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Con Maduro llegó la peor dolarización del mundo, la que favorece a los ricos y hace más pobres

lunes 23 de diciembre de 2019, 18:00h
Por Juan Antonio Avellaneda (KonZ).- En publicidad, el billete de un dólar con la imagen de George Washington es el símbolo más emblemático del modelo capitalista. Para el socialismo, la foto de Antonio “Korda” Díaz del Che Guevara, estampada en franelas, afiches, carteles. Desde 1998 cuando Hugo Chávez llegó al poder y comenzó a predicar contra el capitalismo y a favor de lo que llamó Socialismo del Siglo XXI, esa foto del Che Guevara fue incorporada a la propaganda del discurso chavista. 20 años después, por las calles de Venezuela ya no visten franelas con la foto del Che sino que corren billetes de un dólar. El fracaso del modelo chavista condujo y produjo la forma más cruel de dolarización de la economía.
Por necesidad la gente se movió al uso del dólar como unidad de pago / Foto:
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Por necesidad la gente se movió al uso del dólar como unidad de pago / Foto:

Es cruel porque ocurre por necesidad de la población. Por defenderse ante la hiperinflación que ha reinado en los últimos años en el país. Y es cruel por la destrucción de la economía. La gente por necesidad transaccional y de preservar valor luego de que el régimen de Nicolás Maduro modificó la Ley de Ilícitos Cambiarios, se movió al uso del dólar como unidad de pago. La gente lo hizo de forma espontánea, sin responder a ningún tipo de plan o política estatal como por ejemplo ocurrió en Ecuador.

El régimen de Maduro, con medidas que ahorcan la liquidez de bolívares en el mercado, propició este fenómeno. Así se impuso el uso del dólar que desplazó al bolívar, destruido.

Se seguirán viendo esas imágenes bizarras de bodegones llenos de productos importados y niños comiendo de la basura en la parte de atrás, de ofertas de conciertos a precios en dólares y niveles de desnutrición históricos. Y por supuesto más economía informal, porque a quién le va a interesar un trabajo asalariado en bolívares cuando de forma informal, vendiendo o prestando algunos servicios, puede cobrar en dólares.

Debido a que los salarios son en bolívares y la dolarización es una respuesta espontánea de la población mas no una política económica como tal, provoca aún más el empobrecimiento de un sector de la sociedad. Se abre la brecha entre ricos y pobres. Ya siendo el dólar la moneda transaccional de más uso, tal como lo señala el economista de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, ¿qué les espera a los venezolanos en 2020?

Se espera que el régimen de Maduro lleve a la banca a adaptar los productos transaccionales (tarjetas de crédito y débito, y terminales) a que acepten ambas monedas, bolívar y dólar. Ya hoy se pueden mantener cuentas en dólares en los bancos. Estos serán una especie de custodio de esos dólares en efectivo que llegan vía remesas. Y las remesas son cada vez más en volumen. O custodios de esos dólares que vía salario ya perciben algunos empleados de empresas petroleras extranjeras o grandes corporaciones. Y también de esos dólares de procedencia dudosa que circulan en Caracas y otras ciudades.

La necesidad de usar el dólar y al manejarse las operaciones en efectivo, permite la mezcla de lo legal y lo ilegal. Para algunos analistas, Venezuela puede ser una Panamá de los años 80 donde algunos bancos locales recibían maletines con dólares en efectivo prestándose a operaciones ilícitas.

Las sanciones no afectarán estas operaciones, debido a que esos dólares no salen de Venezuela. Se quedan en el país, atrapados, sólo para ser gastados.

Desde finales de 2018, Venezuela ha venido experimentando...

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Sin embargo, la dolarización total de la economía, la que incluya a los salarios de los empleados públicos y los empleados de la empresa privada, aún se ve lejana. Por lo que 2020 será un año en que la brecha entre ricos y pobres se abrirá todavía más.

Se seguirán viendo esas imágenes bizarras de bodegones llenos de productos importados y niños comiendo de la basura en la parte de atrás, de ofertas de conciertos a precios en dólares y niveles de desnutrición históricos. Y por supuesto más economía informal, porque a quién le va a interesar un trabajo asalariado en bolívares cuando de forma informal, vendiendo o prestando algunos servicios, puede cobrar en dólares.

Esto es lo que nos dejan 20 años del Socialismo del Siglo XXI. La peor dolarización del mundo.