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Por qué Maduro ya tiene perdida la pelea contra Michelle Bachelet

miércoles 28 de agosto de 2019, 19:00h
Por Juan Carlos Zapata (KonZ).- Maduro quiere pelear hasta con la ONU. Maduro entra en guerra con Michelle Bachelet. Maduro sigue los pasos de Diosdado Cabello que ya insultó a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos. Hasta Ginebra llegaron las palabras de Maduro llamando mentirosa a la expresidenta de Chile. A Maduro le duele el Informe Bachelet. Le duele que la ONU siga monitoreando los derechos humanos en Venezuela.
Maduro sigue los pasos de Diosdado Cabello: el insulto contra Michelle Bachelet / Foto: Correo del Orinoco
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Maduro sigue los pasos de Diosdado Cabello: el insulto contra Michelle Bachelet / Foto: Correo del Orinoco

Nicolás Maduro tenía que decirlo. En algún momento tenía que pasar al ataque directo como lo hizo en su momento Diosdado Cabello. El objetivo ahora es Michelle Bachelet. Porque el régimen de Maduro anda desatado. Anda de peleas contra el mundo. Anda desafiando al mundo. Anda de cariños con el régimen de Corea del Norte. Maduro no necesita quitarse la careta. Tampoco Cabello. Son así. Actúan así. Insultan. Agreden. Lo mismo hizo Hugo Chávez. De él aprendieron a no guardar las formas.

Maduro caza esta pelea y la tiene perdida de antemano. No puede ganarla porque la realidad no se puede ocultar. Maduro ya perdió la batalla social. No tiene argumentos. Mal tacto el de Maduro. Revivir el Informe Bachelet. Ahora lo que hizo Bachelet le vuelve a dar la vuelta al mundo. Aquí también pierde Maduro.

A Maduro le incomoda. Más bien le duele el Informe Bachelet sobre los derechos humanos en Venezuela. Sabe que ese Informe es un arma en contra. Que es un relato que repite el mundo. Y que toma en cuenta el mundo a la hora de evaluar lo que es el régimen que preside. Maduro dice que el sistema de seguridad social -¿cuál?- no discrimina. Maduro habla de un sistema incluyente. ¿Pero cuál sistema? Maduro dice que el régimen protege a los más humildes en Venezuela. Y los más humildes son los que están abandonando Venezuela, son los que están allá retenidos en la frontera entre Colombia y Ecuador; son los que salen por San Antonio del Táchira y Cúcuta; son los que cruzan a pie los Andes, y llegan a Colombia y avanzan hacia Ecuador, Perú y llegan a Chile. Y son los que abarrotan los refugios en Madrid y en Barcelona, España.

Maduro caza esta pelea y la tiene perdida de antemano. No puede ganarla porque la realidad no se puede ocultar. Maduro ya perdió la batalla social. No tiene argumentos. Mal tacto el de Maduro. Revivir el Informe Bachelet. Ahora lo que hizo Bachelet le vuelve a dar la vuelta al mundo. Aquí también pierde Maduro.

Diosdado Cabello está en el informe Bachelet. Cabello está...

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Dice Maduro: “Lo que hacemos en Venezuela es atender a los más humildes, llevar salud gratuita, tenemos un sistema de protección social y de salud profundamente humano, incluyente y científico”. ¿Cuál sistema de protección social? ¿Se puede hablar de sistema de protección social en Venezuela? ¿Sin hospitales? ¿Sin médicos? ¿Sin equipos médicos? ¿Sin atención? ¿Sin medicinas? ¿Sabe Maduro que enfermedades desaparecidas en el país han vuelto? Lo sabe pero lo oculta. ¿Y sabe de la situación de los enfermos renales? Lo sabe pero lo oculta. ¿Y sabe lo que sufren las pacientes de cáncer de mama? Lo sabe y lo oculta. ¿Sabe que las mujeres van a parir a Cúcuta y Barranquilla? Lo sabe y no dice nada. ¿Sabe del estado de los ancianatos? Lo sabe y lo oculta. ¿Sabe que en el interior del país la tragedia de la salud es más grave aún que en Caracas, donde ya de por sí es crítica? Lo sabe y miente. ¿Y sabe que los tratamientos son impagables? Lo sabe y engaña. Y sabe, y de ello no dice nada, que la situación sería aún peor de no ser por las donaciones internacionales, las que llegan por gestiones de la Cruz Roja, o que llegan de Taiwán, o que llegan inclusive de onegés de venezolanos radicados en el mundo que hacen campañas, que hacen el esfuerzo por enviar insumos, equipos, y medicinas, al país. Y pasa por alto la crisis eléctrica, la crisis del agua potable, la crisis de los servicios en general, los ingresos de los pensionados, el alto costo de la vida, la devaluación de la moneda, que esto también forma parte de la tragedia y echa por tierra lo que Maduro llama un sistema de protección social. Eso no existe.

Dice Maduro: “Lo que hacemos en Venezuela es atender a los más humildes, llevar salud gratuita, tenemos un sistema de protección social y de salud profundamente humano, incluyente y científico”. ¿Cuál sistema de protección social? ¿Se puede hablar de sistema de protección social en Venezuela? ¿Sin hospitales? ¿Sin médicos? ¿Sin equipos médicos? ¿Sin atención? ¿Sin medicinas?

Maduro tiene la excusa a mano. Las sanciones de los Estados Unidos. Cuando en realidad la crisis comenzó antes de las sanciones. Lo reconoce y lo demuestra el Informe Bachelet. El presidente Juan Guaidó dijo este martes en la Asamblea Nacional que “desde el 2016 denunciamos la crisis humanitaria, que ya hoy es una emergencia a punto de convertirse en una catástrofe. La labor que tenemos los diputados es salvar vidas, atender la emergencia, frenar la catástrofe, poner punto final a la tragedia. Si para algunos es frustrante el día a día, para nosotros lo es más. Es desesperante saber que podemos salvar vidas y unos ladrones, dictadores son los que ponen bloqueo a este elemento”. La diputada Nora Bracho, presidenta de la Comisión de Administración y Servicios de la Asamblea Nacional, dijo por su lado que “la calidad de vida de los venezolanos no existe, porque no cuentan con los servicios básicos necesarios para subsistir y se ha depauperado la calidad de vida de los venezolanos precisamente por la corrupción, la incapacidad, falta de mantenimiento preventivo y correctivo en cada una de las áreas de los servicios públicos del país”.

La realidad está allí. Pero Maduro la oculta. Maduro va al ataque pues el ataque es una forma de no asumir la responsabilidad ni el fracaso. Maduro y Cabello. Ambos piensan igual. Hay que sostener el modelo. Creen que lo están haciendo bien. Que el pueblo es feliz. Que el pueblo está atendido “científicamente”. Es el socialismo científico. Así se hablaba en la Unión Soviética y la Unión Soviética colapsó. Maduro dijo otra vez que el Informe Bachelet lo prepararon en el Departamento de Estado de los Estados Unidos y Michelle Bachelet lo firmó. Maduro dice que en Venezuela la medicina no es una mercancía. Pero Maduro no se acuerda de las denuncias del general Carlos Rotondaro, expresidente del Seguro Social. Rotondaro habló de los robos en el campo de la salud, del tráfico con el presupuesto de la salud, de la muerte de los pacientes renales, de cómo en apenas un año murieron 5.000 pacientes, y nada pasó, nadie se conmovió en el alto poder de Maduro. Ese es el modelo. Ese es el régimen de Maduro. El Informe Bachelet no lo dijo todo. El informe Rotondaro le agrega la peor crueldad.