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La cancillería de Guaidó se mueve y hace control de daños por la Operación Gedeón

jueves 14 de mayo de 2020, 19:16h
Por Juan Domínguez (KonZ).- Una vez abortada la Operación Gedeón, la cancillería de Juan Guaidó activó todos los mecanismos a mano para desmarcarse y evitar problemas y reclamos de parte de los países aliados. En el equipo que coordina el canciller, Julio Borges, señalan que eventos de este tipo son los que pueden terminar perjudicando lo construido hasta ahora en la comunidad internacional.
Foto: Comisión Europea
Foto: Comisión Europea

Pero el viento sigue soplando a favor de Juan Guaidó y el equipo de su Cancillería. La pésima imagen del gobierno de Nicolás Maduro no lo ayuda, y ello explica el hecho de que no se hayan registrado pronunciamientos de condena a lo que el Ejecutivo y la Cancillería de Maduro y el número 2 del régimen, Diosdado Cabello, han explicado como un intento de invasión, una incursión terrorista, una operación financiada por el narcotráfico, una agresión contra Venezuela, auspiciada por Guaidó, y los gobiernos de Colombia y Estados Unidos. La mala imagen de Maduro es el mejor aliado de Guaidó en el campo internacional.

El canciller de Maduro llamó la semana pasada a la comunidad internacional a pronunciarse contra el fallido evento que, según dijo, buscaba capturar y asesinar a Maduro. Ahora, Jorge Arreaza ha acudido ante el Consejo de Seguridad de la ONU a denunciar la operación. Pero desde ya habrá que señalar que la sesión será otra más en la que Maduro contará con el respaldo de Rusia sin que ello vaya a mayores consecuencias. El ministro Arreaza denunció en un extenso informe que la incursión buscaba cometer “actos criminales contra nuestro pueblo”.

Hasta ahora se puede afirmar que el evento ha hecho más daño en la unidad de los factores políticos en tono a la presidencia interina de Juan Guaidó que en la comunidad internacional. Los partidos políticos se desmarcaron del evento. Y Primero Justicia, el partido del canciller Borges, fue de los primeros en condenar de manera abierta y contundente la Operación Gedeón, dejando en claro que ese tipo de acciones terminan creando más frustraciones al pueblo y minando la confianza “entre quienes luchamos por el cambio político”. En un comunicado de la semana pasada, Primero Justicia solicitó a Guaidó la destitución de los miembros de su equipo que aparecían involucrados en la Operación Gedeón. Esta semana, tanto Sergio Vergara como J.J Rendón, renunciaron.

Hay un aspecto que aborda el comunicado que vale la pena resaltar. Y es cuando se refiere a “la naturaleza gangsteril” del régimen y a la crisis humanitaria que convierten al país en una amenaza para la región y el mundo. Ese es un punto clave. Y es el punto que hace posible que desde un principio las embajadas contactadas le hayan dado al menos el beneficio de la duda al equipo de la cancillería de Guaidó en cuanto a las explicaciones sobre el caso. El desprestigio de Maduro y su régimen son tales, y el peligro que ellos representan, que los países hacen oídos sordos a las versiones de Arreaza, y a los llamados de este para que la comunidad internacional condene lo ocurrido.

De paso, aparece ahora este nuevo incidente que denuncia el embajador de Francia en Caracas de actos hostiles por parte del gobierno de Maduro en contra de la sede diplomática.

Pese a la comprensión de la comunidad internacional, el equipo del canciller Borges no baja la guardia, y sigue con el trabajo de control de daños.