expectativas de un cambio en el rumbo económico del país, quizás sea recomendable para el inversionista venezolano centrarse en las perspectivas crecientes del negocio internacional de Santa Teresa. En 2018 la empresa siguió aumentando su participación en los diferentes mercados extranjeros en los que ha incursionado gracias a distintas alianzas alcanzadas para la exportación de los principales productos de la marca. Asimismo, el volumen de ventas al exterior aumentó 97% en 2018 y particularmente, en el caso del “Premium” Ron Santa Teresa 1796, se registró un sólido crecimiento de 339%. Asimismo, la marca logró ubicarse en el canal de Global Travel Retail, y ahora se encuentra presente en más de 40 localidades internacionales, incluyendo algunos aeropuertos emblemáticos como Charles de Gaulle en París y JFK en Nueva York.

El propietario de Ron Santa Teresa alecciona a la empresa...

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Las crisis son sinónimos de oportunidad

El inversor que apuesta por el largo plazo puede sacar su mayor provecho en una crisis económica tan grave como la venezolana. Muchas personas asocian la palabra crisis con pérdidas financieras y una época en la que es imposible crecer; sin embargo, para muchos las crisis son el momento en que las oportunidades florecen.

Una de las características de las crisis es que la totalidad de los activos de una economía se deprecian. Lo mismo ocurre con las empresas y sus acciones, que generalmente empiezan a ser más “baratas”. En todo caso, dado lo complejo que puede tornarse el ambiente desde un punto perjudicial para la generación de beneficios de las empresas, el consejo básico sería invertir con cautela el excedente que no se necesite en el corto plazo, y tener un plan estratégico de inversión que permita mantener la calma en caso de que la situación siga empeorando.

Al final, la historia y sus innumerables crisis siempre han dejado una enseñanza: las crisis pasan y cuando este momento llega, la economía rebota y se activa de manera tal, que aumenta el consumo, la demanda, y por ende, los beneficios y los dividendos de las compañías.