konzapata.com

OEA

Caleb Zuleta (ALnavío).- Todo comenzó como una reacción. Pero se convirtió en un levantamiento masivo. El país entró en conflicto. Evo Morales y el Tribunal Supremo Electoral perdieron toda credibilidad. De allí en adelante, los acontecimientos se desencadenaron. Esta es una historia que bien vale recrear a casi un mes del fin de la Era de Evo Morales en Bolivia.

Caleb Zuleta (ALnavío).- El informe de la OEA sobre las elecciones del 20 de octubre en Bolivia no dejan lugar a dudas. Hubo irregularidades. De diversa especie. Hubo manipulaciones. Hubo arbitrariedades. En fin, el fraude ha sido demostrado.

Juan Carlos Zapata (ALnavío).- Evo Morales dejó a Bolivia en el caos. Lo que hizo y lo que está haciendo forman parte del patrón del chavismo. Después de mí, el diluvio. Yo soy el único que garantiza la paz, decía Hugo Chávez en Venezuela. Yo soy el único que garantiza la pacificación, señala Evo Morales, desde su exilio en México. Hace una semana que Evo Morales se fue de Bolivia. Renunció. Y con él, el núcleo del poder. Pero Evo Morales dejó dadas y sigue dando las instrucciones a su partido, el MAS, y a los movimientos que lo respaldan, de cómo deben actuar para que la paz no vuelva a Bolivia, y sea llamado de vuelta a la Presidencia. Ya ha dicho, quiere volver con el fin de darle término al mandato. Esta puede ser una trampa más de Evo Morales. ¿Qué garantías hay de que suelte el poder?

Juan Carlos Zapata (ALnavío).- Alberto Fernández y Rafael Correa tuvieron un pequeño pero intenso debate. En el punto sobre la OEA y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el presidente electo de Argentina no quiso comprarle el discurso al expresidente de Ecuador que pretende dinamitarlo todo.

Juan Carlos Zapata (KonZ).- Ocurrió en La Habana. Donde se dieron cita los mayores exponentes de la izquierda latinoamericana para condenar el imperialismo y el neoliberalismo. En el acto de clausura, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, no se reservó palabras en defensa de Nicolás Maduro. Dijo que la OEA ni los Estados Unidos han podido con él.

Juan Carlos Zapata (ALnavío).- Evo Morales insiste en la versión del golpe de Estado. Porque a la oposición siempre hay que marcarla como golpista. Es el libreto de Hugo Chávez y el chavismo. Evo Morales dice que el golpe de Estado está en desarrollo. Y la oposición lo que ha hecho es anunciar la creación de una Coordinadora Democrática con el fin de defender el resultado electoral y apurar una segunda vuelta. Evo Morales acusa a la oposición de vendepatria. No hay diferencia con el lenguaje con el que Hugo Chávez y el poder cubano y Nicolás Maduro descalificaban y siguen descalificando a la oposición en Venezuela.

Rogelio Núñez (ALnavío).- Evo Morales nunca ha creído en la democracia liberal. Tras casi 15 años en el poder elegido (2005) y reelegido (2009 y 2014) en las urnas gracias a un viento económico favorable (el boom de los hidrocarburos), a una estrategia clientelar y a la cooptación de las instituciones, su raíz corporativista y autoritaria se había olvidado en el baúl de los recuerdos.

Por Caleb Zuleta (KonZ).- Ni corto ni perezoso, el gobernador de Miranda, Héctor Rodríguez, le toma la palabra a Donald Trump y usa uno de los argumentos de este para despedir a John Bolton. El dirigente chavista apela a ese argumento con el fin de puntualizar los riesgos de una intervención militar en Venezuela.

Juan Carlos Zapata (ALnavío).- Esto es irreversible, dice un colaborador de Evo Morales que prefiere el anonimato. La situación en Bolivia es irreversible, señala, y Evo Morales no debería regresar porque lo van a atacar, será enjuiciado, será acorralado, no le darán respiro. Sin embargo, el expresidente, desde México, insiste en el retorno para contribuir a la pacificación del país.

Daniel Gómez (ALnavío).- El opositor Carlos Mesa quiere ponerle fin a la violencia en Bolivia, liderada por los seguidores de Evo Morales y también, por los radicales de la oposición. Por eso Mesa dice: “No le demos la excusa al expresidente autoritario y tiránico que diga que esto ha sido un golpe de Estado, porque esto no ha sido un golpe de Estado, y si nosotros vulneramos la Constitución le vamos a regalar un argumento que no tiene por qué tener”.

Juan Carlos Zapata (KonZ).- Alberto Fernández sigue sin nombrar a Nicolás Maduro. Es como si la línea estuviera marcada. Como si la decisión es mantenerse bien lejos de Maduro, y de su régimen autoritario, que así es como lo define el presidente electo de Argentina. Pero lo curioso es que Fernández también mantiene cierta distancia con Hugo Chávez y el chavismo. Ya lo hizo y lo volvió a hacer. ¿Dónde?

Por Caleb Zuleta (KonZ).- Primero fue el Movimiento de Países No Alineados. En la cumbre que se celebraba en Bakú, Azerbaiyán, en la que Nicolás Maduro entregó la presidencia, se acordó saludar y respaldar el triunfo de Evo Morales en las recientes elecciones en Bolivia. Unas elecciones que la oposición no reconoce y que van a revisión por parte de la OEA.

Daniel Gómez (ALN).- “Se espera que las autoridades bolivianas, en particular el Tribunal Supremo Electoral, garanticen la máxima transparencia de los procedimientos de conteo y tabulación y sus resultados”, apunta Maja Kocijancic, portavoz de Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la Unión Europea. “Los incidentes recientes deben ser investigados”.

Carlos Moreno (ALnavío).- Nicolás Maduro montó su propio diálogo con una fracción de la oposición, pero Estados Unidos sabe en qué consiste la jugada. Por eso quiere acelerar la activación del TIAR en la OEA y enfilar con las “opciones económicas” para debilitar al régimen. Las Fuerzas Armadas Nacionales (FAN) emitieron un comunicado asegurando que EEUU sólo busca derrocar a Maduro. Juan Guaidó, presidente encargado, afirmó que ya es hora de una “solución real”. Milos Alcalay, exembajador de Venezuela ante la ONU, dijo al diario ALnavío que las puertas a los mecanismos sancionatorios están abiertas.

Daniel Gómez (ALnavío).- El pasado 28 de agosto se produjo una votación histórica en la OEA. Más que por el resultado, porque Bolivia, la Bolivia de Evo Morales, no se alineó con Nicolás Maduro. Pero este no es el único episodio que demuestra por qué Morales ya no apoya de manera incondicional a Maduro.