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No hay gasolina en Venezuela y ese es un escenario al que los militares le temen

martes 14 de abril de 2020, 22:00h
Juan Carlos Zapata (ALnavío).- La producción petrolera de Venezuela ya está en los mínimos de los mínimos. El precio del petróleo también. Para Petróleos de Venezuela, PDVSA, lo que marque el mercado tampoco es el precio real, porque está obligada a vender con descuentos. La producción hoy no supera los 350.000 barriles diarios. Y no hay gasolina en el país con las reservas de petróleo más grandes del planeta. La falta de gasolina es un problema económico, y también político. (Publicado: Martes 31 de marzo de 2020, 19:00h)
Se le acaba el negocio del contrabando de gasolina a los militares / Foto: FANB
Se le acaba el negocio del contrabando de gasolina a los militares / Foto: FANB

Con Nicolás Maduro, Petróleos de Venezuela entró en barrena. Ya estaba en declive con Hugo Chávez. En 2012, el último año del Chávez activo, una explosión afectó el tercer complejo refinador del mundo con capacidad para procesar más de un millón de barriles diarios. Jamás se pudo recuperar del todo. Murió Chávez. Llegó Maduro al poder, y el desastre se acentuó. La escasez de gasolina, que era puntual en las regiones fronterizas con Colombia, se fue extendiendo por todo el país. La refinación alcanzó un punto crítico que Maduro paliaba con importaciones. Y ahora, sin dinero, aislado internacionalmente, con un régimen sancionado, y con una PDVSA destruida, tampoco puede importar. Hizo un último esfuerzo en diciembre. Y hasta ahí llegó. Los empresarios dicen que Maduro no puede garantizar el suministro de gasolina a pesar de que les ha exigido mantener las empresas operativas.

La gasolina es un punto sensible en Venezuela. Los gobiernos de antes de Chávez y los de Chávez y el de Maduro, han evitado decretar aumentos del precio. Le temen a ello. Un aumento puede ser la chispa que encienda la pradera. La gasolina en Venezuela se regala. Y así lo entiende el Ejecutivo de Maduro y así lo entienden los militares. Pero si antes era el precio, ahora el detonante puede ser la escasez. Por ello Maduro dispuso recursos de emergencia para importar gasolina en el último trimestre de 2019 cuando los inventarios habían alcanzado 4 días. La semana pasada se ubicaban en 2 días. Maduro gastó porque siguió subsidiando el precio y gastó importando aditivos, diluyentes y gasolina. A pesar de que Maduro está aprovechando la cuarentena del coronavirus para que la población no se movilice, no puede garantizar el abastecimiento. En términos técnicos, no hay gasolina en el país que era una potencia petrolera antes de que el chavismo destruyera la capacidad productiva. El economista, exfuncionario del Banco Central de Venezuela y diputado José Guerra, escribía este fin de semana en el diario ALnavio que “en su mejor momento el consumo interno llegó a representar 600.000 barriles diarios, con una economía 60% más grande de lo que es hoy. Actualmente, de esa capacidad instalada apenas se utiliza como mucho el 3%, equivalente a 40.000 barriles diarios, absolutamente insuficientes para abastecer al mercado interno aún con su reducido tamaño. Se estima que el consumo local se sitúa hoy en 150.000 barriles diarios entre gasolina y diesel, de los cuales unos 110.000 barriles diarios deben ser importados”.

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