Padre Luis Ugalde: El chavismo es una ideología para producir seguidores incondicionales (I)

Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Tiene sus dudas de que Diosdado crea en este proceso.”En esta etapa cree en el poder y que, de perderse el poder, se les pone difícil la situación”. De Maduro opina que viene de una militancia de izquierda en la que ya no cree. “Así como los Castro ya no creen en que Cuba sea el paraíso”. Para el padre Ugalde, el dinero contiene un monstruo que si lo dejas suelto se convierte en Dios. Con el poder político ocurre lo mismo.

Por Juan Carlos Zapata @periodistajcz.- Cuando el 1º de diciembre de 1957 los novicios escucharon y vieron pasar por el cielo los aviones de la Fuerza Aérea de Venezuela no sabían para dónde iban, de dónde venían, a qué se dirigían y qué estaba en juego. En el grupo de jóvenes estaba Luis Ugalde. Observaba el paso de los aviones y menos que nada imaginaba lo que ocurría en el país. Es que se les prohibía leer periódicos, escuchar radio y ver televisión. Estaban prohibidas, inclusive, las llamadas telefónicas, a menos que fuera para recibir la noticia de la muerte de un familiar. En aquella casa, ubicada en las montañas alrededor de Los Teques –el mismo punto donde funciona hoy el Intevep-, esas eran las normas que regían para la Compañía de Jesús, pues al fin y al cabo los jóvenes estaban allí para confirmar la vocación y la fe. Entonces, lo más importante eran los ejercicios espirituales, la oración, la meditación en silencio de la vida de Jesús.

-En una primera etapa no se habló de revolución. En 2005 comienzan a decir que con la Constitución no podían implantar el modelo y surge la decisión de cambiarla para hablar de socialismo. Entonces se resuelve que la palabra socialismo no se asocie a lo negativo sino a lo positivo. De tal manera que Bolívar es socialista. Y Cristo es el primer socialista. El más grande. Y cuando usted no es socialista, ¿qué ocurre? Está negando a Bolívar y a Cristo. El general Muller llegó a decir que con esa Constitución no se podía construir el socialismo. De allí viene el uso de Cristo.

Luis Ugalde había arribado a Venezuela en marzo en 1957, de modo que llevaba más de medio año aislado del mundo. Venía de Vergara, poblado pequeño cerca de San Sebastián; o sea, del País Vasco español. En enero de 1958 les dirían que había caído Pérez Jiménez y que un nuevo militar ocuparía el poder, Wolfgang Larrazábal, pero para ellos era lo mismo, seguía significando menos que nada, en tanto que hasta principios de 1959 no terminaba la etapa del noviciado y de manera irremediable, seguirían la disciplina espiritual que los colocaba en camino del sacerdocio.

¿Tenía vocación? ¿Estaba tocado por la fe? Claro que sí. No era una carambola de circo para escapar de la España franquista. Luis Ugalde había terminado el bachillerato en octubre de 1956. Su familia era creyente, y creía como se cree con la tradición de los pueblos. En su caso, la manifestación religiosa era por partida doble, pues había cursado el bachillerato en Javier, población en donde nació nada y más y nada menos que San Francisco Javier, y en el colegio, en la comarca, reinaba, se sentía, una especie de inclinación hacia la espiritualidad universal. De esto mismo estaba pleno Ugalde, quien decide a los 18 años hacerse jesuita pese a lo que ello implicaba: abandonar el país, abandonar el hogar y despedirse de la familia de por vida. Así fue como llegó a Venezuela. Así fue como del aeropuerto pasó directo a la casa campestre donde confirmaría la vocación.

Entonces sí creía, desde joven.

-Estaba convencido de mi vocación. En la casa de Los Teques confirmé mi vocación.

-¿Cómo se llega a confirmarse la fe, la vocación?

-Con mucho ejercicio espiritual. Oración. Recuerdo un mes entero de retiro espiritual. Meditando la vida de Jesús. En silencio.

-¿La vocación es igual siempre. Hay momentos en que se duda?

-En Alemania, a donde fui a estudiar teología, no solo confirmé la fe. Al mismo tiempo ocurre que todo el edificio se somete a una crítica. Se revisa. Para decirlo de otra manera: se derriba la Catedral Católica y se construye una capillita. Se empieza de cero. Entramos en otra manera de ver a la Iglesia y a la fe.

-¿Y cómo se tumba la Catedral? Son los pilares de la tierra, reza el título de una novela.

-Haciendo más cercano el evangelio. Ubicando al Jesús del amor y el perdón. Ello explica hoy que muchos se identifiquen con el mensaje del Papa Francisco.

II

Antes de viajar a Alemania, y luego de terminar el noviciado, había cursado filosofía y letras en la Universidad Javeriana de Bogotá, que era uno de los centros de mayor nivel de la región. Comenzaba así la etapa de la formación, del estudio en serio. La Universidad Católica en Caracas estaba en sus inicios. ¿Qué iba a imaginar que con los años sería Vice y luego Rector de esa universidad? El caso es que en 1962 volvió a Caracas directo a impartir clases en el Colegio San Ignacio. Era obligado a quemar también esa etapa, conocida como la del maestrillo. La idea era combinar la actividad práctica, en este caso la docencia, con lo espiritual. De esos años de maestrillo recuerda entre sus alumnos a Gustavo Tarre Briceño, Juan José Caldera, Diego Bautista Urbaneja, Leonardo Carvajal. Qué camada. Como no los separaba una distancia tan grande en edad, había una empatía natural entre aquellos alumnos del quinto año con su profesor. De tal manera que intimaban aún más con el deporte, charlas, caminatas. “Son buenos recuerdos”. En ese lapso, y hasta 1966, cuando partió a Alemania, alternaba el San Ignacio con los estudios de sociología en la Universidad Católica.

-Hay quiénes confunden al Papa. Lo señalan de comunista. De apoyar la Teología de la Liberación.

-En la Teología de la Liberación hay cosas buenas y otras insensatas.

-¿Y en Alemania la revisión crítica era predominante?

-La visión hacia el bloque soviético era muy crítica. Fíjate que la única institución que publica el primer manifiesto firmado por Vaclav Havel es el Centro Gumilla de Venezuela.

-¿Pero en esa revisión crítica, la fe, la Gracia del Espíritu Santo, la Santísima Trinidad, siguen siendo inamovibles?

-Claro, la Gracia del Espíritu Santo se sigue sintiendo. El sacerdote lo puede hacer de manera doble. Desde lo teológico y desde lo filosófico. La fe crítica fue muy importante. Pero sin llegar a ser ingenuos. En Berlín Oriental, en la Alemania comunista, había una pequeña comunidad de jesuitas que atendía un hospital. Lo que sostenía aquello era la fe. Como a los negros de la esclavitud en Estados Unidos. Era la fe la que los llenaba de esperanza.

IIITuvo la suerte Ugalde de que, estando Alemania, Europa se convierte en un hervidero con el Mayo Francés. El mundo estaba cambiando. Es en 1968 también que el Papa viaja a Medellín y le dice a los obispos de América Latina que los cambios de la Iglesia en la región depende de lo que ellos hagan. Así que Ugalde vive el periodo postconcilio mezclado con los acontecimientos europeos. Antes, el Concilio Vaticano II, impulsado por Juan XXIII, anula la norma de que no se pueda visitar a la familia, por lo cual, de camino a Alemania, viaja a Vergara, después de 10 años. Vive en Frankfurt y alterna los estudios con el trabajo social, hombro a hombro con trabajadores españoles agrupados en la Hoac, Hermanos Obreros de Acción Católica. De allí surgieron algunos dirigentes que a la muerte de Franco se incorporaron al PSOE y al PC. Para todo este tiempo, que incluye dos visitas a Berlín Oriental, Ugalde asume esta explicación:

-Pasé de la cerrazón de Los Teques a la apertura de la Iglesia con Juan XXIII, la visión crítica en Alemania y la actividad social. En 1968, Franco metió mucha gente presa, incluyendo sacerdotes.

El cambio no excluye la fe. Que ello quede muy claro. En la novela Del amor y otros demonios, Gabriel García Márquez hace que el padre de Sierva María retome la fe y exprese que donde haya habido y se hubiera perdido la fe, queda una herida. Ugalde ha conocido sacerdotes que se han alejado de la fe. No es su caso, por supuesto. Dice:

-Las formas varían. Pero en definitiva lo que se impone es esto: qué le da sentido a la vida. ¿Es acaso esto un chinchorro de ilusiones colgado de la nada? Yo no tengo esa visión.

-¿Cómo la resumimos, padre?

-El amor es más fuerte que la muerte. Y la última palabra de la vida es el amor. Dios es amor. Y la frase no se desprende de un tratado de teología. Es como actúa Jesús. Es su ejemplo. Y es que Jesús irrumpe con el amor incondicional de Dios. Por ello no adora el poder político, no adora el poder económico y tampoco al religioso.

-No amarás a dos dioses.

-Una religión que se absolutiza se convierte en un instrumento de opresión.

La Iglesia ya pasó por etapas así…

-Por ello es que deben venir espíritus de renovación cristiano como San Francisco de Asís o Juan XXIII. Son fenómenos que sin duda avivan la fe.

-Y mejoran la Iglesia…

-La Iglesia como poder no tiene sentido si Dios no acerca a la gente.

IV

-¿Cuándo habla de absolutos, el poder, el dinero, es una referencia al mal? En el chavismo, al que algunos quieren ver como una religión, se observan ambos absolutos. ¿Hay maldad en el chavismo?

-El dinero tiene en sí un monstruo que si lo dejas suelto se convierte en Dios. Con el poder político ocurre lo mismo. El poder se apodera de ti si dejas que el poder actúe sobre ti. El Tercer Reich era el tercer reino. Los nazis terminaron creyendo que Hitler era la reencarnación de Dios.

-En el chavismo se da la doble condición de dinero y poder.

-Lo cual conduce a un absoluto. Y ese absoluto que se identifica con el régimen, termina en dictadura. Pues el absoluto exige incondicionalidad. Hitler y Stalin manejaban muy bien eso. Se creían profetas.

-¿Y demonios?

-Y demonios. Ese reino necesita demonios, a los que hay que eliminar porque son enemigos del bien absoluto. Lo que aparece en Hitler y en Stalin también aparece en etapas de la revolución francesa con Robespierre. En Venezuela se habla de derechos humanos, y bajo Hitler también, pero no los tenías si no eras nazi. Es que si eres opositor, nunca lo puedes ser de buena fe.

Como los empresarios.

-Si eres empresario eres capitalista y el capitalista es agente del mal.

-¿Así piensan? Pues ellos han creado la boliburguesía, y a los grandes magnates….

-Ellos no se lo creen pero necesitan que la gente se los crea.

-Hay una esfuerzo por asociar a Cristo con la revolución. Se habla inclusive de una posición crística. Maduro comienza a copiar a Chávez de que su entrega es crística. Que el sacrificio de Chávez fue el de la cruz, fue crística.

-En una primera etapa no se habló de revolución. En 2005 comienzan a decir que con la Constitución no podían implantar el modelo y surge la decisión de cambiarla para hablar de socialismo. Entonces se resuelve que la palabra socialismo no se asocie a lo negativo sino a lo positivo. De tal manera que Bolívar es socialista. Y Cristo es el primer socialista. El más grande. Y cuando usted no es socialista, ¿qué ocurre? Está negando a Bolívar y a Cristo. El general Muller llegó a decir que con esa Constitución no se podía construir el socialismo. De allí viene el uso de Cristo.

-¿La Iglesia por qué no ha confrontado esa posición.? Cristo es otra cosa. El reino de Dios también.

-Hubo una vez que en la Universidad Católica que se propuso un foro: ¿Es Cristo socialista? Y yo dije que decir que Cristo era socialista es lo mismo que decir que era aviador. No había aviones y lo que se entiende por socialismo es una teoría del siglo XIX. Chávez me respondió. Dijo que “era un disparate lo que decía este cura”. Se nota que le dolió.

-Pero el debate público no se produjo ni se ha producido.

-No hay que entrar a discutir si Jesús era socialista. A pesar de que ellos han hecho otra asociación. Que Abel era socialista y Caín capitalista. ¿Con qué objetivo? La demonización. La Iglesia, con buen sentido, no se plantea un debate. Porque esto no es político-ideológico sino afectivo. Cuando murieron los cardenales Velasco y Castillo Lara y Chávez señaló que debían de estar en la V Paila del Infierno, la Iglesia se inhibió de responderle. ¿Qué ha ocurrido? Que a pesar de toda la campaña, la Iglesia hoy tiene más credibilidad.

-¿Está la Iglesia dividida en cuanto al chavismo?

-Hubo en el pasado unos cuantos que simpatizaron. Puedo decir que entre los obispos, hoy no hay uno solo que sea chavista. Entre los sacerdotes, pocos. En los centros pensantes, como Gumilla, en algún momento fueron dubitativos. Pero en los últimos trabajos no se aprecia eso.

-¿Por qué hubo esas dudas?

-Por las aspiraciones y las esperanzas que despertó Chávez. Puedo decir que esas esperanzas no murieron. Otra cosa son los métodos. Que si los gallineros verticales, el trueque, los saraos, la ruta de la empanada, los fundos zamoranos. De eso no queda nada. Fue pura retórica. Y el diseño partió de Chávez.

-Estamos en otro tiempo…

-Claro, se pasó del tiempo de las promesas al tiempo de las realizaciones. A Maduro le tocó esto último, y lo está pagando. La estatización de las empresas fue recibida con esperanzas por los trabajadores. Pero la realización no se ha cumplido.

-Del chavismo se ha dicho que se parece a una religión. Cuba penetró al chavismo no solo con el marxismo sino también con la brujería. Y esta parece ser más dominante que la ideología de manual.

-Estuve en Cuba tres veces, 1979, 1984 y 1986. En ese momento era claro que si eras comunista no podías ir a la iglesia. Los practicantes cristianos podían cursar ciertas carreras porque no tenían una visión científica de la vida sino religiosa. Así el sistema combatió la religión. Después se convencieron de que eso no funcionaba. Que era infantil perseguir a la religión. Los cristianos decían que preferían ir a la iglesia. Fidel aconsejó después a los nicaragüenses. Y en Cuba comenzó el cambio. La iglesia es un mundo organizado. Con una vivencia, una ideología. Pero las otras creencias no se pueden controlar, y las han fomentado en Cuba. En Venezuela también, en buena parte, pero de manera artificial. Esto tiene sus antecedentes. En Cuba hubo esclavos hasta 1.888. En Venezuela hasta 1.854 y desde el año veinte, el número de esclavos había envejecido, quedaban pocos. En Cuba, la esclavitud llegó a ocupar el 33% de la población. En Venezuela el 10%. Allá las culturas africanas están más enraizadas. En Venezuela quedan ciertas manifestaciones como Santa Bárbara, San Juan, San Benito.

La celebración de Santa Bárbara en el Círculo Militar de Caracas es masiva. Los militares son supersticiosos.

-En Venezuela la introducción de tales manifestaciones es más artificial. Se ve la artificialidad, aunque ahora hay rituales en las playas, en algunos lugares.

-Pero la dirigencia chavista va a Cuba a rituales de iniciación. Chávez inclusive se echaba las cartas, seguía algunos ritos.

-Creo que ha sido así. Se ha ido fomentando. Pero no puede ser orientada, dirigida. La verdad es que Chávez, él personalmente, era muy sincretista. Y ello se manifestó mucho en la etapa final que fue muy dramática. Se encomendaba a los espíritus de la sabana, del llano. En un mismo discurso se encomendaba a varias cosas. En otros era más cínico. Y cuando Chávez estaba enfermo se llegaron a celebrar misas en Cuba.

Y de pronto quiso volver a la Iglesia, pagando deudas, remodelando templos…

-Su cinismo llegaba a la situación de comparar a los obispos con los mercaderes del templo para recalcar que el “verdadero Cristo soy yo”.

Era blasfemo.

-Hay muchas cosas a la vez en el mundo del sincretismo. En Venezuela uno observa gente que es fervorosa de María Liona y también reza con fe el rosario. En las grandes manifestaciones de la Divina Pastora, La Chinita, La Virgen del Valle, es injusto ponerse a dividir entre religiosos y cristianos. En el Gobierno hay marxistas que le llevaron al Papa imágenes para que las bendijera. Soy poco inclinado a juzgar, pues en el contenido de esa religiosidad hay manifestaciones positivas. Otra cosa es que se manipule políticamente.

Con Chávez se ha manipulado.

-Se llegó a decir que iba a resucitar. Y que murió como Cristo.

V

-Muchos identifican a Diosdado Cabello con el rostro del mal. Por su gestualidad y su discurso.

-Tengo mis dudas de que él crea en este proceso. No dudo de que crea en el poder. En esta etapa cree en el poder, y cree que, de perderse el poder, se les pone difícil la situación.

-¿Y Maduro?

-Es más o menos lo mismo. Viene de una militancia de izquierda en la cual creyó pero en la que yo no cree. Así como los Castro no creen que Cuba sea el paraíso. Lo dijo Fidel Castro, que el comunismo cubano no “nos sirve ni a nosotros”.

-El padre Arturo Sosa dice que el chavismo es un sistema de dominación.

-Es una ideología para producir seguidores incondicionales.

-No creo que lleguen a ser una ideología. Es más agitación que otra cosa.

-La verdad es que intentaron hacer un cuerpo teórico bolivariano, porque el marxismo intelectual es muy frío, y no tiene consistencia en la realidad actual. Pero sí hay una consistencia en el control del poder hegemónico incondicional.

El chavismo se vendió como una esperanza.

-Ofrecía el bien. El discurso del amor y los que se opusieran representaban el mal.

-Sin embargo, el discurso apunta hacia otra dirección. También la práctica de la violencia.

-En la medida es que se acabó el dinero y el carisma de Chávez, ¿ Qué quedó?: la represión. Cuando se llega al poder ofrecen el bien total. Ahora la encrucijada es o entregas el poder o reprimes.

-Dijo que lo de Chávez fue dramático en la última etapa. Me pareció un suicidio. ¿Qué cree usted? Vale la pena llegar a esos extremos en estos tiempos.

-Fue una especie de suicidio, y no vale la pena. Pero él estaba metido en una dinámica y no podía dar marcha atrás. Hitler dijo que si los alemanes eran incapaces de detener al enemigo, pues estaba muy bien que les pasara lo que les pasó, pero que él se suicidaba. En estos procesos hay un punto de no retorno.

-En Cuba ahora hay reformas.

-Fidel no es tonto. Cae en cuenta y observa que aquello no tiene salida. Porque políticamente pensar que va haber una economía productiva que va generar excedencias, y al mismo tiempo igualdad, es imposible. El esquema económico en sí mismo genera divisiones y diferenciaciones. Lo que hay es que buscar mecanismos de compensación. Y desatar de alguna manera la solidaridad. Y si no se cree que la última palabra es el amor, no puedes ser radical en el reconocimiento de la vida de los demás. Hay que ser enemigo de los ídolos: dinero y poder.

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