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2 decisiones importantes sobre Venezuela están en la mesa de Donald Trump

lunes 02 de septiembre de 2019, 22:58h
Por Juan Antonio Avellaneda (KonZ).- Comienza septiembre. Y con este mes, se pone en funcionamiento el cronómetro sobre dos eventos que pueden impactar la administración de Juan Guaidó. El pago de los 913 millones de dólares del Bono PDVSA 2020 y la renovación de licencias especiales a las petroleras norteamericanas en Venezuela el 27 y 25 de octubre, respectivamente. Solo acciones de la Casa Blanca y de Donald Trump pueden cambiar el curso de los acontecimientos.
Solo Trump puede cambiar el curso de los acontecimientos / Foto: Casa Blanca
Solo Trump puede cambiar el curso de los acontecimientos / Foto: Casa Blanca

Sobre el bono PDVSA 2020, ya es conocido que por tener como garantía el 50,1% de Citgo una cesación de pago podría significar la pérdida de esta empresa sobre la que la administración de Juan Guaidó ha mejorado el perfil de deuda, llevándola de nuevo a una rentabilidad sostenible.

El pago de capital e intereses previsto para este 27 de octubre por 913 millones de dólares luce imposible. La Orden Ejecutiva de Donald Trump de protección de activos de Venezuela no convence a los abogados de los tenedores de bonos, por lo que hay que buscar otros mecanismos.

Trump no quiere que Citgo desaparezca, los fondos de inversión prefieren un nuevo bono antes que una trama legal que implique tomar Citgo y la administración de Guaidó necesita a Citgo, pero la relajación de las sanciones podría tener un costo político para Trump.

Esta semana la agencia Reuters publicó que el fondo T Rowe Price, de los principales tenedores del PDVSA 2020, mantuvo conversaciones informales con el equipo de Juan Guaidó. Este fondo, igual que otros inversionistas, aspira a una solución sobre el tema. Pero las sanciones obstaculizan la solución. Y es que las sanciones de Trump prohíben a entidades o ciudadanos norteamericanos transar papeles venezolanos, por lo que una nueva emisión sería ilegal.

El fondo hace un llamado entrelíneas para que se relajen esas sanciones y poder buscar un vehículo financiero que evite el default del PDVSA 2020.

Trump no quiere que Citgo desaparezca, los fondos de inversión prefieren un nuevo bono antes que una trama legal que implique tomar Citgo y la administración de Guaidó necesita a Citgo, pero la relajación de las sanciones podría tener un costo político para Trump.

El segundo evento es el de las petroleras de los Estados Unidos, en especial Chevron, que ven cómo a finales de octubre se vencen los 3 meses de plazo de la licencia especial para operar en Venezuela. De nuevo sólo Trump puede renovarlas o definitivamente provocar la salida de estas empresas de Venezuela. El costo político, el costo económico y las implicaciones geopolíticas están en juego en esta decisión.

Muchos se preguntan cómo se ha llegado a estos aparentes callejones sin salida. Pareciera que los tiempos políticos no han salido como se esperaban. Se esperaba quizás que para esos días de finales de octubre ya hubiese una solución política que haría más fácil la solución de estos temas económicos.

El equipo de Juan Guaidó ha hecho todo lo posible: reuniones con fondos tenedores de bonos, demostración de eficiencia en el canje de bonos de Citgo, manejo del lobby político, pero todo indica que el futuro de Citgo y de las petroleras norteamericanas en Venezuela está en la Oficina Oval de la Casa Blanca.