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Borraron a Venezuela y PDVSA del mapa energético mundial

lunes 23 de septiembre de 2019, 15:47h
Juan Antonio Avellaneda (KonZ).- Dos acontecimientos de la semana pasada, uno inesperado, siguen demostrando esta triste realidad. Que Venezuela, que alguna vez fue potencia energética mundial, referente en la OPEP y suplidor seguro, hoy ya no figura en el mapa energético mundial. Pero en ningún aspecto.
De PDVSA cuando se habla, se habla en negativo / Foto: PDVSA
De PDVSA cuando se habla, se habla en negativo / Foto: PDVSA

El ataque con drones a instalaciones sauditas ha sido la disrupción petrolera más grande de la historia. La Agencia Internacional de Energía señala que este inesperado hecho significó la salida del mercado de 5,7 millones de barriles diarios de crudo. Esto supera los 5,6 millones que se esfumaron entre 1978-1979 por la revolución en Irán o los 4,3 millones perdidos en la guerra árabe-israelí de 1974.

Como se esperaba el lunes 16 de septiembre los mercados amanecieron consternados por el ataque de los drones y el crudo se disparaba hasta un 15%. Sin embargo, este hecho no terminó afectando considerablemente el precio del crudo ni los mercados en proporciones como en las otras ocasiones mencionadas.

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Es que el mercado petrolero ha cambiado. Hoy, Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudita controlan el mercado. El anuncio de Estados Unidos, país cada vez menos vulnerable con respecto al petróleo, de que sacaría barriles de su reserva energética calmó las aguas.

En esta semana convulsionada por este ataque se celebraron reuniones de emergencia de la OPEP en Viena. Hubo encuentros estratégicos. Los analistas hablaron del tema. El mundo de la energía estaba a la expectativa. Y el nombre de Venezuela nunca apareció. Analistas y medios especializados ya no toman en cuenta a Caracas.

Alguna vez Venezuela fue el país que calmaba los mercados, o al que se le pedía subir la producción. Venezuela era importante. Pero como productor marginal, perdió toda influencia.

En esta semana convulsionada por este ataque se celebraron reuniones de emergencia de la OPEP en Viena. Hubo encuentros estratégicos. Los analistas hablaron del tema. El mundo de la energía estaba a la expectativa. Y el nombre de Venezuela nunca apareció. Analistas y medios especializados ya no toman en cuenta a Caracas.

El segundo acontecimiento fue la conferencia Gastech. Ocurrió a finales de la semana pasada en a la capital energética del mundo: Houston, Texas.

Esta es la conferencia y exhibición más importante de gas natural y contó con la presencia de los principales presidentes de empresas gasíferas del mundo, algunos mandatarios de países y ministros. Inclusive este domingo, el presidente Donald Trump voló a Houston para reunirse con el Primer Ministro de India, Narendra Modi, quien fue una especie de vedette en este evento.

India firmo acuerdos por más de 7.000 millones de dólares de gas líquido LNG con empresas norteamericanas. El mundo observa al gas natural como la mejor alternativa para generar electricidad por lo poco contaminante que es.

Es tiempo de recordar el proyecto Mariscal Sucre en Venezuela o la Plataforma Deltana, inmensas reservas de gas que buscaban ser comerciales vía LNG; todo ello quedó en el olvido. Venezuela estaba llamada a ser potencia de LNG. Ahora ni siquiera tiene presencia en este tipo de eventos.

PDVSA siempre tuvo claro que potencias emergentes como India, China, Corea del Sur, entre otras, serían fuertes compradores de LNG. Hoy Estados Unidos se come ese mercado.

Por Latinoamérica, en Houston tenían presencia Petrobras, Ecopetrol y Petroecuador. PDVSA quedó en el olvido.

Irónicamente en el evento hubo participación de la empresa energética de Cuba, es decir Cuba asiste a estos eventos, Venezuela no. Ojalá y PDVSA reaparezca en el Gastech de 2020 en Singapur.

La historia petrolera de Venezuela parece vivir de una gloria pasada, de unas reservas gigantescas enterradas en el subsuelo, de planes gasíferos que sólo son planes en teoría pero con la cruda realidad de un país que de ser líder en este campo hoy ni siquiera es uno más. Esta destrucción es el legado petrolero del chavismo. De PDVSA cuando se habla, se habla en negativo.