konzapata.com

El escenario es de protesta y no favorece a Maduro

lunes 24 de junio de 2019, 21:00h
Por Orlando Zamora.- Si un venezolano no se amilana por resultados adversos, por escaramuzas menores y hasta pérdida de batallas importantes, es justamente el Presidente Encargado, Juan Guaidó.
Guaidó plantea una nueva etapa en la lucha / Foto: @jguaido
Ampliar
Guaidó plantea una nueva etapa en la lucha / Foto: @jguaido

No ha perdido la noción del poder unitario que encarna, tampoco del significado del poder legítimo de la Asamblea Nacional, aún acorralada y perseguida. No ha perdido la noción del reconocimiento y apoyo de más de 50 países.

Y, sobre todo, y ante todas las cosas se debió, porque persiste el control militar en las manos de los que heredaron la visión chavista del apoyo castrense, cómplice, minoritario, prusiano, que conlleva a que unos pocos se enrumben por el camino de la destrucción nacional a cambio del botín, tal como acontecía en la antigua Roma imperial.

Sabe que no se alcanzó el poder en el corto plazo. Se lo explica porque una gran porción del pueblo subyugado no acudió al camino corto, el insurreccional. Y otra parte tampoco acudió, estos son los decepcionados del chavismo. Su elevado pragmatismo los lleva por ahora a un cómodo escepticismo.

Y, sobre todo, y ante todas las cosas se debió, porque persiste el control militar en las manos de los que heredaron la visión chavista del apoyo castrense, cómplice, minoritario, prusiano, que conlleva a que unos pocos se enrumben por el camino de la destrucción nacional a cambio del botín, tal como acontecía en la antigua Roma imperial.

No ha solicitado Guaidó la intervención militar extranjera porque sabe que esto no es tan simple como se pregona y desea. Miremos hoy al presidente Donald Trump echar atrás un operativo-represalia contra Irán.

Las palabras del presidente de EE.UU., Donald Trump, “todas las opciones están sobre la mesa”, aún no se cumplen, pero siguen allí. Despertaron una euforia inmediatista y ni siquiera se ejecutan bajo una escaladaprofunda y decidida de hechos, sanciones, medidas crecientes, asfixiantes, contra el régimen.

Aún se espera el evento. La gente siente el rigor represivo en todo sentido. Diputados perseguidos, oficiales de alta graduación detenidos, cierre de medios de comunicación. Todo en medio del aterciopelado calor de bienvenida oficial a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet.

Qué se espera que acontezca este año

La escenografía política acusa algunos cambios importantes. No todos favorables. Por su puesto. El original e inteligente esquema esbozado por Juan Guaidó y la Asamblea Nacional está vivo.

Veamos qué nos podría aguardar pronto:

Un necesario reagrupamiento veloz de las fuerzas mayoritarias, por ello Guaidó insiste tanto en las movilizaciones populares masivas a partir de este próximo 5 de Julio.

Las marchas recientes, curiosamente, han sido exitosas en ciudades del interior y limitadas en Caracas.

En lo económico también se avecina una potencial crisis bancaria ya advertida por analistas del área, ante la brutal represión financiera, que involucra mantener indefinidamente elevadísimos encajes bancarios, lo cual se materializa en una desaceleración de las captaciones bancarias del 36,2 % de abril a un 22% en mayo pasado. Prácticamente ya no hay ahorros bancarios distintos a las movilizaciones de las cuentas corrientes operativas, que representan hoy día el 92% del total de todas las captaciones del sector bancario.

La provincia debe jugar un rol extraordinario en esta hora de represión y miedo, debe denunciar la maniobra de hacer de Caracas un dudoso “oasis” en servicios y abastecimiento de gasolina.

Los sindicatos ahora no son mayoritariamente patronales. La tercera y gloriosa “tercera edad” está en la acera de enfrente del régimen.

Las acciones de protesta y reivindicación democrática tienen que ser inevitablemente a nivel nacional, sin resignación ni lamentos anticipados.

Ahora es cuando queda acción política por emprender. Por ejemplo, ser parte diaria de todo malestar y conflicto a escala nacional, sin distinguir tamaño ni alcance del clamor popular.

En los últimos 5 meses del año la escasez, además de gasolina, se acentuará en los rubros agrícolas y pecuarios, vista la drástica reducción de siembras y la sensible caída de la extracción de leche líquida y otros males de la agroindustria local.

En lo económico también se avecina una potencial crisis bancaria ya advertida por analistas del área, ante la brutal represión financiera, que involucra mantener indefinidamente elevadísimos encajes bancarios, lo cual se materializa en una desaceleración de las captaciones bancarias del 36,2 % de abril a un 22% en mayo pasado. Prácticamente ya no hay ahorros bancarios distintos a las movilizaciones de las cuentas corrientes operativas, que representan hoy día el 92% del total de todas las captaciones del sector bancario.

La inoperancia de los cajeros automáticos se puede extender a las taquillas de atención al público si no se flexibiliza la política monetaria restrictiva.

Los márgenes de intermediación financiera caen en forma preocupante. No obstante a que una parte del sector importador venezolano, poseedor de flujos cambiarios importantes, se afianza importando bienes, transados a precios liberados por la hiperinflación y determinados por un tipo de cambio que ya despega con mucha fuerza.

De entrada podemos decir que todo comienza en 1999...

Leer más

El deterioro y la descomposición de los mecanismos económicos es tal, que justamente este sector importador minúsculo es el que alimenta y maneja en solitario el mercado cambiario, visto el quiebre oficial de ingresos de divisas y la sequía bancaria en dólares, fenómeno nunca contemplado antes en la economía venezolana.

En este contexto político-económico nacional y externo se debatirá y accionará el futuro inmediato de Venezuela que intuye movilización y más movilización popular.

Numerosas embajadas están en manos democráticas. Exijamos más acción al mundo, pidamos mayor eficiencia de ese apoyo. Frente la adversidad interna ese es nuestro bastión.