konzapata.com

Corte Penal Internacional

Zenaida Amador (ALnavío).- Las apariencias ya no importan para el régimen de Nicolás Maduro. Ni que la Alta Comisionada de los Derechos Humanos para la Organización de Naciones Unidas esté por emitir un informe sobre su gestión, ni que el mundo entero esté atento a su deslegitimado ejercicio del poder, ni que la Corte Penal Internacional lo esté investigando por la comisión de crímenes de lesa humanidad bajo su mandato. Nada de eso ha impedido que las torturas, las desapariciones y las muertes de disidentes sean noticia cotidiana en Venezuela.

Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- El problema es la lentitud. ¿Desde cuándo la fiscal General Luisa Ortega Díaz acudió a la Corte Penal Internacional y denunció a Nicolás Maduro? ¿Desde cuándo no se han presentado otras iniciativas? El expediente que elaboró la abogada Tamara Sujú Rafu, apoyado por el secretario General de la OEA, Luis Almagro. Y ahora la denuncia de los seis países latinoamericanos más Canadá. Todo hace fuerza. Todo suma. Como que el Parlamento Europeo apruebe que la Unión Europa también se agregue a la petición de Paraguay, Perú, Argentina Colombia, Canadá, Costa Rica y Chile. Aún así, todo va muy lento. Porque es la naturaleza de estos procesos, de estas causas que tienen que ver con delitos de violación de derechos humanos y lesa humanidad.
  • 1