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El régimen de Maduro le hará al tío lo que no puede hacerle a Juan Guaidó

viernes 14 de febrero de 2020, 15:00h
Juan Carlos Zapata (ALnavío).- A Maduro, a Cabello, a Delcy Rodríguez, al régimen, quizá los haya descontrolado que Guaidó no cayó en la trampa que le tendieron a su llegada al aeropuerto internacional. Pese a los insultos y amenazas, pese a las agresiones, el Presidente Encargado mantuvo un control a la altura de su posición. Controló la rabia. Controló el miedo, porque también hay miedo. Al mismo tiempo tenía que saludar a algunos partidarios. Tenía que sonreír. Y caminar, seguir adelante sin detenerse, y hasta soltarle un discurso a la dirigente chavista que el régimen designó para el trabajo sucio.
Contra Juan José Márquez recaerá toda la furia del régimen / Foto: AN
Contra Juan José Márquez recaerá toda la furia del régimen / Foto: AN

Porque el régimen de Maduro actúa con precisión quirúrgica. Y en el entendido de que no puede apresar a Juan Guaidó, lo hace con el tío de este, bajo la acusación de transportar material explosivo. Toda la furia de Maduro y Diosdado Cabello, toda la rabia de Delcy y Jorge Rodríguez, caerá sobre Juan José Márquez. No es la primera vez que ocurre.

Porque le vieron una actitud sospechosa. Porque en el rostro reflejaba que podía ser un terrorista y que podía cometer un acto terrorista. Cosas así hay en el expediente de Juan José Márquez, el tío de Juan Guaidó. El abogado Joel García vio el expediente, vio un acta levantada por la División de Inteligencia Militar, DGCIM, y concluyó: Este es un burdo montaje. El montaje de que Márquez, piloto de profesión, llevaba consigo, en el avión que lo llevó de Lisboa a Venezuela, material explosivo C-4. Un avión de TAP, la línea portuguesa que ya rechazó por imposible tal posibilidad por los controles estrictos que ejerce. El abogado calificó de absurda la acusación de que el tío de Guaidó portaba explosivos y de que iba a cometer actos terroristas. Por lo pronto le han imputado los delitos de tráfico de armas y explosivos.

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