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¿Cuáles son las 4 agendas que despliega Evo Morales desde el exilio?

lunes 18 de noviembre de 2019, 20:00h
Por Juan Carlos Zapata (KonZ).- Evo Morales no se da por vencido. Todo lo que declara tiene un propósito. A ver cómo voltea la tortilla. A ver cómo crea las condiciones de su regreso al poder. Por eso desarrolla un plan. ¿Le dará resultado?
Evo Morales lleva 4 agendas en paralelo / Foto: @evoespueblo
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Evo Morales lleva 4 agendas en paralelo / Foto: @evoespueblo

Evo Morales lleva 4 agendas en paralelo. Quiere que la opinión pública internacional le compre el discurso del golpe de Estado, el racismo y la represión brutal de la “dictadura”. En paralelo, coordina la resistencia desde el exilio, juega al caos en la calle y en las instituciones y, sin embargo, se muestra como el adalid de la paz y el diálogo. Así juega el chavismo. En todos los terrenos. Veamos las 4 agendas de Evo Morales.

Mensajes van y mensajes vienen. Evo Morales diciendo que va a volver. Y que el pueblo tiene derecho a reaccionar como está reaccionando en rechazo al golpe de Estado. Inclusive que el pueblo pueda armarse para defender el proceso y la democracia. Evo Morales ya ni siquiera guarda formas en esto. Insiste que no le perdonan que un indio llegara a la presidencia y que nacionalizara los recursos naturales de Bolivia. Evo Morales insiste en que la derecha es racista y que el fondo de todo es la lucha de clases. Pero no habla de fraude electoral. Ni que violó la Constitución dos veces para hacerse reelegir.

-La de la opinión pública internacional. Que parece que la está ganando. Pues a Jeanine Añez, la presidenta interina, los medios y la dirigencia que hacen opinión, la señalan como presidenta “autoproclamada”. Y Añez aún no llama a elecciones. No le pone fecha a las elecciones aunque ha dicho que ese es el reto y la tarea principal del gobierno interino. Ella tiene un argumento por delante: que el Parlamento, dominado por el partido, MAS, de Evo Morales, tiene que renovar el Tribunal Supremo Electoral, descabezado a raíz del fraude electoral de octubre.

-La de la resistencia interna. Mensajes van y mensajes vienen. Evo Morales diciendo que va a volver. Y que el pueblo tiene derecho a reaccionar como está reaccionando en rechazo al golpe de Estado. Inclusive que el pueblo pueda armarse para defender el proceso y la democracia. Evo Morales ya ni siquiera guarda formas en esto. Insiste que no le perdonan que un indio llegara a la presidencia y que nacionalizara los recursos naturales de Bolivia. Evo Morales insiste en que la derecha es racista y que el fondo de todo es la lucha de clases. Pero no habla de fraude electoral. Ni que violó la Constitución dos veces para hacerse reelegir.

-Jugando aun al caos institucional. Y jugando a que un sector de la Fuerza Armada pueda escucharlo. Y ponerse en movimiento para regresarlo al poder. Ahora ataca a la cúpula policial y militar. Y defiende el programa de dotación y mejoramiento de las condiciones de los militares durante los años de su gestión. Ahora separa de responsabilidades a la tropa de la cúpula en lo que refiere a los muertos registrados desde que abandonó el poder. Ahora dice que la cúpula recibió dinero de los Estados Unidos, pero que hay militares que ya se le están volteando a la “dictadura”.

-Que no hay pacificación sin Evo Morales. Que sigue siendo el factor de estabilidad. Que la violencia la desataron los otros. Que hasta cuando él estuvo en Bolivia no hubo un solo muerto por bala. Que la represión militar y policial vino después y que él renunció para evitar la confrontación. Pero no dice Evo Morales que fue él quien convocó a sus seguidores a que salieran a defender el proceso y hasta les sugirió bloquear las ciudades. Pese a ello, la opinión pública parece estarle comprando su llamado a la paz, al diálogo, y a la mediación. De paso, la presidenta Añez comete el error de dictar un decreto que exime de responsabilidad penal a los militares que actúen contra las protestas. La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, y Human Rights Watch ya han salido a criticar el decreto, lo cual es un golpe para la credibilidad del gobierno interino. Evo Morales se alinea con este discurso, oponiéndose a la impunidad que desatará el decreto, y afianzando la denuncia contra la represión de lo que llama dictadura en vez de gobierno interino. Pide que paren la masacre. Que haya mediación, y que si su regreso contribuye a la pacificación, pues lo hará. Eso dice y dice también otra cosa cuando estimula la protesta.