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Financial Times: ¿Es 2020 el año para el cambio de régimen en Venezuela?

lunes 09 de marzo de 2020, 18:00h
Nick Butler.- “Las sanciones estadounidenses y el coronavirus parecen conducir probablemente a una caída en los ingresos petroleros, la cual le costará al presidente Nicolás Maduro resistir”. Este es un artículo del Financial Times, publicado este lunes 9 de marzo y traducido por un colaborador de KonZapata. El autor preside el Instituto de Política en el King’s College de Londres.
La caída de los precios del petróleo podría significar la perdición para Maduro / Foto: @NicolasMaduro
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La caída de los precios del petróleo podría significar la perdición para Maduro / Foto: @NicolasMaduro

Ha habido suficientes falsos amaneceres en Venezuela para disuadir cualquier predicción segura, pero una serie de acontecimientos -todos relacionados con energía- sugieren que 2020 podría ser el año en que el cambio de régimen podría ocurrir realmente y el país podría comenzar a reanudar su papel en el corazón del mercado energético global.

El estado del país difícilmente podría ser peor. La producción de petróleo en enero fue de 733.000 barriles al día, más de 2 millones por debajo del pico de casi 3 millones alcanzado en 2002. Las exportaciones de petróleo, que aportan el 99% de los ingresos de exportación, cayeron un tercio el año pasado. La caída de los ingresos produjo el tipo de pobreza que antes no era imaginable en lo que una vez fue una de las economías más ricas de la región.

En una encuesta publicada a finales de febrero, el Programa Mundial de Alimentos informó que casi uno de cada cinco hogares venezolanos vive en niveles inaceptablemente bajos de consumo de alimentos.

Se estima que la inflación fue del 6.567% en 2019, y según Acnur abandonan el país cada día entre 4.000 y 5.000 venezolanos.

Chevron es la última gran compañía petrolera estadounidense que opera en Venezuela, y hasta ahora su exención de sanciones ha sido repetidamente extendida por el gobierno estadounidense. Pero si se eliminase la exención, ese sería el siguiente endurecimiento de las sanciones

La magnitud de estos problemas puede estar incrementándose, pero no son nuevos y hasta ahora no han logrado producir un cambio de gobierno. Hace un año el intento de Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional controlada por la oposición, fracasó a pesar de estar respaldado por los gobiernos de los Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y otros países europeos.

El presidente Nicolás Maduro sigue en el poder con el apoyo de los líderes de las fuerzas armadas del país. Afirmó en enero que elevaría la producción de petróleo a 2 millones b/d este año, una declaración que provocó una fuerte respuesta de los Estados Unidos. Por el contrario, sanciones más estrictas combinadas con la fuerte caída del precio del petróleo como resultado del coronavirus parece probable que conduzcan a una caída en la producción este año, ejerciendo una intensa presión sobre el régimen de Maduro.

Las sanciones estadounidenses han reducido los ingresos de exportación, pero hasta ahora no han sido lo suficientemente estrictas como para cerrar el comercio de petróleo por completo gracias a la participación de empresas como Rosneft y, hasta finales del año pasado, la estatal China National Petroleum Corporation (CNPC). Ahora el presidente de EEUU, Donald Trump, ha extendido las sanciones para cubrir Rosneft y se espera que incluya su filial suiza TNK Trading en un futuro próximo. En los últimos días, las empresas indias, entre ellas Reliance, que habían sido los principales compradores del crudo venezolano, han dicho que las compras cesarán.

La venta de petróleo, incluso a precios muy reducidos, será más difícil. Chevron es la última gran compañía petrolera estadounidense que opera en Venezuela, y hasta ahora su exención de sanciones ha sido repetidamente extendida por el gobierno estadounidense. Pero si se eliminase la exención, ese sería el siguiente endurecimiento de las sanciones: la compañía ha estado presente en el país durante la mayor parte de los últimos 100 años.

Si el Sr. Trump decide que las exenciones cesarán en mayo, Chevron dice que en su lugar las exportaciones venezolanas serían manejadas por empresas rusas o chinas.

Sin embargo, la salida de Chevron expondría la escasez de trabajadores calificados en PDVSA, que ha visto un éxodo de personal profesional cualificado durante la última década.

La aspiración del Sr. Maduro de aumentar la producción depende de la continua presencia de la empresa estadounidense y de la participación de otros grupos rusos o chinos.

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Venezuela sigue siendo un activo estratégico para Rusia, pero Rosneft, con su alcance internacional y sus accionistas minoritarios occidentales, puede ser más cautelosa de violar las sanciones estadounidenses. Las sumas adeudadas por Venezuela a Rosneft se han pagado en gran medida a través de la entrega de petróleo, y ahora son sólo 800 millones de dólares de unos 6.500 millones de dólares de préstamos originales.

Por el momento, como mínimo, la necesidad de petróleo de China se ha reducido debido a sus problemas económicos, y en cualquier caso el apoyo chino al régimen de Maduro ha venido debilitándose.

Más allá de estos factores, la mayor fuerza de cambio en Venezuela será el precio del petróleo. Con un superávit global de oferta y más recortes por parte de la OPEP, el petróleo venezolano ya no es necesario en el mercado. Sin ingresos sustanciales de exportación, es poco probable que el gobierno de Caracas esté en capacidad de afrontar la inversión necesaria para mantener la producción actual, y mucho menos para cumplir el objetivo del Sr. Maduro. Ni siquiera los regímenes más autoritarios pueden sobrevivir sin ingresos.