konzapata.com

Rusia también quiere elecciones presidenciales en Venezuela

viernes 22 de noviembre de 2019, 20:00h
Juan Carlos Zapata (KonZ).- Rusia quiere elecciones en Venezuela. Rusia insiste que la solución para Venezuela son las elecciones. ¿Pero cuáles son las elecciones que quiere Rusia? Rusia es pragmática. Lo acaba de demostrar el presidente Vladímir Putin en la crisis de Bolivia. A Putin le importa menos quién controle el poder mientras las relaciones con Moscú se mantengan, y las relaciones significan negocios, intereses.
A Putin lo que le importa es que las relaciones con Moscú se mantengan / Foto: @KremlinRussia_E
Ampliar
A Putin lo que le importa es que las relaciones con Moscú se mantengan / Foto: @KremlinRussia_E

Rusia también quiere elecciones en Bolivia. Y lo dejó en claro desde los primeros días. No reconoció a Jeanine Añez como presidenta pero sí el liderazgo de esta para que conduzca al país a nuevas elecciones. Eso es lo que se discute hoy en La Paz. El esquema y la fecha de los nuevos comicios, sin Evo Morales como candidato.

Todo esto, todo lo anterior viene a cuento porque hasta los equipos de Guaidó ha llegado la versión de que Moscú no sólo se inclina porque se realicen elecciones parlamentarias, que es la propuesta de Maduro y Diosdado Cabello, sino también porque se realicen elecciones presidenciales. Guaidó ha advertido que si el régimen de Maduro se empeña en una operación para controlar la Asamblea Nacional, no va a solucionar el problema sino a agravarlo. Moscú parece coincidir en ello, según esta fuente familiarizada con la política rusa.

Una fuente familiarizada con la política rusa en América afirma que Moscú observa que el paisaje político en Bolivia es otro si se compara con Venezuela. No se trata de un Estado delincuente, ni de un Estado cuyos hilos los llevan funcionarios forajidos, o sospechosos de haber pactado con carteles de la droga. Por el contrario, en Bolivia hay resultados económicos sólidos y proyectos industriales y empresariales, inversión extrajera y negocios, que hay que mantener. Y ese Estado no es objeto de sanciones, ni sus funcionarios tampoco están sancionados, y la corrupción es un problema de dimensión controlada.

La crisis de Bolivia lleva a Rusia a seguir pensando en la solución para Venezuela. Y esa solución es electoral. En ello no cabe duda. Ya Moscú y Putin demostraron cierta dosis de pragmatismo cuando le dijeron a Nicolás Maduro que la legitimidad descansa en la Presidencia de la República en manos de Maduro, pero también en la Asamblea Nacional, cuyo presidente es Juan Guaidó.

Todo esto, todo lo anterior viene a cuento porque hasta los equipos de Guaidó ha llegado la versión de que Moscú no sólo se inclina porque se realicen elecciones parlamentarias, que es la propuesta de Maduro y Diosdado Cabello, sino también porque se realicen elecciones presidenciales. Guaidó ha advertido que si el régimen de Maduro se empeña en una operación para controlar la Asamblea Nacional, no va a solucionar el problema sino a agravarlo. Moscú parece coincidir en ello, según esta fuente familiarizada con la política rusa.

Por los momentos, las partes, la de Maduro y la de Guaidó, avanzan en un plan para designar al nuevo Consejo Nacional Electoral. Los partidos que hacen mayoría dentro de la alianza de Guaidó apoyan la iniciativa de Guaidó. Hay más problemas en la estructura del régimen. De hecho, diputados del PSUV han puesto más trabas para celebrar reuniones que los diputados de la oposición. Las trabas, los aplazamientos, pueden tener su origen en las divisiones internas dentro del chavismo. “La ruta para nosotros está clara”, dijo un diputado de la bancada de Guaidó. El objetivo es que la Asamblea Nacional designe al nuevo CNE, un CNE con credibilidad que pueda enviar señales de confianza al electorado. A Rusia le conviene este plan de Guaidó.