konzapata.com

Con el coronavirus llegan todos los miedos a Venezuela. ¿Qué puede hacer Maduro?

lunes 16 de marzo de 2020, 18:00h
Juan Carlos Zapata (ALnavío).- Venezuela pasó, de pronto, de tener cero casos de coronavirus a montarse en tres días en 17. La sospecha es que o Maduro mantenía en silencio los primeros casos -y sigue manteniendo otros en secreto- o la epidemia se está propagando demasiado rápido. El hecho cierto es que el miedo entre los venezolanos tiene componentes adicionales a los del resto del mundo.
Nicolás Maduro ha procedido a decretar la cuarentena en 7 estados / Foto: Prensa Maduro
Nicolás Maduro ha procedido a decretar la cuarentena en 7 estados / Foto: Prensa Maduro

El país sigue en crisis. Y es una crisis sistémica que se profundiza todavía más con la caída de los precios del petróleo. Pero los problemas ya estaban allí. Siguen allí. El coronavirus pondrá a prueba la capacidad de respuesta del régimen. Sobre todo al sistema de salud que ya estaba colapsado. En situación precaria. El régimen de Nicolás Maduro ha procedido a decretar la cuarentena en 7 estados. No tiene otra opción. Si el virus se expande, el sistema de salud no podrá atender el número de pacientes. No hay médicos, buena parte de ellos se fueron y se encuentran en Chile, en Argentina, en los Estados Unidos, en España y en Italia, entre otros países. De los gremios que más protestan, que más han protestado en los últimos meses, el de la salud pública. Por los salarios de hambre. Por el deterioro de la infraestructura de los hospitales. Por la falta de insumos. Porque no hay agua. Porque siguen los cortes de electricidad. Porque no hay camas, y este punto es esencial a la hora de atacar la epidemia, ya que implica recluir los pacientes y habilitar espacios que en la práctica o no existen o se encuentran en pésimas condiciones. Aun así, a pesar de todas estas condiciones y carencias, los médicos y las enfermeras, el personal sanitario en general, siguen trabajando. Este es el principal activo con que se cuenta. Y Maduro tendrá que apelar a ellos y estos responderán por el bien de la población sin echarle en cara que no escuche sus reivindicaciones.

Decretar la cuarentena es urgente. Otros países tardaron en hacerlo y la demora complicó el cuadro. Fueron también suspendidas las clases. Y los niños y jóvenes se quedarán en los hogares. Pero en Venezuela, recluir a la gente en sus casas tiene costos colaterales. Tiene un impacto directo sobre los servicios públicos ya colapsados. La gente demandará más agua potable que ya llega racionada. Aquí puede presentarse otro problema sanitario adicional. La gente usará en los hogares más artefactos y equipos eléctricos mientras el sistema no está en condiciones de satisfacer la demanda. Los cortes eléctricos son una realidad cotidiana. Este servicio también se va agravar. Justo algunos de los estados en los que se ha decretado la cuarentena inicial, son de los más afectados por los precarios servicios de agua y luz. Si falla la electricidad tampoco hay servicio de agua potable. Tampoco hay luz en los hospitales.

Lea esta nota completa en ALnavío