konzapata.com

En Venezuela el coronavirus activó otra vez la amenaza del hambre

sábado 21 de marzo de 2020, 17:00h
José Guerra (ALnavío).- La pandemia del coronavirus agarró a Venezuela inmunosuprimida. Es tal el estado de vulnerabilidad y precariedad que los efectos del virus todavía no se han sentido, pero lamentablemente se van a hacer evidentes con los días por venir. Las medidas de resguardo personal y el distanciamiento social, expresado en cuarentenas, tal como se ha aplicado, pueden ayudar a contener la propagación de la enfermedad. Pero crean otros problemas. El más importante es el hambre que amenaza a los venezolanos.
El circuito de suministro está severamente afectado y los inventarios son muy bajos / Foto: FANB
El circuito de suministro está severamente afectado y los inventarios son muy bajos / Foto: FANB

Los hechos son contundentes. En primer lugar, a un país que consume pero no produce ni importa le acecha el hambre. Venezuela sufre una especie de shock económico debido a que una buena parte de la fuerza de trabajo está recluida en su casa sin poder trabajar, en acatamiento a las medidas de prevención. No es fácil prescindir de trabajadores esenciales sin que ello tenga un efecto en la cadena de producción y distribución de los bienes.

En segundo lugar, el circuito de suministros de bienes finales y materias primas está severamente afectado y los inventarios son muy bajos. Las empresas industriales del estado Miranda que mantienen inventarios normales de entre tres y cuatro semanas, actualmente registran acopios de entre cinco y 10 días. Países proveedores como Rusia y Turquía, entre otros, están privilegiando sus mercados internos. Por su parte, los productores locales de insumos primarios como maíz y arroz se encontrarán con obstáculos insalvables a mediano plazo para surtir a los industriales. La gran mayoría de los hogares no cuenta con suficiente despensa para cinco días adicionales de cuarentena.

Lea esta nota completa en ALnavío