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PDVSA

Por Zenaida Amador (ALnavío).- Cuando en 2016 de Nicolás Maduro habló de incorporar el gas doméstico al sistema de distribución de los CLAP quedaba claro que había un problema grave, ya que todo lo asociado a ese programa especial comunal del régimen intenta encubrir la aguda escasez que sacude a Venezuela, principalmente de alimentos, mientras eleva su control sobre la población. Cuatro años más tarde el problema no solo se ha agudizado, sino que carece de perspectivas de solución, salvo que se recurra a importaciones aunque no hay recursos para eso.

Por José Manuel Rotndaro (KonZ).- Ya es una rutina que en discusiones e informes sobre temas económicos en América Latina, Venezuela es usualmente omitida. Esto en gran parte obedece a que las cifras disponibles son absurdamente diminutas al compararlas con las del resto de la región.

Zenaida Amador (ALnavío).- El cese de operaciones de DirecTV en Venezuela es un episodio con múltiples aristas. Si bien es verdad que implica un duro golpe para la población, abatida por la crisis económica, la inestabilidad política y la severa cuarentena impuesta a propósito del coronavirus, también es cierto que le roba una plataforma de proyección al chavismo y a su maquinaria de propaganda. Las repercusiones de este episodio apenas comienzan a dibujarse. El chavismo dejó de invertir en sus propios medios y ahora sufre las consecuencias.

Por Juan Antonio Avellaneda (KonZ).- El retorno-riesgo de invertir en Venezuela no es lo suficientemente atractivo en esta época de disminución de los planes de inversión petroleros mundiales. La reestructuración en PDVSA contempla que se transferirá gran parte de las operaciones a empresas privadas. ¿Y qué más?

Zenaida Amador (ALnavío).- La parálisis general de actividades impuesta en Venezuela desde hace más de 50 días por el brote del coronavirus ha ayudado parcialmente a encubrir la aguda escasez de gasolina que sufre el país. Con el paso de los días se hace más evidente la incapacidad de las autoridades para resolver el problema. Es por ello que, en paralelo, crecen las maromas y las redes de negocios tejidas a la sombra de las sanciones internacionales, con las que el régimen de Nicolás Maduro intenta mantener un hilo mínimo de combustible para garantizar algunas actividades básicas.

Pedro Benítez (ALnavío).- El diario Granma, medio oficial del Partido Comunista, acaba de informar que el Consejo de Ministros aprobó un nuevo ajuste económico para Cuba. Uno más desde que la economía entró en recesión en 2016 cuando se inició la progresiva caída del suministro de petróleo desde Venezuela. Bajo la hegemonía chavista, Venezuela fue el único país del mundo que compartió su gigantesco boom petrolero con otro Estado y ninguno de los dos lo supo aprovechar. Chavismo y castrismo han actuado como un solo gobierno y la consecuencia es el mismo fracaso.

Guillermo Ortega (ALnavío).- Desde finales de 2018 el gobierno de Nicolás Maduro inició un viraje en su política económica: eliminó el control y permitió cierta flexibilidad en la determinación de la tasa de cambio, introdujo un esquema de restricción monetaria, abandonó la política de control de precios y en materia petrolera le dio gran libertad a sus socios para que determinaran el rumbo del negocio, relajando la camisa de fuerza desde los tiempos de Rafael Ramírez, expresidente de Petróleos de Venezuela. Algunos pensaban que se trataba de un cambio a una especie de socialismo chino, en el cual el gobierno mantenía un control político rígido, mientras permitía que el mercado se encargase de los asuntos económicos. Era el momento de los optimistas anónimos.

Juan Carlos Zapata (ALnavío).- La fuente dice. El resumen global es que el proyecto petrolero de Nicolás Maduro es una forma de deshacer todo lo que se hizo en los años de chavismo para volver a la PDVSA de 1998, la de la apertura de Luis Giusti y Rafael Caldera, y toda la democracia.

Caleb Zuleta (ALnavío).- El jefe de la política exterior de la Unión Europea no abriga duda alguna. Josep Borrell señala que el coronavirus ha empeorado la situación en Venezuela y en la región. Apunta que en cualquier momento puede haber un “chispazo”.

Juan Antonio Avellaneda (KonZ).- Es conocido que PDVSA ha vendido el 35% de su participación en la empresa energética sueca Nynas AB. Baja así de una posición mayoritaria de 50,1% a un 15,1%. Se ha dicho que el motivo de esta venta es para que se levanten las sanciones sobre esta empresa de energía dado que PDVSA, al estar sancionada por los Estados Unidos, afectaba aquella también.

Zenaida Amador (ALnavío).- Ante el próximo vencimiento de la vigencia del decreto de estado de alarma, que mantiene a Venezuela en parálisis general desde el 13 de marzo como medida para contener la expansión del Covid-19, se espera que las autoridades anuncien una flexibilización de la cuarentena. Sin embargo, hay una serie de factores, más allá de la enfermedad, que parecen estar pesando en esta decisión.

José Antonio Bautista (ALnavío).- Estos procesos son lentos. Destruir una corporación energética del calibre que tenía Petróleos de Venezuela, PDVSA, en 1998, no era cosa de hacer de la noche a la mañana, menos con un barril de petróleo vendiéndose en montos superiores a los 100 dólares, una herencia de producción de más de 3,6 millones de barriles diarios y una calificación financiera triple A que permitía un inmensurable endeudamiento.

Por Orlando Zamora (KonZ).- La idea básica era internacionalizar el socialismo venezolano del Siglo XXI, delirios hegemónicos y expansivos de Hugo Chávez, al área inmediata del Caribe y consolidar posiciones geopolíticas en Sur y Centroamérica, empleando para ello la fenomenal renta petrolera.

Por Caleb Zuleta (KonZ).- El mensaje de Chevron es que no se irá de Venezuela. La empresa acata la disposición de las autoridades de los Estados de paralizar operaciones que favorezcan la producción y venta de petróleo de Venezuela, pero no se despojará de sus activos. ¿Qué mensaje puede ser este?

Leopoldo Martinez Nucete (ALnavío).- Para que estas medidas tengan éxito, es necesario que induzcan un cambio político ordenado en el corto plazo, o tendrían que ser parte de una estrategia integral que facilite una transición negociada en Venezuela. Pero si nada de eso sucede y el régimen resiste, la tormenta o toma el control de estos activos en poder de los licenciatarios, la decisión conlleva riesgos importantes para la causa por restablecer la democracia en Venezuela.