konzapata.com

Una lección de economía para el constituyente Andrés Eloy Méndez y toda la ANC de Maduro y Cabello

martes 04 de febrero de 2020, 15:03h
Por José Manuel Rotondaro (KonZ).- Las decisiones adoptadas por la Asamblea Nacional Constituyente el 29 de enero, demuestran el enredo que tiene el régimen de Maduro para enfrentar la continua desvalorización del bolívar.
Andrés Eloy Méndez ni siquiera ha revisado las tasas de cambio que publica el BCV / Foto: @andreseloypsuv
Ampliar
Andrés Eloy Méndez ni siquiera ha revisado las tasas de cambio que publica el BCV / Foto: @andreseloypsuv

En todas las economías sujetas a una elevada y persistente inflación, han surgido formas de establecer precios relativamente estables. En muchos casos esto ha ocurrido de forma espontánea, usualmente adoptando una divisa extranjera como unidad de cuenta, es decir la moneda en la cual se fijan los precios. En otros casos ha sido una decisión de las autoridades, mediante la creación de un indicador cuya equivalencia en la moneda nacional está sujeta a una fórmula que mantenga su capacidad adquisitiva en el tiempo.

En la Venezuela de Nicolás Maduro ambos escenarios están presentes. Por un lado el uso del dólar, no sólo para fijar precios sino como instrumento de pago, está firmemente establecido aunque la información disponible indica que aún no es predominante en las transacciones comerciales y está ausente en las financieras.

Así es como Nicolás Maduro está enterrando al bolívar (la moneda orgullo de Venezuela)


Leer más

El gobierno de Maduro también ha estado buscando mecanismos para alcanzar cierta certidumbre sobre los precios relativos en el tiempo. Pero han sido medidas inconexas e incoherentes, y las decisiones de la ANC son el mejor ejemplo.

Por un lado, la ANC aprobó una reforma del Código Orgánico Tributario (COT) estableciendo que “todos los valores de multas y cobros se indexan a la moneda del mayor valor que publique el Banco Central de Venezuela, es decir el euro, según palabras de Andrés Eloy Méndez, quien expuso las reformas.

El constituyente confunde valor con precio

En esa frase se expone claramente la falta de entendimiento y conocimiento de la materia económica del “Presidente de Economía de la ANC” según el parte de prensa de la televisora oficial. Por una parte, y olvidando un elemento básico de la teoría marxista que uno supone profesa el constituyente Méndez, confunde ‘valor’ con ‘precio’.

De acuerdo con la lógica de Méndez y sus colegas de la ANC, el ‘valor’ de la moneda de Venezuela se multiplicó por 100.000 con la reconversión del 20 de agosto de 2018. Ese día, el tipo de cambio del bolívar subió en esa proporción, sin que cambiase nada en lo sustantivo.

Como ahora establece el artículo 92 del COT, el Seniat tomará la moneda que tiene el tipo de cambio más alto (el precio en bolívares) para fijar las multas. Pero eso no tiene que ver con el ‘valor’ de la moneda. Sin entrar en disquisiciones académicas, podríamos decir que una moneda vale más que otra en la medida que tiene una capacidad de adquisición superior o retiene mejor esa capacidad en el tiempo.

De acuerdo con la lógica de Méndez y sus colegas de la ANC, el ‘valor’ de la moneda de Venezuela se multiplicó por 100.000 con la reconversión del 20 de agosto de 2018. Ese día, el tipo de cambio del bolívar subió en esa proporción, sin que cambiase nada en lo sustantivo.

Además del problema de entendimiento de aspectos básicos de economía, Andrés Eloy Méndez demuestra que ni siquiera ha revisado las tasas de cambio que publica el BCV.

La divisa que tiene el tipo de cambio más alto desde hace bastante tiempo no es el euro sino el dinar de Jordania, el cual se cotiza alrededor de 1,4 dólares. Luego de la moneda jordana viene la libra esterlina del Reino Unido, alrededor de 1,3 dólares. El euro ocupa el tercer lugar en las cotizaciones del BCV.

Imagino la perplejidad del reino hachemita al enterarse que en Venezuela las multas son calculadas en dinares jordanos.

El otro poder del dólar y el petro

Pero no fue esa la única decisión de la ANC de ese día que hace referencia a precios indexados. Al aprobar el Decreto Constituyente que crea la Cartera Única Nacional, la ANC hace mención a la ‘Unidad de Valor de Crédito Comercial’, indicador creado hace unos meses por el BCV para indexar el capital de los créditos comerciales. En este caso es un mero eufemismo para utilizar el dólar como unidad de cuenta de esos créditos. El dólar es entonces una divisa adecuada para indexar en unos casos pero no en otros, según la ANC.

Y no he mencionado el gran ausente en las decisiones de la ANC: el petro. Una interpretación laxa de lo que ahora establece el COT induciría a pensar que en lugar del dinar jordano, las multas se deberían indexar al petro, pues es el que tiene el mayor tipo de cambio en la publicación oficial del BCV.

Habiendo sido concebido inicialmente como una unidad de cuenta para anclar los precios nominales de la economía, el petro ha venido siendo utilizado en múltiples funciones, ninguna de forma efectiva o consistente.

Anuncio tras anuncio, Maduro impone el petro en casi todas las áreas de la economía


Leer más

Resaltando este desorden económico gubernamental, al mismo tiempo que la ANC aprobaba los decretos mencionados, el Servicio Autónomo de Registros y Notarías decidió unilateralmente indexar el monto en bolívares de la Unidad Tributaria al precio del petro, aludiendo a una decisión publicada en la Gaceta Oficial del estado Miranda el 23 de enero.

La Unidad Tributaria era, hasta que apareció el petro, la única expresión de un mecanismo cercano a una indexación en el país. Su uso estuvo restringido al entorno tributario y el monto en bolívares es o era fijado anualmente por el Ejecutivo Nacional en forma discrecional. Es decir, no había una fórmula o algoritmo para definirlo como ocurre con unidades de cuenta similares en otros países.

Pero ahora con esta decisión pareciera que los locos tomaron el control del manicomio. Un ente autónomo nacional sin jurisdicción en materia tributaria adopta una decisión que no le compete basado en una norma publicada en una gaceta estadal, la cual no aparece publicada en la página oficial de la gobernación respectiva.

En conclusión, el gobierno, en todos sus niveles, anda desesperado buscando un ancla que detenga la deriva económica que él mismo ha causado. Pero no acaba de decidir cuál es esa ancla: el dólar, el euro, el petro, el dinar jordano….

El libro Los Ricos bobos de Juan Carlos Zapata ya está disponible en Amazon y Kindle


Encuentralo Aquí