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Casa Blanca

Daniel Gómez (ALnavío).- Como advierte Elliott Abrams, enviado especial de Donald Trump para Venezuela, el gobierno de EEUU apuntala una nueva estrategia para sacar a Nicolás Maduro del poder. Preparan más sanciones contra Cuba por brindarle apoyo político a Maduro y también ponen el foco en Moscú. Sus funcionarios están vigilantes con todo lo que hace Rusia en Venezuela.

Daniel Gómez (ALnavío).- El caos se instala en la Casa Blanca. Al contrario de lo que pensaban los analistas, sin John Bolton como asesor de Donald Trump la estrategia contra Nicolás Maduro es cada vez más contradictoria. Si el miércoles el presidente dijo que Bolton se pasó de la raya, el jueves reconoció que se estaba conteniendo.

Por Juan Antonio Avellaneda.- No es secreto que la producción petrolera de Venezuela está en caída libre. Solo en 2018 se estima que se dejaron de producir alrededor de 600.000 barriles diarios. Y esta cifra ubica la producción total de PDVSA entre 1.200.000 barriles diarios y 1.350.000, dependiendo de la fuente. Como consecuencia,Estados Unidos se ha convertido en el principal cliente de PDVSA. De hecho, un informe de la banca de inversiónBarclays de la semana pasada concluye que Venezuela es muy vulnerable a cualquier restricción o sanción petrolera que tome la Casa Blanca.
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Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Mike Pompeo le apuntó a la diana. Al grupo de los 40 opositores que aspiran a ser presidentes. Para ser justos, no son tantos. Pero se entiende lo que quiso decir el secretario de Estado de los Estados Unidos: que son muchos como arroz. Ya si son 10 o 15, o un poco más, representan un problema.

Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- No hay un operador que conozca al equivalente de Thomas Shannon en la administración de Donald Trump. Citgo ya no es lo que era tampoco. No hay un operador, además, que conozca el tema petrolero, pues la ventaja de Bernardo Alvarez es que el petróleo no le era ajeno. ¿Quién lo reemplazará?, nos preguntábamos a su muerte, y ya se ve: Nadie. Nadie lo reemplazó. No pudo Maduro colocar una ficha en Washington que hiciera el trabajo. Que apaciguara la furia de las sanciones. O al menos, que en la opinión pública se vertiera la versión chavista. Todo quedó huérfano en el imperio.