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Así Alberto Fernández justifica la protesta en Chile. ¿Cómo es que no había sucedido antes?

jueves 07 de noviembre de 2019, 15:02h
Juan Carlos Zapata (KonZ).- Alberto Fernández, presidente electo de Argentina, fue a México en procura de formar un eje político con Andrés Manuel López Obrador. Fernández ofreció una charla en el que analizó la situación de desigualdad de América Latina. Habló, por supuesto, de Chile. ¿Pero en qué términos lo hizo?
Alberto Fernández no entiende cómo es que antes no hubo protestas en Chile / Foto: Bomberos de Chile
Alberto Fernández no entiende cómo es que antes no hubo protestas en Chile / Foto: Bomberos de Chile

Alberto Fernández se lanzó en la Universidad Autónoma de México una conferencia sobre la desigualdad en América Latina. Habló sobre los ajustes que siempre recaen sobre los más pobres. No atacó al Fondo Monetario Internacional (FMI) porque no puede. Tiene que negociar con el FMI la deuda que hereda de Mauricio Macri. Por ello dice que en Argentina sufre otra crisis de deuda. Pero Alberto Fernández criticó a los gobiernos y a los poderosos que restan derechos a los más vulnerables. Y en tal sentido, entró en el tema de Ecuador y Chile.

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“La pérdida de los derechos conduce a reacciones”, dijo. Y esas reacciones son las que se ven en Chile y Ecuador. Fernández conoce a Chile. Uno de sus principales asesores es el chileno Marco Enriquez Ominami, excandidato presidencial y ahora consultor, miembro del Grupo de Puebla. Pero Ominami, más que asesor, es amigo. Entrañable amigo de Alberto Fernández. Lo cierto es que Fernández habla con propiedad de Chile. Y se pregunta, ¿qué pasó en Chile? Y se responde, que “los que pierden derechos dicen que yo tengo derechos a tenerlos”. Y en consecuencia “vienen las reacciones sociales que todos lamentamos”. Y entonces, “nos preguntamos: no entiendo qué pasó”.

Fernández -y ello coincide con la expresidenta Cristina Fernández- señaló en la conferencia que “durante todos estos años escuché que Chile era el ejemplo a seguir”. Lo mismo dijo Cristina Fernández cuando comenzaron las protestas en Chile. “Nos lo presentaron como el modelo económico, social y político a seguir”. Pero Alberto Fernández, profesor universitario, dijo que, sin embargo, cuando miraba veía que la macroeconomía funcionaba pero que la desigualdad era muy grande. Lo que lo llevaba a otra interrogante: “Cómo es que este sistema hace valioso el crecimiento económico mientras muchos quedan postergados”. Hasta aquí el análisis de Alberto Fernández puede ser el de un político, el de un experto, con buena dosis de populismo. Pero luego, Fernández pronuncia una frase que sorprende:

“La pérdida de los derechos conduce a reacciones”, dijo. Y esas reacciones son las que se ven en Chile y Ecuador. Fernández conoce a Chile. Uno de sus principales asesores es el chileno Marco Enriquez Ominami, excandidato presidencial y ahora consultor, miembro del Grupo de Puebla. Pero Ominami, más que asesor, es amigo. Entrañable amigo de Alberto Fernández.

- Todos me hablaban del milagro chileno y yo respondía que el único milagro es que la gente no reacciona.

¿Cómo interpretarla? ¿Profecía? ¿Una manera de alentar la protesta? ¿Igual que lo hizo Nicolás Maduro? ¿Como lo ha hecho la izquierda que enfrenta al presidente Sebastián Piñera? Porque este no niega el descontento. Admite la desigualdad. Pero no es la misma a la que parece hacer referencia Alberto Fernández. “Creo que hay varias grietas. A pesar de que hemos reducido la desigualdad, Chile todavía es un país demasiado desigual. La gente tiene la percepción, y con mucha razón, de que en Chile hay demasiados abusos. De que hay muchas empresas que no respetan a sus clientes, a sus trabajadores y el medioambiente. Después de mucho tiempo de acumular, decidieron manifestarse con toda la fuerza que lo han hecho”, dijo el presidente Sebastián Piñera en entrevista con BBC Mundo.

Las protestas, por su lado, llevan esa marca de grupos organizados que persiguen otro objetivo. “Hemos sido atacados por grupos muy organizados, muy violentos, que no respetan a nada ni a nadie, que están dispuestos a quemarlo todo, y por supuesto no es fácil restablecer el orden, especialmente cuando tenemos que respetar las reglas de la democracia, el debido proceso, la presunción de inocencia”, dijo Piñera a BBC Mundo.

Alberto Fernández no hace distinciones. Simplemente señala que un “día reaccionaron”. Reaccionaron los que él llama los postergados. “Y reaccionaron y pusieron sobre la mesa todas las iniquidades que estaban tapadas, ocultas, silenciadas”. Dijo que, en el caso de Chile, esas iniquidades “eran más de las que creíamos”.

En Chile, la crisis no ha terminado.