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Arabia Saudita

Por Juan Antonio Avellaneda (KonZ).- Coinciden los 3 factores que marcan el precio del petróleo: el político, el económico y el financiero. Juntos ocasionan el desplome del precio el crudo. El mercado ya vivió una jornada histórica el pasado lunes 21 de abril. El precio del contrato de junio del West Texas alcanzó un precio mínimo histórico negativo de -37.63 dólares por barril. ¿Qué fue lo que pasó?

Juan Carlos Zapata (ALnavío).- La situación estaba casi cantada. Lo dijimos este fin de semana aquí en el diario ALnavío. El petróleo le está anunciando al mundo que la crisis tiene dinámica propia. Lo ocurrido ayer con los precios del crudo de Texas es la confirmación. El mercado nada en petróleo, los inventarios están llenos y se avecina un periodo largo de precios realmente bajos.

Juan Carlos Zapata (ALnavío).- El primer cambio será en el terreno de la geopolítica. Unos países saldrán fortalecidos, otros más debilitados. Se nota desde ahora la fragilidad en algunos bloques de poder y en otros el poco interés por el liderazgo. Todo esto asomará con mayor evidencia luego de que pase el coronavirus, aunque nadie sabe cuándo pasará.

Por Juan Carlos Zapata (KonZ).- Si se mira hacia atrás, aquello prometía. Las cifras de Hugo Chávez impresionaban. Decía que en 2015 Petróleos de Venezuela, PDVSA, le estaría vendiendo 1.000.000 de barriles diarios de petróleo a China. Eso era más que duplicar lo que en 2012 se le estaba entregando. ¿Y qué pasó?

Por Juan Antonio Avellaneda (KonZ).- El mundo está viviendo uno de los momentos socioeconómicos más complicados de la historia. Y en este contexto, el sector petrolero. Y es que no sólo la recesión económica que se avecina es la que provoca el desplome del precio del petróleo. Hay que recordar que Rusia le dio un jaque mate al mercado provocando que el lunes 9 de marzo los precios del barril se desplomaran casi un 32%. En esos días la epidemia estaba lejos de ser lo que es hoy.

Moris Beracha (ALnavío).- Un solo hecho inesperado, un imponderable que nadie imaginó que podía desatar el terror colectivo, está arrasando con las expectativas positivas de crecimiento que se tenían con las principales economías mundiales.

Juan Carlos Zapata (KonZ).- Rusia quiere castigar a los Estados Unidos y Arabia Saudita castigar a Rusia. Vladímir Putin pretende con precios bajos del petróleo hacerle difícil la vida a las empresas que en Estados Unidos explotan el shale oil. Arabia Saudita pretende que Rusia no tome ventaja en cuotas de mercado, respondiendo al desafío de Putin de no sumarse a la propuesta de la OPEP del recorte de la producción para contrarrestar la contracción de la demanda como consecuencia de la epidemia mundial del coronavirus. La rabia ha ocasionado un desplome de los precios. ¿Hay piso?

Carlos Deseda (KonZ/Rendivalores).- Saudi Aramco, la mayor oferta pública inicial (IPO) del mundo, superó las expectativas al debutar en la bolsa de valores de Arabia Saudita el miércoles por la mañana. Las acciones de la empresa petrolera abrieron con un avance del 10% en su debut, acercándose a la valoración de 2 billones de dólares a la que aspiraba el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman.

Por Juan Carlos Zapata (KonZ).- Ahora viene lo más difícil para los países que acordaron sacar del mercado 10 millones de barriles diarios de petróleo. Lo más difícil es que se cumplan los acuerdos. El mercado los observa. Y la referencia son los precios que todavía se mantienen en rangos bajos y no se movieron con el anuncio del recorte. El mercado, sin embargo, pudiera estimar que hay que creerle a los Estados Unidos que fue el que instó a Rusia y Arabia Saudita a que pusieran fin a la guerra que aceleró lo que el coronavirus ya había puesto en marcha: la disminución de la demanda con la consecuencia inmediata de la caída de los precios. Estados Unidos también fue el que terminó convenciendo a México para que se sumara al pacto. Aquí hay una prueba de credibilidad para el presidente Donald Trump a quien le urge, camino de la reelección, mantener los niveles de empleo, 1,1 millones de personas, en las zonas productoras.

Zenaida Amador (KonZ).- Según los distintos voceros del régimen venezolano, Nicolás Maduro les ha enviado mensajes a los jefes de gobierno de los países de la ahora llamada OPEP+, en especial a Arabia Saudita y Rusia, buscando consenso para retomar el camino de la cooperación en procura de una estabilidad de los precios petroleros. El mensaje es en verdad un grito desesperado, ya que el crudo venezolano, que provee cerca de 90% de los ingresos de la nación, se cotizó la semana pasada en 13,74 dólares.

Por Caleb Zuleta (KonZ).- ¿Por qué cayeron los precios petroleros? En primer lugar, porque la expansión del coronavirus contrajo la demanda. Segundo, porque la OPEP liderada por Arabia Saudita no logró convencer a Rusia de un acuerdo de recorte de producción. Tercero, porque Rusia y Arabia Saudita se enfrascaron en una guerra petrolera, ya que los intereses de Moscú y Riad no coinciden: Rusia no pretende ceder más cuota de mercado a los productores de petróleo de esquisto de los Estados Unidos, y en el propósito de este plan, no le conviene un precio alto del crudo. Rusia dice que tiene fondos para resistir, 170.000 millones de dólares. Arabia Saudita en situación distinta prefiere una banda de precios más altos, o al menos conjurar las amenazas del mercado. ¿Pero qué pasó? ¿Y qué pasará en Venezuela?

Juan Carlos Zapata (ALnavío).- Maduro hizo mal todo el procedimiento en la solicitud de los 5.000 millones de dólares al FMI. El organismo le dijo no. El argumento principal fue la legitimidad de Maduro. Este lo sabía. De modo que ahora se considera que la iniciativa de Maduro es más para hacerse víctima y sacar partido mientras la crisis avanza. ¿Es posible esto?

Pedro Benítez (ALnavío).- Las circunstancias no le dan tregua a Nicolás Maduro. La guerra de precios del barril de petróleo entre Rusia y Arabia Saudita puede ser una amenaza más potente para su poder sobre Venezuela que las sanciones comerciales de la Casa Blanca. ¿Puede Maduro sobrevivir esta vez?

Moisés Naím (ALnavío).- Las secuelas de la decisión de asesinar al general iraní Quasem Soleimani serán múltiples y variadas. Por ahora se vislumbran dos muy claras. La primera es que, en el futuro inmediato, aumentará la presencia militar de Estados Unidos en Oriente Próximo. “Traer los soldados a casa” es una promesa electoral y un eslogan usado con frecuencia por el presidente Donald Trump. Esta promesa, que ya estaba siendo difícil de cumplir, ahora luce inalcanzable. El segundo efecto del asesinato de Soleimani es que el acuerdo nuclear entre Irán y varias potencias, en el cual la República Islámica se comprometió a limitar su programa nuclear, ya no tiene efecto.

María José Rodríguez (KonZ/Rendivalores).- El gobierno de Arabia Saudita afirmó que se encuentra preparado para realizar un anuncio formal -tentativamente a finales de octubre- con respecto a la mayor venta de acciones registrada de la historia, refiriéndose a la estatal Saudi Aramco, que actualmente ostenta el título de ser la compañía más rentable del mundo.